Revisa el tiempo en las faenas mineras de Chile
Industria Minera

Puerto Ventanas mira al cobre argentino: tiene capacidad para más que duplicar sus exportaciones

Puerto Ventanas proyecta aumentar su capacidad de exportación de concentrados de cobre a 7 millones de toneladas anuales, aprovechando su infraestructura y el desarrollo minero argentino.

Puerto Ventanas mira al cobre argentino: tiene capacidad para más que duplicar sus exportaciones

El terminal de la Región de Valparaíso proyecta movilizar hasta 7 millones de toneladas anuales de concentrado de cobre. Su infraestructura ferroviaria y marítima abre oportunidades ante el desarrollo minero trasandino.

Puerto Ventanas S.A. (PVSA), filial del grupo Sigdo Koppers, identificó una oportunidad para ampliar sus operaciones mediante la exportación de concentrados de cobre provenientes de futuros proyectos mineros argentinos. Durante un encuentro internacional realizado en Viña del Mar, la compañía informó que su infraestructura permitiría alcanzar una capacidad potencial de embarque de 7 millones de toneladas anuales, frente a los 2,5 a 3 millones que actualmente moviliza, lo que dejaría un margen estimado de entre 4 y 4,5 millones de toneladas adicionales.

La información fue entregada el 20 de octubre de 2026 por Luis Fuentes, gerente de Explotación Sostenible de Puerto Ventanas, durante el evento «Entre Cascos y Algoritmos: Logística, proveedores y empleabilidad en la era de la IA Minera y Energética», celebrado en el Hotel O'Higgins de Viña del Mar.

El ejecutivo destacó que el terminal dispone de infraestructura especializada para recibir, almacenar y embarcar concentrados minerales hacia mercados internacionales, lo que permitiría participar en las futuras cadenas de suministro de la minería argentina.

Sin embargo, la oportunidad todavía se encuentra en una etapa comercial. No se informaron contratos adjudicados ni volúmenes comprometidos de mineral argentino para su exportación a través de Puerto Ventanas.

Una capacidad potencial de 7 millones de toneladas anuales

La principal ventaja que Puerto Ventanas busca aprovechar es la diferencia entre su volumen actual de embarques y la capacidad máxima que estima alcanzar con sus instalaciones.

Fuentes explicó que el recinto podría movilizar alrededor de 7 millones de toneladas anuales de concentrado de cobre, mientras que los embarques actuales se sitúan entre 2,5 y 3 millones de toneladas.

Esto significa que la capacidad potencial declarada equivale a más del doble del movimiento actual.

La infraestructura de transferencia incluye dos sitios de atraque equipados para embarcar conjuntamente hasta 30.000 toneladas diarias mediante sistemas de cintas tubulares cerradas.

Estos equipos permiten transportar el concentrado desde las instalaciones terrestres hacia las bodegas de los buques mediante sistemas encapsulados, diseñados para reducir la dispersión de material particulado durante la transferencia.

El terminal también dispone de infraestructura para la recepción de carga por carretera y ferrocarril, una combinación que permite organizar diferentes modalidades de abastecimiento.

Respecto del almacenamiento, Fuentes mencionó siete bodegas cerradas y una capacidad estática de 500.000 toneladas. No obstante, existe una diferencia con la información técnica publicada por la propia compañía, que atribuye a las siete bodegas de concentrado del Terminal Costa una capacidad total de 259.000 toneladas.

Los antecedentes disponibles no permiten establecer si ambas cifras utilizan distintos criterios de almacenamiento o consideran instalaciones adicionales, por lo que la capacidad de 500.000 toneladas debe entenderse como una declaración del ejecutivo pendiente de conciliación con la ficha técnica del puerto.

El ferrocarril desde Los Andes aparece como una ventaja logística

Uno de los factores que Puerto Ventanas considera estratégicos es su conexión ferroviaria con Los Andes, ciudad situada en el corredor de transporte entre Chile y Argentina.

