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Industria Minera

Temporal en Tarapacá frena evaluación ambiental de proyectos mineros por US$ 1.846 millones

La evaluación ambiental de tres proyectos mineros en Tarapacá, que suman inversiones por US$ 1.846 millones, se suspende temporalmente debido a un temporal que afectó la infraestructura de la región.

Temporal en Tarapacá frena evaluación ambiental de proyectos mineros por US$ 1.846 millones
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La suspensión se extenderá hasta el 1 de septiembre y afecta iniciativas de Cerro Colorado, Collahuasi y Punta de Lobos. La mayor parte de la inversión corresponde al plan de US$ 1.500 millones para extender la operación de Cerro Colorado.

El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Tarapacá suspendió temporalmente la tramitación de tres proyectos mineros que, en conjunto, representan inversiones por US$ 1.846,5 millones, luego de que el temporal registrado en la región provocara daños en infraestructura y fuertes alteraciones de conectividad en distintas comunas y localidades.

La medida comenzó a regir el 19 de agosto de 2026 y se mantendrá hasta el 1 de septiembre, ambas fechas inclusive, equivalente a 10 días hábiles de suspensión. Los procedimientos corresponden a iniciativas de Compañía Minera Cerro Colorado, Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi y Compañía Minera Punta de Lobos.

La decisión no modifica la evaluación técnica ni constituye un rechazo a los proyectos. Su efecto es detener transitoriamente los procedimientos y plazos asociados mientras persisten las condiciones extraordinarias derivadas de la emergencia meteorológica.

Junto con la revisión ambiental quedaron suspendidas las actividades de participación ciudadana que se encontraban en desarrollo o que debían comenzar durante este período, además de reuniones con grupos humanos pertenecientes a pueblos indígenas. Esas instancias deberán ser reprogramadas una vez reanudada la tramitación.

Cerro Colorado concentra más del 80% de la inversión detenida

El proyecto de mayor escala dentro de la cartera afectada corresponde a la extensión operacional de la faena Cerro Colorado, iniciativa que contempla una inversión estimada de US$ 1.500 millones, equivalente a más del 81% de los recursos involucrados en los tres procedimientos suspendidos.

El proyecto busca extender durante otros 20 años la operación del yacimiento ubicado en Tarapacá y contempla una producción máxima de 130.000 toneladas anuales de cátodos de cobre de alta pureza.

La iniciativa considera ampliar y optimizar instalaciones mineras existentes, incorporar nuevas obras y modificar los sistemas de suministro hídrico y eléctrico necesarios para la operación futura.

Uno de los cambios centrales corresponde al abastecimiento de agua industrial mediante nueva infraestructura desde Alto Hospicio, además de ajustes en el suministro eléctrico. Para alcanzar su capacidad máxima, el proyecto contempla una línea de transmisión de 220 kV desde la subestación Nueva Pozo Almonte hasta la faena.

En materia de procesamiento, el plan considera una capacidad inicial de aproximadamente 20 millones de toneladas de mineral por año, con una expansión posterior hasta 30 millones de toneladas anuales.

La construcción se plantea en etapas que, combinadas, sumarían aproximadamente 7,7 años, incorporando progresivamente las instalaciones necesarias para incrementar la capacidad operacional.

La relevancia económica del proyecto radica en que Cerro Colorado forma parte de los activos cupríferos históricos de Tarapacá y su eventual extensión permitiría reincorporar un volumen relevante de producción de cátodos al distrito minero regional durante un horizonte de largo plazo.

Collahuasi evalúa ajustes operacionales por US$ 345 millones

El segundo proyecto afectado por la suspensión corresponde a una modificación de la operación de Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, con una inversión estimada de US$ 345 millones en la comuna de Pica.

La iniciativa busca modificar la extracción de material estéril desde el rajo Rosario, habilitar una nueva cantera en el sector de Ujina y realizar ajustes en el sistema de bombeo de relaves de la Faena Cordillera.

El objetivo operacional es recuperar tasas de extracción de estéril que permitan sostener los niveles productivos previamente autorizados. La minería a gran escala exige retirar volúmenes crecientes de material sin mineralización económica a medida que avanzan los rajos, por lo que la disponibilidad de equipos, botaderos y sistemas de transporte constituye un componente central de la planificación minera.

El proyecto también contempla una nueva cantera en Ujina destinada a suministrar materiales requeridos para obras asociadas al depósito de relaves, particularmente para la construcción del muro principal.

A esto se agregan modificaciones y relocalizaciones de componentes del sistema de bombeo de relaves. Las obras se desarrollarían principalmente dentro de zonas operacionales previamente intervenidas.

La iniciativa ingresó al sistema mediante una Declaración de Impacto Ambiental y forma parte de los ajustes de infraestructura necesarios para mantener la continuidad y seguridad de una de las principales operaciones de cobre del país.

Punta de Lobos proyecta continuidad hasta 2040

La tercera iniciativa corresponde al proyecto Continuidad Operacional al año 2040 de Compañía Minera Punta de Lobos, con una inversión estimada en US$ 1,5 millones.

El proyecto busca prolongar la explotación del yacimiento ubicado en el Salar Grande de Tarapacá y contempla la renovación de determinados equipos, manteniendo gran parte de la infraestructura y los procesos productivos actualmente utilizados.

La operación se desarrolla en las comunas de Iquique y Pozo Almonte y está vinculada a la producción y transporte de sal hacia instalaciones portuarias y clientes industriales, incluyendo compañías mineras del norte del país.

Para extender la actividad hasta 2040 se plantea incorporar 124,2 hectáreas adicionales a la superficie de explotación, en sectores contiguos a las áreas actualmente intervenidas. El acceso a la nueva zona está previsto desde 2029.

Las instalaciones existentes y los procesos de chancado, molienda, clasificación y transporte se mantendrían sin modificaciones estructurales relevantes.

Dentro de la evaluación ambiental se ha identificado como uno de los aspectos de atención el posible efecto de la iluminación sobre la golondrina de mar negra, especie presente en el norte de Chile, para lo cual el proyecto contempla medidas de mitigación y monitoreo.

La emergencia traslada sus efectos a los permisos mineros

La suspensión evidencia cómo eventos climáticos extremos pueden generar impactos que van más allá de las instalaciones productivas y alcanzar directamente la administración de permisos y los procesos de participación vinculados a proyectos de inversión.

En este caso, la principal dificultad está relacionada con la conectividad y las condiciones necesarias para garantizar que comunidades, organismos públicos y titulares puedan participar normalmente de la evaluación.

Por esa razón, la paralización afecta tanto los plazos administrativos como las instancias ciudadanas que forman parte del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

Aunque el período definido es acotado, las iniciativas involucradas tienen relevancia para distintos segmentos de la actividad minera regional: producción de cobre, continuidad operacional, infraestructura de relaves, abastecimiento hídrico y extracción de insumos industriales.

Más de US$ 1.846 millones en inversiones mineras permanecen así con sus procedimientos ambientales temporalmente detenidos, con Cerro Colorado concentrando ampliamente la mayor parte del monto.

Una vez finalizada la suspensión, los expedientes podrán continuar su evaluación y deberán establecerse nuevas fechas para las actividades que no pudieron realizarse durante la emergencia. El avance posterior dependerá tanto de la normalización de las condiciones territoriales en Tarapacá como de las etapas técnicas y ciudadanas que aún deban completar cada uno de los proyectos.