
Proyecto Dominga vuelve a instalarse como variable económica de primer orden en la comuna de La Higuera, un territorio pequeño —4.335 habitantes según el Censo 2024— pero con un peso simbólico y productivo que trasciende su tamaño, por su vocación costera y minera, su ruralidad y su cercanía al Archipiélago de Humboldt. En la práctica, el “factor Dominga” opera como un termómetro: cuando el proyecto avanza, se recalibran expectativas de empleo, comercio y contratación local; cuando se entrampa, se congela inversión y se multiplican costos de incertidumbre. No es solo una discusión ambiental: es un debate sobre certeza jurídica para la inversión y sobre qué tan rápido una economía local puede absorber un shock de demanda. La escala explica el interés: la cartera oficial de Cochilco estima para Dominga una inversión de US$2.890 millones y lo perfila como proyecto de hierro con puesta en marcha proyectada hacia 2030, en un escenario de permisos y judicialización que ha marcado su historia reciente.
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El impacto local: empleo, agua y un “boom” de servicios difícil de ignorar
En términos económicos, Dominga se entiende mejor como un motor de demanda por etapas. En construcción, el titular ha publicitado del orden de 10.000 empleos directos y 20.000 indirectos, mientras que en operación habla de 1.500 directos y 4.000 indirectos, cifras que, para La Higuera, equivalen a una presión inmediata sobre arriendos, transporte, alimentación, ferreterías, servicios técnicos y subcontratos (plataforma oficial del proyecto). La estimación técnica de Cochilco es coherente en magnitud: 9.800 trabajadores en construcción y 1.450 en operación, además de infraestructura asociada —planta desaladora en Totoralillo Norte— y parámetros productivos (recursos y capacidad) que explican por qué proveedores regionales siguen el caso como una oportunidad de encadenamientos productivos. A esto se suman compromisos de “valor compartido” que, de materializarse, tienen efecto directo en bienestar local: el proyecto declara el suministro de 5 litros por segundo de agua desalinizada para consumo humano y un mecanismo de financiamiento comunitario vía un acuerdo marco en la comuna (compromisos comunitarios de Dominga). En una economía local donde conviven pesca artesanal, turismo y servicios municipales, cualquier señal de obra —o su ausencia— se traduce rápidamente en expectativas, inversión de pequeños negocios y decisiones de migración laboral.
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Permisos, fallos y próximos hitos: la economía no espera al calendario judicial
El “factor Dominga” también tiene un costo: la volatilidad regulatoria. El Primer Tribunal Ambiental acogió una reclamación vinculada al actuar del Comité de Ministros y ordenó un nuevo pronunciamiento, reactivando el ciclo institucional (sentencia R-95-2023 del Primer Tribunal Ambiental). Luego, el Comité de Ministros sesionó de manera extraordinaria y resolvió sobre la calificación ambiental del proyecto en enero de 2025, reafirmando la dimensión política y técnica del proceso (comunicado del Ministerio del Medio Ambiente del 9 de enero de 2025). Más recientemente, en septiembre de 2025, la Corte Suprema declaró inadmisible un recurso de casación en este conflicto, decisión que —según la propia autoridad ambiental— no zanja el fondo, pero vuelve a empujar la definición hacia la institucionalidad administrativa y sus pronunciamientos sucesivos (declaración citada por País Circular sobre el fallo de la Suprema; cobertura del fallo en BioBioChile). Hacia 2026, el punto económico clave no será el debate abstracto, sino los hitos concretos: tracción real en permisos sectoriales, definición de cronogramas de construcción y señales de contratación local. En paralelo, el Gobierno ha puesto el foco en destrabar inversión minera a escala país, justamente porque la cartera de proyectos exige una agenda de permisos para materializarse (Ministerio de Economía sobre cartera minera y permisos). En La Higuera, esa discusión se vive como algo inmediato: cuando la decisión se dilata, la economía local se queda a medio camino entre el auge prometido y la realidad cotidiana.












