Minería Internacional

Terremoto obliga a Newmont a detener nuevamente operaciones subterráneas en Cadia

Newmont evacuó al personal subterráneo y suspendió temporalmente las operaciones en la mina Cadia, Australia, tras un sismo de magnitud 3,4, apenas nueve semanas después de otro evento sísmico similar.

Terremoto obliga a Newmont a detener nuevamente operaciones subterráneas en Cadia
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La minera evacuó al personal bajo tierra y suspendió temporalmente las faenas mientras realiza inspecciones en una de las mayores operaciones de oro y cobre de Australia. El evento ocurre apenas nueve semanas después de otro sismo que afectó al mismo complejo.

Newmont volvió a detener las operaciones subterráneas en la mina Cadia, en Nueva Gales del Sur, Australia, luego de que un sismo de magnitud 3,4 se registrara en las cercanías del yacimiento ubicado al sur de Orange. La compañía informó que todo el personal subterráneo fue llevado de forma segura a superficie y que no se reportaron lesionados.

El nuevo evento sísmico vuelve a poner presión sobre la continuidad operacional de Cadia, uno de los activos de oro y cobre más relevantes dentro del portafolio australiano de Newmont, en un año en que la faena ya enfrentaba menores volúmenes por la transición de sus paneles de explotación subterránea.

Qué ocurrió en Cadia

De acuerdo con información reportada por Geoscience Australia y recogida por medios locales, el sismo fue registrado durante la mañana del viernes 19 de junio, cerca de la mina Cadia, en la región Central West de Nueva Gales del Sur. El movimiento tuvo una profundidad aproximada de 1 kilómetro y fue sentido en zonas como Orange, Millthorpe, Blayney y Oberon.

Newmont señaló que las operaciones subterráneas fueron suspendidas de manera temporal mientras se realizan inspecciones en el sitio. La medida apunta a revisar condiciones geotécnicas, infraestructura subterránea, accesos, equipos y frentes de trabajo antes de autorizar el retorno normal de las actividades bajo tierra.

La paralización preventiva se produce en una faena que opera mediante minería subterránea de panel caving, método intensivo en control geotécnico y continuidad operacional. En este tipo de minas, los eventos sísmicos obligan a protocolos estrictos por el riesgo de caída de rocas, daño en labores, afectación de ventilación o restricciones en zonas de producción.

Segundo evento en nueve semanas

El episodio ocurre poco más de dos meses después del sismo de magnitud 4,5 registrado el 14 de abril de 2026 cerca de Cadia. En esa oportunidad, Newmont activó protocolos de seguridad, mantuvo detenido el trabajo subterráneo y ordenó inspecciones especializadas antes de retomar gradualmente la operación.

Según la propia compañía, tras el evento de abril no se reportaron lesionados y las evaluaciones iniciales indicaron daños limitados. Newmont informó entonces que la infraestructura de superficie, incluidas las instalaciones de relaves, no registró daños, mientras la operación procesaba acopios en superficie para mitigar el impacto de la interrupción subterránea.

Ese antecedente es relevante porque la mina ya venía transitando un periodo de recuperación operacional. La empresa había indicado que esperaba completar trabajos de rehabilitación subterránea en un plazo de cinco semanas, volver a 80% de capacidad operativa y alcanzar plena capacidad hacia fines del segundo trimestre de 2026, con normalización productiva desde el tercer trimestre.

Por qué importa para Newmont

Cadia es un activo estratégico para Newmont. La operación, ubicada a unos 25 kilómetros de Orange y 250 kilómetros al oeste de Sídney, es una de las mayores minas de oro y cobre de Australia y forma parte del portafolio que Newmont incorporó tras la adquisición de Newcrest Mining en 2023.

La propia compañía describe a Cadia como una operación subterránea de panel caving, con producción anual de 385 mil onzas de oro y 82 mil toneladas de cobre. El sitio también avanza en el desarrollo subterráneo de Panel Cave 1-2, luego de completar puntos de extracción de PC2-3, con una vida de reservas de 35 años.

