
El balance de la emergencia también registra cuatro fallecidos, 800 personas albergadas y cientos de miles de clientes sin suministro eléctrico entre Atacama y La Araucanía.
El sistema frontal que ha golpeado a distintas regiones de Chile dejó 516 personas damnificadas, un desaparecido y más de 5.600 viviendas con algún nivel de daño, de acuerdo con el balance entregado este sábado 18 de julio por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred).
La emergencia se extiende entre las regiones de Atacama y La Araucanía, con efectos que incluyen inundaciones, desbordes, interrupciones de caminos, evacuaciones preventivas y cortes prolongados de electricidad.
Las autoridades mantienen en cuatro el número de personas fallecidas producto de la emergencia. También se contabilizan seis lesionados, 800 personas albergadas y 1.181 aisladas, mientras continúa la búsqueda de una persona desaparecida en la Región del Maule.
Más de 5.600 viviendas presentan daños
Uno de los principales impactos del temporal se concentra en las viviendas ubicadas en las regiones afectadas.
El catastro preliminar registra:
- 16 viviendas destruidas.
- 291 viviendas con daño mayor.
- 5.319 viviendas con daño menor.
- 863 viviendas que todavía permanecen en evaluación.
En total, al menos 5.626 inmuebles ya cuentan con daños confirmados. La cifra podría modificarse durante las próximas horas, a medida que los equipos municipales y técnicos logren ingresar a zonas que permanecen aisladas o con dificultades de conectividad.
La clasificación de daño mayor considera viviendas que no pueden ser habitadas con normalidad debido a problemas estructurales o afectaciones importantes. En el caso de los daños menores, las familias podrían seguir ocupando sus hogares, aunque deberán realizar reparaciones para recuperar sus condiciones habituales.
El levantamiento definitivo será clave para determinar la entrega de ayudas, materiales de construcción y eventuales apoyos económicos. La condición de damnificado y el grado de daño deben quedar registrados en los catastros oficiales que se realizan en terreno.
Cortes de luz afectan a más de 367 mil clientes
El suministro eléctrico continúa siendo uno de los servicios más afectados por el frente meteorológico. El balance contabilizó 367.691 clientes sin electricidad en distintas zonas del país.
La Región de Valparaíso concentra cerca de 210 mil casos, transformándose en el territorio con la mayor cantidad de hogares y negocios afectados por las interrupciones.
Los cortes no solo dificultan las actividades domésticas. También afectan la conservación de alimentos y medicamentos, el funcionamiento de sistemas de calefacción, las comunicaciones, el comercio y la operación de pequeñas empresas.
En zonas rurales, la falta de electricidad puede generar problemas adicionales en sistemas de agua potable particular, bombas, pozos, instalaciones agrícolas y equipos utilizados para mantener animales o productos refrigerados.
Los tiempos de reposición dependerán de las condiciones de acceso, el estado de las redes y la seguridad para el trabajo de las cuadrillas. La caída de árboles, postes y ramas sobre el tendido eléctrico continúa dificultando las reparaciones en algunos sectores.
Evacuaciones y alertas por ríos y quebradas
Desde el inicio de la emergencia se han enviado 41 mensajes del Sistema de Alerta de Emergencia, conocidos como alertas SAE. Estos avisos han sido utilizados para ordenar evacuaciones o advertir a la población frente a crecidas de ríos, activación de quebradas y riesgos de remociones en masa.
En la provincia del Choapa fueron evacuadas 100 personas desde el campamento Bypass de Salamanca y otras 40 desde el campamento Borde Río de Illapel. También se prepararon medidas preventivas por el aumento del caudal del estero Canela.
En la Región Metropolitana, alrededor de 200 personas permanecían distribuidas en tres albergues municipales después de la evacuación preventiva del campamento Ribera del río Mapocho, instalado en el lecho del cauce.
Cuando se recibe una alerta SAE, la instrucción debe cumplirse de inmediato. No se recomienda regresar a una vivienda o sector evacuado hasta que exista una autorización de los equipos de emergencia.
El Norte Chico concentra problemas de conectividad
Las regiones de Atacama y Coquimbo se mantienen entre las zonas de mayor preocupación debido a la activación de quebradas, aumentos de caudales y cortes de conectividad.
En Alto del Carmen se reportaron cerca de 2.000 personas aisladas, aunque sin afectaciones graves al momento del balance. En la Región de Coquimbo, unas 3.000 personas presentaban problemas para trasladarse por interrupciones o dificultades en las rutas.
Otro punto bajo vigilancia es la turbiedad registrada en la planta Las Rojas, que abastece de agua potable a La Serena y Coquimbo. El suministro se encontraba asegurado por al menos 30 horas, aunque la situación debía continuar siendo monitoreada debido al ingreso de sedimentos.
Las precipitaciones acumuladas alcanzaron niveles elevados en distintos puntos del país. En la Cuesta La Dormida se midieron 224 milímetros, mientras que en Quillota se registraron 216 milímetros.
El Jardín Botánico de Viña del Mar acumuló 157 milímetros y Combarbalá llegó a 150 milímetros. En La Florida se anotaron 112 milímetros, mientras que Quimávida, en la Región de O’Higgins, recibió 144,6 milímetros.
Estos montos explican la saturación de suelos, la acumulación de agua y el aumento del riesgo de deslizamientos, incluso en sectores donde las lluvias comienzan a disminuir.
Qué deben revisar las familias afectadas
Las personas que sufrieron daños en sus viviendas deben procurar que su situación sea incorporada en los catastros municipales. Este registro permite acreditar la afectación y evaluar posibles ayudas públicas.
También es importante conservar fotografías, videos y antecedentes de los daños, especialmente antes de retirar escombros o iniciar reparaciones. Quienes cuenten con seguros asociados a créditos hipotecarios, automóviles o bienes deben revisar las coberturas y los plazos para denunciar el siniestro.
En caso de cortes de electricidad, se recomienda desconectar los aparatos sensibles y evitar manipular cables, postes o instalaciones mojadas. Las personas electrodependientes deben informar su situación a la empresa distribuidora y recurrir a los canales de emergencia disponibles en su comuna.
Aunque las precipitaciones puedan presentar pausas, persisten riesgos por suelos saturados, cauces elevados, calles anegadas y nuevas lluvias. La recomendación es evitar desplazamientos innecesarios, no cruzar zonas inundadas y mantenerse atento a las instrucciones de evacuación y a los avisos oficiales emitidos para cada territorio.












