La evaluación ambiental del proyecto de Nova Andino Litio avanzó con una visita técnica a las futuras obras, instalaciones productivas y puntos de monitoreo. La iniciativa busca extender la operación en el salar mediante extracción directa de litio, reinyección de salmueras y nueva infraestructura industrial y eléctrica.
El proceso ambiental para extender la producción de litio en el Salar de Atacama sumó una nueva etapa en terreno. Profesionales del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Antofagasta, junto a equipos técnicos de organismos sectoriales, inspeccionaron áreas consideradas en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto “Continuidad Operacional y Desarrollo Minero Futuro en el Salar de Atacama”, presentado por Nova Andino Litio SpA.
La visita incluyó sectores donde se proyectan nuevas obras, instalaciones de la planta de producción actualmente en operación, puntos de monitoreo hidrológico y el área de seguimiento ambiental vinculada a la quebrada de Camar.
En la inspección participaron también profesionales del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), organismos que forman parte del análisis de una iniciativa especialmente relevante por su ubicación y por el cambio tecnológico que propone para la producción futura de litio.
El proyecto busca dar continuidad a la operación minera del Salar de Atacama para mantener la producción de litio, potasio y otras sales, incorporando tecnologías de extracción directa de litio y modificaciones sustanciales a la infraestructura productiva existente.
Extracción directa y reinyección cambian el diseño de la operación
Uno de los componentes centrales de la iniciativa es la incorporación de Extracción Directa de Litio (DLE), tecnología destinada a complementar y transformar progresivamente el esquema productivo basado históricamente en la concentración de salmueras mediante evaporación solar.
El diseño contempla utilizar plataformas existentes de extracción de salmuera, habilitar nuevas plataformas e implementar sectores destinados a la reinyección directa de salmuera acondicionada.
También considera la adecuación y reconversión de pozas de evaporación para utilizarlas como áreas de acopio y depósitos de sales, además de una nueva planta de procesos en el sector oeste del proyecto.
Dentro de esa área industrial se proyectan instalaciones de nanofiltración, evaporación y cristalización, extracción directa de litio y ósmosis inversa, además de sistemas para recircular y acondicionar salmueras.
La magnitud de las modificaciones explica la relevancia de la evaluación ambiental en curso. La futura configuración no corresponde únicamente a una extensión temporal de las instalaciones existentes, sino a una transformación del esquema productivo y de manejo de salmueras con el que operará el yacimiento durante las próximas décadas.
Proyecto considera 30 años de vida útil
El EIA establece una vida útil de 30 años para la iniciativa.
Las obras se localizarán principalmente en la comuna de San Pedro de Atacama, provincia de El Loa, mientras que parte de la infraestructura eléctrica se extenderá también hacia las comunas de Sierra Gorda y Antofagasta.
La superficie considerada por el proyecto alcanza aproximadamente 51.925 hectáreas, incluyendo sectores productivos, infraestructura de apoyo, caminos, tuberías, instalaciones eléctricas y áreas relacionadas con monitoreo y operación.
Entre sus principales componentes figuran pozos de extracción y reinyección, plantas de adecuación de salmueras, unidades de nanofiltración y evaporación, infraestructura para sulfato de litio, campamentos, caminos internos, instalaciones para almacenamiento de insumos y sistemas asociados al manejo de residuos.
El proyecto incorpora además una dimensión energética relevante para sostener el aumento y transformación de los procesos industriales.
Se contempla la construcción de dos líneas de transmisión eléctrica de 220 kV, junto con las subestaciones Salar Futuro y Seccionadora Gaby. Esta infraestructura deberá abastecer los nuevos procesos, incluyendo instalaciones de extracción directa, acondicionamiento, tratamiento y recirculación de salmueras.
Evaluación ambiental pone foco en agua, salmuera y territorio
La visita técnica tiene especial relevancia debido a las características ambientales del Salar de Atacama y su entorno.
Los profesionales revisaron puntos de monitoreo hidrológico y sectores asociados a la quebrada de Camar, elementos que permiten contrastar directamente las condiciones descritas en el expediente con la realidad territorial.
El EIA reconoce como materia relevante la coexistencia de la operación con territorios de ocupación ancestral vinculados a las comunidades indígenas de Toconao, Talabre, Camar, Socaire y Peine.
Entre las medidas incorporadas al proyecto se encuentran mecanismos para ordenar los desplazamientos y actividades operacionales en sectores tradicionalmente utilizados por las comunidades, junto con acciones relacionadas con tránsito vehicular, señalización territorial y programas vinculados a prácticas productivas y culturales.
La evaluación también considera contingencias relacionadas con el funcionamiento del sistema de extracción y reinyección de salmuera, posibles deformaciones del terreno y eventuales apariciones de espejos de agua asociados al proceso de reinyección.
Ese punto será especialmente observado por la industria, considerando que la incorporación de DLE abre una nueva etapa tecnológica para la producción chilena de litio, pero exige demostrar técnicamente el comportamiento del sistema hidrogeológico bajo un modelo operacional diferente.
Un proyecto estratégico para la siguiente etapa del litio chileno
Nova Andino Litio reúne las operaciones y capacidades vinculadas a la asociación entre Codelco y SQM para desarrollar la producción de litio en el Salar de Atacama durante las próximas décadas.
Por esa razón, el avance del EIA trasciende el funcionamiento de una faena específica. Su tramitación está directamente relacionada con la estrategia mediante la cual Chile busca mantener y proyectar su participación en uno de los mercados minerales más vinculados al crecimiento de la electromovilidad y los sistemas de almacenamiento energético.
La incorporación de extracción directa, reinyección y nuevas plantas introduce además exigencias distintas para proveedores de ingeniería, construcción, procesamiento químico, monitoreo ambiental, automatización, infraestructura eléctrica y servicios especializados.
La visita realizada por los organismos públicos no implica una calificación ambiental favorable ni anticipa el resultado del procedimiento. Corresponde a una instancia técnica dentro de la evaluación, destinada a contrastar en terreno los antecedentes presentados en el estudio.
Para la minería chilena, el proceso será seguido de cerca porque combina tres desafíos que marcarán buena parte del desarrollo futuro del litio: mantener producción a largo plazo, reducir la dependencia del modelo tradicional de evaporación y demostrar que nuevas tecnologías pueden operar bajo exigencias ambientales compatibles con uno de los ecosistemas más sensibles del norte del país.
El avance de la evaluación determinará bajo qué condiciones esa transformación productiva podrá materializarse y convertirse en la base operacional de una nueva etapa para el Salar de Atacama.