Esta infraestructura ya participa en el movimiento de concentrados de cobre procedentes de operaciones chilenas, incluyendo los envíos asociados a la División Andina de Codelco.

La posibilidad de combinar transporte terrestre y ferroviario constituye una alternativa para organizar cadenas logísticas de mayor escala y reducir la dependencia exclusiva de camiones en determinados tramos nacionales.

Sin embargo, existe una diferencia relevante entre contar con conexión ferroviaria desde Los Andes hasta Puerto Ventanas y disponer de un corredor ferroviario internacional operativo.

El histórico Ferrocarril Trasandino, que conectaba Mendoza con Los Andes, dejó de prestar servicios de carga en 1984. Por lo tanto, la conexión ferroviaria chilena no significa que actualmente pueda trasladarse concentrado argentino en tren directamente a través de la cordillera.

Para concretar futuras exportaciones sería necesario definir cómo ingresaría el mineral a Chile, las instalaciones de transferencia requeridas y las condiciones técnicas y comerciales del transporte posterior hacia la costa.

Los Libertadores sigue siendo un desafío para el comercio binacional

El interés por movilizar mineral argentino también enfrenta las limitaciones propias de los corredores internacionales de alta montaña.

Durante 2026, el Paso Los Libertadores registró interrupciones prolongadas por condiciones meteorológicas, afectando la circulación de vehículos y el transporte de mercancías entre ambos países.

El 21 de octubre, las autoridades argentinas informaron una nueva habilitación progresiva del Sistema Cristo Redentor, comenzando con el ingreso de transporte de carga desde Argentina hacia Chile. Para el 22 de octubre se contempló la circulación de carga en sentido contrario, mientras que la apertura general estaba prevista para el 23 de octubre, condicionada al estado de la ruta.

Este escenario demuestra que una futura cadena logística minera no dependerá únicamente de la capacidad de embarque del puerto.

También requerirá considerar la continuidad del tránsito fronterizo, los costos de transporte, las instalaciones aduaneras, la seguridad de las rutas y los procedimientos de recepción del mineral.

La ubicación de cada yacimiento argentino será otro factor determinante, ya que los proyectos situados en diferentes provincias pueden presentar alternativas logísticas y distancias considerablemente distintas.

La expansión minera argentina abre oportunidades para los puertos chilenos

El planteamiento de Puerto Ventanas se relaciona con las perspectivas de desarrollo de nuevos proyectos de cobre en Argentina, especialmente en provincias cordilleranas que concentran importantes iniciativas de exploración y construcción minera.

Para estos proyectos, la selección de una ruta de exportación puede influir en los costos operacionales y en la competitividad de sus productos.

Los puertos chilenos ofrecen acceso al océano Pacífico, donde se encuentran importantes destinos comerciales del cobre.

Sin embargo, disponer de una salida geográficamente conveniente no garantiza que resulte económicamente más competitiva.

Las empresas mineras deberán evaluar distancias, infraestructura, tarifas portuarias, disponibilidad de transporte, condiciones fronterizas y capacidad de almacenamiento antes de comprometer una ruta comercial.

En ese contexto, Puerto Ventanas busca posicionarse como una alternativa para operaciones que todavía deben completar sus respectivos procesos de desarrollo, construcción y puesta en marcha.

El plan regulador aparece como otro obstáculo para crecer

Más allá de las instalaciones existentes, Puerto Ventanas considera que su expansión futura dependerá de las decisiones de planificación territorial que adopten las autoridades de la Región de Valparaíso.

Durante su intervención, Fuentes expresó preocupación por los instrumentos regulatorios que definen los espacios disponibles para actividades portuarias y logísticas.

El ejecutivo cuestionó particularmente aspectos de la planificación territorial de la zona de Quintero, al considerar que podrían limitar las áreas necesarias para ampliar instalaciones, almacenar nuevas cargas y desarrollar servicios asociados.

La empresa ha mantenido conversaciones con autoridades regionales y representantes de organizaciones sindicales sobre la diversificación de cargas y las oportunidades de empleo vinculadas al desarrollo portuario.

