
La advertencia por precipitaciones extremas ahora incluye a O’Higgins, mientras los cortes eléctricos se concentran principalmente en La Araucanía y Biobío. El número de afectados continúa cambiando durante la jornada.
El sistema frontal que avanza por la zona centro-sur de Chile elevó su impacto durante este jueves 16 de julio, con más de 500 mil clientes sin suministro eléctrico, daños en viviendas, personas albergadas y una ampliación de la alarma meteorológica por precipitaciones intensas.
La advertencia de mayor nivel ahora cubre las regiones de Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana y O’Higgins, donde se espera un periodo prolongado de lluvias que podría aumentar rápidamente los caudales de ríos y esteros, además de elevar el riesgo de inundaciones, aluviones y remociones en masa.
Los cortes de electricidad han crecido con rapidez durante la jornada. A las 8:00 horas había 243.921 clientes sin servicio, mientras que cerca del mediodía la cifra ya alcanzaba los 464.220. Posteriormente, el balance nacional superó el medio millón de suministros afectados.
Cortes de luz aumentan por las fuertes ráfagas de viento
La mayor cantidad de interrupciones eléctricas se concentra en las regiones de La Araucanía y Biobío, donde el sistema frontal ingresó con fuertes ráfagas de viento, caída de árboles, daños en postes y problemas en las redes de distribución.
La Araucanía llegó a registrar más de 163 mil clientes sin electricidad, convirtiéndose en la región con mayor afectación durante la mañana. Biobío se ubicó en segundo lugar, en medio de precipitaciones intensas, crecidas de cursos de agua y daños en viviendas.
Las interrupciones también se extendieron hacia Ñuble, Los Ríos, Los Lagos, Maule, Valparaíso y la Región Metropolitana. El panorama puede variar rápidamente debido al avance de las lluvias y al ingreso del viento hacia nuevas zonas.
La reposición depende de las condiciones de seguridad para el trabajo de las cuadrillas. Cuando existen árboles inestables, cables energizados, inundaciones o ráfagas intensas, las empresas deben esperar antes de intervenir determinados sectores.
Los clientes que permanezcan sin suministro pueden ingresar un reclamo ante la Superintendencia de Electricidad y Combustibles. También están disponibles los teléfonos 600 0231 360 y 2 2428 5520, además del canal de WhatsApp +56 9 9000 0236.
Alarma meteorológica se amplía hasta O’Higgins
La alarma meteorológica por precipitaciones intensas y continuas fue extendida a la Región de O’Higgins, que se suma a Coquimbo, Valparaíso y la Región Metropolitana.
Esta categoría representa el nivel más alto utilizado por la Dirección Meteorológica de Chile para advertir fenómenos capaces de generar un riesgo elevado para la población, la infraestructura y los servicios básicos.
La alarma se mantendrá desde la madrugada del viernes 17 hasta la noche del domingo 19 de julio, periodo en que se concentraría una parte importante de las precipitaciones en la zona central.
Uno de los factores que genera mayor preocupación es la altura de la isoterma cero, que podría superar los 3.000 metros en algunos sectores. Esto significa que zonas cordilleranas donde habitualmente cae nieve podrían recibir lluvia.
La combinación de agua caída, derretimiento de nieve y suelos saturados puede provocar aumentos rápidos de caudal, desbordes, derrumbes y activación de quebradas.
Daños en viviendas y personas albergadas
El balance de la emergencia registraba 43 personas damnificadas, 161 albergadas, 45 aisladas y una persona lesionada.
También se contabilizaban cuatro viviendas destruidas, nueve con daño mayor, 104 con afectaciones menores y otras 46 que permanecían en evaluación.
Biobío acumulaba la mayor cantidad de damnificados, mientras que la mayor parte de las personas albergadas correspondía a evacuaciones preventivas realizadas en la Región Metropolitana.
Entre las zonas bajo vigilancia se encuentran los ríos Curanilahue y Pichilo, en Biobío; el río Cachapoal, en O’Higgins; cursos de agua de La Araucanía y las cuencas de los ríos Mapocho y Maipo en la Región Metropolitana.
En distintos puntos del país se han enviado mensajes del Sistema de Alerta de Emergencia para solicitar evacuaciones o impedir que las personas se acerquen a riberas y sectores expuestos.
Ñuble y Biobío acumulan los mayores montos de lluvia
La Región de Ñuble registraba 148,7 milímetros de agua caída acumulada desde el 14 de julio, seguida por Biobío con 142,7 milímetros y La Araucanía con 99,6 milímetros.
Estos montos han provocado anegamientos, interrupciones de caminos, caída de árboles y un rápido aumento de la saturación de los terrenos.
El riesgo continuará desplazándose hacia el norte a medida que el sistema alcance con mayor intensidad a Coquimbo, Valparaíso, la Región Metropolitana y O’Higgins.
Además de las lluvias, se mantienen advertencias por nevadas moderadas a fuertes entre Atacama y O’Higgins, viento intenso entre Coquimbo y Biobío y marejadas anormales desde Huasco hasta el Golfo de Penas.
Suspensión de clases para este viernes
Como medida preventiva, las clases fueron suspendidas para el viernes 17 de julio en establecimientos ubicados entre las regiones de Coquimbo y Maule.
La suspensión también fue ampliada a la Región de Atacama, ante la llegada de precipitaciones, nevadas y viento a sectores que podrían enfrentar problemas de conectividad durante las próximas horas.
La medida busca disminuir los desplazamientos de estudiantes, trabajadores de la educación y familias mientras se desarrolla la fase más intensa del evento meteorológico.
Qué deben revisar los hogares afectados
Las familias que permanezcan sin electricidad deben desconectar electrodomésticos sensibles para evitar daños cuando regrese el suministro. También conviene mantener cerrados refrigeradores y congeladores para conservar la temperatura durante el mayor tiempo posible.
Los generadores eléctricos nunca deben utilizarse dentro de viviendas, bodegas cerradas o espacios con poca ventilación, debido al riesgo de intoxicación por monóxido de carbono.
En los hogares con personas electrodependientes, el corte debe reportarse inmediatamente a la empresa distribuidora y a la SEC. Si existe una emergencia médica o el sistema de respaldo comienza a fallar, corresponde contactar a los equipos de salud o acudir a un recinto asistencial.
La recomendación general es evitar desplazamientos innecesarios, no cruzar calles inundadas, mantenerse lejos de cables caídos y respetar las evacuaciones enviadas mediante mensajes SAE. La fase más crítica todavía no termina y los cortes eléctricos podrían seguir aumentando mientras el frente avance sobre la zona central.












