
La startup surgida de Princeton University destinará los recursos a ampliar la fabricación y despliegue comercial de tecnologías para aumentar la recuperación de litio desde salmueras. Chile ya forma parte de su estrategia, con sistemas instalados en piscinas de evaporación a escala industrial.
Princeton Critical Minerals (PCM) levantó US$16 millones entre capital privado y financiamiento no dilutivo para acelerar la comercialización de tecnologías destinadas a aumentar la producción de litio desde salmueras, con foco en operaciones de Estados Unidos y Sudamérica. La compañía, anteriormente conocida como PureLi, busca escalar soluciones que pueden incorporarse a instalaciones existentes sin requerir la construcción de un proceso productivo completamente nuevo.
El paquete considera una ronda Serie A de US$11 millones liderada por SOSV, además de recursos provenientes de programas públicos y subvenciones. Entre los inversionistas participantes figuran Grantham Foundation for the Protection of the Environment, Prospect Innovation, ASTOR Management AG, Black Forest Ventures y la New Jersey Economic Development Authority, a través de su Innovation Evergreen Fund.
La operación financiera pone nuevamente a Chile en el centro del desarrollo tecnológico asociado al litio. PCM ya llevó su sistema de evaporación Lilypad desde pruebas piloto hasta su instalación en piscinas comerciales de evaporación en Chile, mientras prepara nuevos despliegues en Estados Unidos.
Tecnología para producir más litio desde las piscinas existentes
El principal foco de PCM está en uno de los puntos más sensibles de la producción convencional de litio desde salmueras: el tiempo requerido para concentrar las soluciones mediante evaporación solar.
Su tecnología Lilypad utiliza dispositivos flotantes diseñados para aprovechar la radiación solar y concentrar el calentamiento en las capas superficiales de la salmuera. El objetivo es acelerar la evaporación sin calentar innecesariamente todo el volumen de líquido contenido en las piscinas.
Ensayos realizados previamente en el norte de Chile registraron incrementos de entre 40% y 122% en la tasa de evaporación respecto de piscinas abiertas, dependiendo de la composición de la salmuera evaluada. Las pruebas fueron desarrolladas en instalaciones vinculadas a SQM y permitieron avanzar desde prototipos hacia aplicaciones bajo condiciones reales de operación.
Para los productores, una mayor velocidad de evaporación puede traducirse en más capacidad de procesamiento utilizando infraestructura ya construida. También abre la posibilidad de reducir la superficie necesaria para futuras expansiones, un aspecto relevante en proyectos emplazados en salares donde la disponibilidad territorial, los permisos ambientales y la gestión del recurso hídrico son variables determinantes.
PCM complementa Lilypad con una plataforma denominada SmartPond, orientada al monitoreo de piscinas mediante sensores y herramientas digitales, y con E-LiTE, una tecnología que apunta a recuperar minerales desde recursos de menor concentración. Su estrategia es combinar evaporación, control operacional y procesos de separación para aumentar la productividad de las salmueras.
Chile pasa de campo de pruebas a despliegue industrial
La presencia de PCM en Chile resulta especialmente relevante porque el país concentra operaciones de litio en salmueras de gran escala y una experiencia industrial difícil de replicar en laboratorios.
Las primeras pruebas de la compañía en el norte chileno permitieron verificar el desempeño de sus dispositivos bajo diferentes composiciones químicas y condiciones ambientales. La empresa avanzó posteriormente a la integración de Lilypad directamente en piscinas comerciales activas, marcando el paso desde una etapa de validación tecnológica hacia un entorno industrial.
Ese tránsito es clave para cualquier tecnología emergente aplicada a la minería. La capacidad de funcionar en forma continua, resistir ambientes salinos y mantener su rendimiento frente a variaciones de concentración, temperatura y composición química determina si una solución puede transformarse efectivamente en una herramienta productiva.
PCM surgió del ecosistema de investigación de Princeton University y fue creada para llevar al mercado desarrollos asociados a concentración y recuperación de minerales desde salmueras. La compañía es encabezada por Sean Zheng como cofundador y CEO, mientras el académico Z. Jason Ren participa como cofundador y responsable científico.
US$16 millones para acelerar fabricación y comercialización
El nuevo financiamiento estará destinado principalmente a ampliar la capacidad de fabricación, extender los despliegues comerciales y continuar desarrollando la plataforma tecnológica de PCM.
La estructura del levantamiento combina los US$11 millones de la Serie A con aproximadamente US$5 millones adicionales de financiamiento no dilutivo y subvenciones vinculadas a organismos estadounidenses, entre ellos programas de la National Science Foundation, ARPA-E y entidades de Nueva Jersey.
La empresa apuesta a un modelo que pueda integrarse a las operaciones existentes. Esto representa una diferencia relevante respecto de tecnologías que requieren construir instalaciones completamente nuevas o modificar de manera profunda el circuito de procesamiento.
En la minería de litio, esa capacidad de adaptación puede influir directamente en los plazos y requerimientos de capital para introducir innovaciones. Una solución que utilice infraestructura disponible podría facilitar pruebas industriales progresivas antes de comprometer inversiones de mayor escala.
La carrera tecnológica por aumentar la oferta de litio
El financiamiento también refleja un cambio en el mercado tecnológico asociado al litio. La innovación ya no se concentra exclusivamente en abrir nuevos depósitos, sino también en extraer más producto desde los recursos y activos existentes.
Los sistemas convencionales de evaporación presentan ventajas por su relativa simplicidad operacional, pero requieren grandes superficies y períodos prolongados de concentración. En paralelo, las tecnologías de extracción directa de litio —DLE, por su sigla en inglés— buscan acortar esos tiempos, aunque enfrentan desafíos relacionados con consumo energético, reactivos, concentración posterior y escalamiento industrial.
PCM intenta posicionarse entre ambos modelos. En lugar de eliminar las piscinas de evaporación en todos los casos, propone aumentar su productividad y complementar el proceso con monitoreo avanzado y sistemas adicionales de recuperación.
Para Chile, esta evolución tecnológica coincide con una etapa de transformación de la industria local del litio, marcada por nuevos proyectos, asociaciones público-privadas y una creciente discusión sobre eficiencia hídrica, impacto ambiental y métodos de extracción.
La instalación de soluciones comerciales en operaciones chilenas también puede convertir al país en una plataforma de validación para tecnologías que posteriormente busquen ingresar a Argentina, Estados Unidos y otros distritos de salmueras.
El desafío para PCM será demostrar que los resultados obtenidos en pruebas y primeros despliegues pueden mantenerse durante ciclos prolongados y generar mejoras económicas cuantificables a escala operacional. Con US$16 millones de nuevo financiamiento y Chile ya incorporado a su estrategia comercial, la siguiente etapa estará determinada por la capacidad de transformar mayores tasas de evaporación en incrementos sostenidos de producción, menores costos unitarios y nuevas aplicaciones dentro de la cadena global del litio.






