El país espera cuantificar en noviembre de 2026 los recursos de su principal depósito en Pedernales y declarar las primeras reservas durante el primer semestre de 2027. El cronograma contempla desarrollar tecnología de procesamiento antes de iniciar eventuales ventas al exterior.
República Dominicana proyecta realizar en 2028 sus primeras exportaciones de tierras raras, después de completar la evaluación de los recursos existentes, determinar las reservas económicamente explotables y avanzar en una tecnología que permita procesar estos minerales dentro de una cadena industrial todavía dominada ampliamente por China. El presidente Luis Abinader situó esa fecha como objetivo durante la Cumbre Anual Concordia 2026, celebrada en Nueva York, aunque el calendario dependerá de los resultados técnicos y económicos que obtenga el proyecto en desarrollo en la provincia de Pedernales.
El foco de los trabajos está en la Reserva Fiscal Minera Ávila, ubicada en el suroeste del país, donde el Gobierno investiga depósitos asociados a bauxitas kársticas con presencia de elementos de tierras raras, además de galio y escandio. Las autoridades dominicanas han venido acelerando la exploración del área mientras buscan definir un modelo que permita avanzar desde el conocimiento geológico hacia una eventual explotación y procesamiento comercial.
Recursos en 2026 y primeras reservas en 2027
El cronograma oficial establece distintos hitos antes de una eventual exportación. El Ministerio de Energía y Minas espera contar en noviembre de 2026 con una primera determinación de los recursos existentes en el depósito, después de recopilar más de 5.000 resultados de muestras analizadas.
La etapa siguiente será más exigente. Durante el primer semestre de 2027, República Dominicana espera realizar su primera declaración de reservas, concepto que no equivale simplemente a determinar cuánto mineral existe bajo tierra. Para clasificar una parte de los recursos como reserva será necesario demostrar que puede extraerse y procesarse bajo condiciones técnicas, económicas, ambientales y logísticas viables.
La exploración se desarrolla siguiendo el estándar canadiense NI 43-101 e incorpora estudios geológicos, geoquímicos y geofísicos, además de perforaciones y sondajes. A comienzos de 2026, el Ministerio situaba la elaboración de la primera estimación de recursos entre diciembre de este año y enero de 2027, aunque posteriormente adelantó a noviembre la meta para completar esa fase.
Las cifras preliminares todavía no deben interpretarse como reservas certificadas. En marzo, el Gobierno dominicano señaló ante inversionistas reunidos en la convención PDAC 2026 que la Reserva Fiscal Ávila presentaba unos 150 millones de toneladas brutas de recursos preliminares. El dato amplió estimaciones oficiales anteriores que habían hablado de alrededor de 100 millones de toneladas inferidas brutas, pero la cantidad económicamente recuperable continúa pendiente de los estudios en curso.
El procesamiento aparece como el principal desafío
La disponibilidad geológica es solo una parte del proyecto. Abinader reconoció que uno de los principales obstáculos está en la separación y refinación de las tierras raras, procesos tecnológicamente complejos que concentran buena parte del valor de esta industria.
El Gobierno espera realizar durante 2027 una prueba de refinación utilizando una tecnología especializada, paso que será determinante para establecer si República Dominicana puede avanzar hacia una operación competitiva y eventualmente exportar productos con mayor nivel de procesamiento, en lugar de limitarse a extraer material mineralizado.
La dificultad tiene alcance mundial. La Agencia Internacional de Energía calcula que China concentró en 2024 alrededor del 91% de la producción global refinada de las tierras raras utilizadas en imanes permanentes y el 94% de la fabricación de imanes sinterizados. La cadena incluye extracción, concentración, separación química, producción de óxidos, refinación de metales, aleaciones y finalmente fabricación de imanes, por lo que desarrollar capacidad fuera de China exige tecnología, capital y conocimiento especializado.
Estos materiales son empleados en sectores como vehículos eléctricos, generación eólica, electrónica, centros de datos, equipos industriales, sistemas aeroespaciales y aplicaciones de defensa. La AIE prevé que la demanda mundial de tierras raras continuará creciendo durante las próximas décadas, mientras la elevada concentración del procesamiento mantiene a la diversificación de proveedores como una prioridad para varias economías.
Emidom toma el control del proyecto estatal
Para administrar el desarrollo del recurso, el Gobierno creó la Empresa Minera Dominicana (Emidom), compañía de propiedad íntegramente estatal encargada de participar en la exploración y eventual explotación de minerales considerados estratégicos.
La empresa tendrá un papel central en los estudios, la selección de tecnologías y la definición del modelo industrial. Las autoridades todavía no han informado una decisión final sobre la escala de una futura explotación, capacidad de procesamiento, inversión necesaria ni volumen anual de producción.
Abinader afirmó en Nueva York que los depósitos estudiados presentan una calidad favorable y sostuvo que las concentraciones encontradas serían superiores a las de algunos yacimientos del sur de China. Esa comparación corresponde a una declaración del mandatario y todavía deberá ser respaldada por los resultados definitivos de caracterización y los estudios de factibilidad del depósito.
Estados Unidos y la Unión Europea se suman a los estudios
El proyecto dominicano también ha adquirido una dimensión internacional. El país trabaja desde 2022 con Estados Unidos en el estudio de estos recursos y durante septiembre de 2026 ambos gobiernos firmaron un nuevo marco de cooperación destinado a fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y tierras raras, facilitar inversiones y evaluar proyectos relacionados con extracción y procesamiento.
República Dominicana también suscribió este mes una declaración con la Unión Europea para impulsar estudios de caracterización y evaluación de tierras raras, galio y escandio en la Reserva Fiscal Ávila, incluyendo investigación científica y criterios de gestión ambiental.
El objetivo de exportar en 2028 queda, por ahora, sujeto a una secuencia de decisiones todavía pendientes: cuantificar los recursos, convertir una parte de ellos en reservas, comprobar la viabilidad metalúrgica del procesamiento, definir inversiones, completar evaluaciones ambientales y establecer una operación comercial. Si esos hitos se cumplen, República Dominicana podría incorporar un nuevo producto estratégico a una minería que actualmente tiene al oro como uno de sus principales componentes de exportación y entrar en una cadena global que busca ampliar sus fuentes de suministro fuera de los productores tradicionales.