El 7 de octubre, Puerto Ventanas participó en una reunión destinada a abordar estas materias, incluyendo los requerimientos de infraestructura para incorporar nuevas actividades.

El debate territorial involucra tanto las necesidades de crecimiento industrial como las exigencias ambientales y urbanísticas de las comunas costeras.

La posición de la empresa no equivale a una decisión definitiva de las autoridades sobre futuras ampliaciones.

Tecnología y mantenimiento predictivo para asegurar la operación

La compañía también está incorporando herramientas de inteligencia artificial y automatización destinadas a mejorar la disponibilidad de sus equipos.

Entre las aplicaciones identificadas figuran sensores para monitorear instalaciones y sistemas de mantenimiento predictivo, capaces de detectar posibles desviaciones operacionales antes de que se transformen en fallas mayores.

Junto con la Universidad de Valparaíso, Puerto Ventanas desarrolló además un sistema de predicción temprana de marejadas con un horizonte de planificación de hasta 16 días.

Estas herramientas buscan mejorar la programación de naves y la continuidad operacional, dos aspectos importantes para atender cadenas de suministro mineras que requieren embarques regulares.

La infraestructura existe, pero faltan los contratos

El anuncio de Puerto Ventanas revela una oportunidad comercial concreta asociada al crecimiento proyectado de la minería argentina, aunque todavía sin nuevos flujos de exportación comprometidos.

La empresa dispone de experiencia en transferencia de concentrados, instalaciones portuarias especializadas y conexión ferroviaria dentro de Chile. También declara contar con capacidad para incrementar sustancialmente sus volúmenes anuales.

La siguiente etapa dependerá de negociaciones con productores mineros, operadores ferroviarios, transportistas y autoridades de ambos países.

Además, será necesario determinar qué proyectos argentinos efectivamente producirán concentrado exportable, cuáles serán sus calendarios de operación y qué rutas ofrecerán las condiciones más competitivas.

Por ahora, Puerto Ventanas no anunció nuevas exportaciones argentinas, sino su intención de captar parte de ese futuro mercado, apoyándose en una infraestructura que ya presta servicios a la minería chilena.

La oportunidad existe, pero convertirla en carga efectiva requerirá resolver las condiciones comerciales, logísticas y regulatorias necesarias para transportar el cobre desde los yacimientos argentinos hasta los buques que operan en la costa de Valparaíso.

REDIMIN Responde

¿Cuál es la capacidad potencial de movilización de concentrado de cobre que proyecta el terminal de la Región de Valparaíso?

El terminal de la Región de Valparaíso proyecta movilizar hasta 7 millones de toneladas anuales de concentrado de cobre.

¿Cuánto es el volumen actual de embarques de concentrado de cobre en Puerto Ventanas?

Actualmente, Puerto Ventanas moviliza entre 2,5 y 3 millones de toneladas de concentrado de cobre anualmente.

¿Qué infraestructura tiene Puerto Ventanas para el embarque de concentrado de cobre?

Puerto Ventanas cuenta con dos sitios de atraque equipados para embarcar hasta 30.000 toneladas diarias mediante sistemas de cintas tubulares cerradas, además de infraestructura para la recepción de carga por carretera y ferrocarril.

¿Qué desafíos enfrenta Puerto Ventanas para exportar concentrado de cobre desde Argentina?

Puerto Ventanas enfrenta desafíos como la falta de un corredor ferroviario internacional operativo desde Argentina, las interrupciones en el Paso Los Libertadores y la necesidad de definir instalaciones de transferencia y condiciones técnicas y comerciales para el transporte del mineral.

¿Qué preocupaciones tiene Puerto Ventanas respecto a su expansión futura?

Puerto Ventanas está preocupado por los instrumentos regulatorios de planificación territorial en la Región de Valparaíso, especialmente en la zona de Quintero, que podrían limitar las áreas disponibles para ampliar instalaciones y desarrollar servicios portuarios.