La detención no solo afecta a un activo aurífero, sino también a una fuente relevante de cobre como subproducto, en un contexto donde las grandes mineras buscan defender márgenes frente a costos más altos, exigencias de capital en relaves y mayor escrutinio operacional.

Producción bajo presión en 2026

Antes del nuevo sismo, Newmont ya había anticipado una baja relevante en la producción de Cadia para 2026. En sus resultados anuales y guía operacional, la compañía proyectó que la producción de oro de Cadia disminuiría cerca de 30% durante el año, principalmente por la transición planificada hacia el siguiente panel cave. También estimó una caída de la producción de cobre en línea con la menor producción de oro.

Ese dato cambia la lectura del incidente: Cadia no enfrenta una interrupción aislada en un año normal, sino una nueva pausa dentro de un ciclo de menor aporte productivo previsto por secuencia minera. A ello se suma que, tras el sismo de abril, Newmont ya había advertido que la producción del segundo trimestre sería menor por una brecha temporal en la alimentación de mineral a planta.

Para una operación de gran escala, incluso una detención temporal puede tener efectos en toneladas procesadas, leyes de alimentación, uso de acopios, costos unitarios y cumplimiento de plan minero. La magnitud final dependerá de la duración de las inspecciones y de si las revisiones detectan daños que exijan rehabilitación adicional.

Datos clave

  • Empresa: Newmont.

  • Operación: Cadia.

  • Ubicación: cerca de Orange, Nueva Gales del Sur, Australia.

  • Mineral principal: oro.

  • Subproducto relevante: cobre.

  • Tipo de mina: subterránea por panel caving.

  • Evento reciente: sismo de magnitud 3,4.

  • Medida adoptada: suspensión temporal de operaciones subterráneas e inspecciones.

  • Estado del personal: sin lesionados reportados.

  • Antecedente inmediato: sismo de magnitud 4,5 en abril de 2026.

Impacto para la minería subterránea

El caso Cadia vuelve a mostrar la sensibilidad de las minas subterráneas de gran escala frente a eventos sísmicos, incluso cuando estos son clasificados como moderados o de baja magnitud relativa. En operaciones por hundimiento, la gestión del macizo rocoso, la instrumentación, el monitoreo sísmico y los protocolos de evacuación son parte central de la continuidad del negocio.

Para la industria, el punto no está solo en la magnitud del sismo, sino en su ubicación, profundidad, recurrencia y relación con áreas productivas, accesos, piques, sistemas de ventilación, chancado subterráneo y zonas de extracción. La respuesta operacional de Newmont refuerza una tendencia clara: ante eventos sísmicos cercanos a faenas subterráneas, la prioridad es detener, evacuar, inspeccionar y recién después evaluar la reanudación.

En Chile, donde buena parte del crecimiento futuro del cobre también depende de minería subterránea masiva, el episodio tiene una lectura técnica directa. Proyectos y operaciones como El Teniente, Chuquicamata Subterránea o futuras expansiones bajo tierra enfrentan desafíos similares: mantener producción en sistemas complejos, con altos niveles de automatización, seguridad geotécnica y control operacional.

Qué observará la industria

El foco ahora estará en el resultado de las inspecciones de Newmont y en la duración efectiva de la nueva pausa subterránea. Si la detención es breve y no se detectan daños relevantes, el impacto podría limitarse a ajustes de corto plazo en el plan minero. Si se requieren trabajos adicionales de rehabilitación, el efecto podría sumarse a la menor producción ya prevista para Cadia en 2026.

También será relevante observar si la compañía actualiza su guía de producción o costos para el activo australiano, considerando que Cadia ya venía con una proyección de menor aporte por cambio de panel cave. En un escenario de altos precios del oro y demanda estructural por cobre, la capacidad de Newmont para estabilizar Cadia será observada como un indicador de resiliencia operacional en minería subterránea de gran escala.