
La logística de la arena de fractura en Vaca Muerta se enfrenta a un desafío significativo debido al crecimiento proyectado de la actividad en la cuenca neuquina. Proveedores y transportistas han advertido que será necesario incorporar entre 700 y 800 camiones adicionales por año para satisfacer la demanda de transporte del insumo hacia las nuevas áreas de desarrollo. Esta situación fue discutida en el panel "Segmentos estratégicos: Arena & Logística" durante el Supplier Day organizado por el medio Econojournal.
El cuello de botella en el transporte de arena
Maximiliano Corbella, director comercial de Delta Arenas, destacó que el principal problema se presenta en el tramo de Añelo a Rincón de los Sauces, donde se concentran muchos de los nuevos desarrollos petroleros. Según Corbella, el transporte de arena desde Buenos Aires hacia Añelo implica un recorrido adicional de aproximadamente 200 kilómetros, lo que incrementa los costos logísticos. "Estamos ya creyendo que de acá a 4 o 5 años la actividad se va a duplicar y se van a ir incorporando casi 700 camiones por año, y esa va a ser la gran presión", afirmó.
Infraestructura y logística: el desafío crítico
Desde Cristamine, Gustavo Maluéndez aseguró que la compañía tiene garantizado el abastecimiento de arena, pero reconoció que el verdadero desafío radica en la infraestructura y la logística. Maluéndez explicó que la empresa ha desarrollado centros logísticos en el sur, centro y norte de Vaca Muerta para facilitar el stock y reducir la presión sobre la última milla. Por ejemplo, mover 100.000 toneladas de arena desde la cuenca del Paraná requiere unos 500 camiones, mientras que desde una fuente cercana se necesitarían solo 100 equipos. Esta diferencia en la cantidad de camiones necesarios está llevando a las operadoras a considerar mezclas de arenas de distintas procedencias.
Innovación tecnológica en la logística
Juan Cruz López, presidente de Transporte Peduzzi, enfatizó que la solución a los problemas logísticos pasa por la implementación de tecnología y la integración de servicios. La empresa ha desarrollado sistemas para gestionar operaciones a gran escala y monitorear la flota en tiempo real. López destacó que el uso de inteligencia artificial permite procesar alertas de conducción y asignar choferes habilitados sin intervención manual, un aspecto crucial para manejar una operación con cientos de camiones y casi un millar de trabajadores. Sin embargo, también solicitó mayor previsibilidad contractual, ya que los contratos a corto plazo dificultan la incorporación de flota y tecnología.
Desafíos estructurales en la logística de Vaca Muerta
Gonzalo Cicilio, gerente de Energía y Minería de Andreani, subrayó que la logística ha pasado a ocupar un rol central en el desarrollo de Vaca Muerta. Cicilio identificó tres niveles de problemas: infraestructura y decisión política, capacidad de los operadores logísticos y organización de la industria. Además, advirtió que el deterioro de las rutas incrementa los costos directos debido a una menor velocidad y mayor mantenimiento de los camiones. También mencionó que el desarrollo de Vaca Muerta coincidirá con la creciente demanda de transporte vinculada a los proyectos de cobre, lo que generará una presión adicional sobre la logística.
La próxima etapa en la logística de Vaca Muerta no solo se enfocará en el transporte de arena, sino que también deberá considerar la incorporación de nuevos equipos y la capacitación de personal especializado para enfrentar los desafíos que presenta la región. La necesidad de camiones y la mejora de la infraestructura son temas que seguirán siendo relevantes en el futuro inmediato, a medida que la actividad en la cuenca neuquina continúe expandiéndose.






