La Planta Fotovoltaica Tomillo contempla 10.470 paneles solares y un sistema de almacenamiento compuesto por 16 contenedores. El expediente se encuentra en etapa de admisión y todavía no cuenta con aprobación ambiental.
Energética Solar Tomillo SpA ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) la Declaración de Impacto Ambiental de la Planta Fotovoltaica Tomillo, iniciativa de US$10 millones proyectada en el sector de Chacabuco, comuna de Colina, Región Metropolitana. El proyecto considera 7 MW de potencia instalada, 10.470 módulos fotovoltaicos y un sistema BESS de 16 contenedores destinado a almacenar energía para su posterior inyección a la red.
La DIA fue presentada el 23 de septiembre de 2026 y el expediente figura actualmente “En Admisión”. Esta etapa corresponde a la revisión inicial mediante la cual el Servicio de Evaluación Ambiental determina si la presentación cumple los requisitos necesarios para iniciar formalmente su evaluación.
Por lo tanto, el ingreso del proyecto no constituye una aprobación ambiental ni una autorización para iniciar las obras. Su Resolución de Calificación Ambiental permanece pendiente.
Más de 10.000 paneles en 14 hectáreas
El diseño contempla la instalación de 10.470 módulos fotovoltaicos de 660 Wp, que en conjunto permitirán configurar una central con una potencia instalada declarada de 7 MW.
Las instalaciones ocuparían una superficie total aproximada de 14,04 hectáreas.
La planta convertirá la radiación solar en electricidad mediante los módulos fotovoltaicos y los respectivos sistemas de conversión, mientras una parte de la energía podrá almacenarse para ser entregada posteriormente a la red.
El almacenamiento constituye uno de los componentes principales de la iniciativa. La DIA contempla un BESS estructurado en 16 contenedores de baterías.
La documentación divulgada hasta ahora identifica el número de unidades, pero no entrega una capacidad energética total expresada en MWh que permita determinar cuántas horas podría operar el sistema a determinada potencia. Por ello, no corresponde equiparar directamente los 7 MW de potencia fotovoltaica con una capacidad específica del BESS.
El BESS permitirá diferir la inyección de energía
La incorporación del sistema de baterías permitirá desacoplar parcialmente el momento en que se produce la electricidad solar del instante en que esta es enviada al sistema eléctrico.
Durante las horas con disponibilidad solar, la planta podrá generar electricidad y almacenar parte de ella. Posteriormente, la energía acumulada podría inyectarse cuando las condiciones operacionales o de demanda lo permitan.
Este tipo de configuración se ha expandido en Chile junto con el aumento de la generación fotovoltaica, debido a que el almacenamiento permite gestionar con mayor flexibilidad una fuente cuya producción se concentra principalmente durante las horas diurnas.
En el caso de Tomillo, el BESS será parte integral de la nueva central sometida a evaluación, en lugar de corresponder a un proyecto de almacenamiento independiente.
Conexión mediante una línea de 23 kV
Para transportar la electricidad desde la planta hasta la red, el titular proyecta construir una línea de media tensión de 23 kV y 174,76 metros de longitud.
El trazado estará compuesto por aproximadamente 170,21 metros aéreos y 4,55 metros soterrados, hasta alcanzar el punto de conexión previsto con el alimentador denominado Huechún.
La extensión relativamente acotada de esta infraestructura responde a la cercanía entre las instalaciones proyectadas y la red a la cual el titular plantea conectarse.
La materialización de esta solución deberá cumplir, además del proceso ambiental, las exigencias técnicas y sectoriales correspondientes para la conexión e inyección de electricidad.
Construcción prevista para julio de 2028
El cronograma presentado en la DIA establece como fecha estimada de inicio de la construcción julio de 2028.
La fase de obras tendría una duración aproximada de seis meses y requeriría una dotación máxima de 60 trabajadores durante los períodos de mayor actividad.
Los trabajos incluirían la preparación del terreno, montaje de estructuras y paneles fotovoltaicos, instalación de los contenedores de baterías, obras eléctricas internas y construcción del sistema de conexión.
Si el proyecto supera su evaluación ambiental y obtiene posteriormente las autorizaciones necesarias, el titular proyecta iniciar la etapa de operación en enero de 2029.
La planta considera una vida útil estimada de 35 años.
Estas fechas corresponden al calendario declarado por la empresa y pueden modificarse durante el desarrollo del proyecto. Tampoco implican que la construcción tenga actualmente autorización para comenzar en julio de 2028.
El expediente recién inicia su tramitación
Tomillo se encuentra todavía en una fase temprana dentro del procedimiento ambiental.
El SEA deberá resolver primero su admisibilidad. Si la DIA es admitida a trámite, comenzará la evaluación técnica propiamente tal y los organismos públicos con competencias ambientales podrán emitir sus pronunciamientos y solicitar aclaraciones, rectificaciones o ampliaciones de antecedentes.
El titular deberá responder esos requerimientos mediante los mecanismos previstos en el SEIA antes de que pueda producirse una calificación ambiental.
La presentación mediante una DIA supone que Energética Solar Tomillo sostiene que el proyecto no genera los efectos, características o circunstancias que obligarían a presentar un Estudio de Impacto Ambiental. Esa conclusión, sin embargo, queda sometida a la revisión de la autoridad durante la tramitación.
Nueva generación distribuida con almacenamiento cerca de Santiago
Por su escala de 7 MW, Tomillo se encuentra lejos de los grandes complejos solares de varios cientos de megavatios desarrollados principalmente en el norte del país, pero refleja una tendencia hacia proyectos de menor tamaño que incorporan almacenamiento desde su diseño inicial.
La ubicación en Colina también diferencia a la iniciativa de la concentración de centrales solares y grandes BESS que se observa en regiones como Antofagasta y Atacama.
Su inversión declarada alcanza US$10 millones, considerando generación fotovoltaica, baterías e infraestructura eléctrica asociada.
Por ahora, sin embargo, todas las instalaciones descritas corresponden a infraestructura proyectada. La Planta Fotovoltaica Tomillo permanece “En Admisión”, con su RCA pendiente, por lo que los 10.470 paneles, los 16 contenedores BESS y la línea de 23 kV aún no cuentan con una aprobación ambiental que habilite su construcción.









