
La decisión permite que avance el procedimiento ambiental sobre una central de 400 MW aprobada en 2007, en una zona clave para la demanda energética del norte minero.
El Primer Tribunal Ambiental rechazó la reclamación presentada por ENGIE Energía Chile S.A. contra la resolución que dio inicio al procedimiento de revisión de la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto “Central Térmica Andino”, ubicado en el complejo térmico de Mejillones, Región de Antofagasta.
El fallo valida que la autoridad ambiental haya abierto la revisión de la RCA N°145/2007, sin exigir en esta etapa una acreditación definitiva de los cambios alegados en variables ambientales. De acuerdo con la publicación oficial del Primer Tribunal Ambiental, la sentencia concluyó que la Comisión de Evaluación Ambiental de Antofagasta actuó conforme a derecho al aplicar el estándar de plausibilidad propio de la fase de admisibilidad del procedimiento.
La decisión no modifica por sí misma el permiso ambiental ni impone nuevas medidas operacionales inmediatas a la central. Sin embargo, sí despeja el camino para que continúe el análisis administrativo sobre eventuales variaciones en componentes ambientales asociados a la operación del proyecto, especialmente en el medio marino.
Qué resolvió el Tribunal Ambiental
La controversia se originó por la decisión de la Comisión de Evaluación Ambiental de Antofagasta de iniciar un procedimiento de revisión de la RCA del proyecto Central Térmica Andino, luego de una solicitud presentada por vecinos de Mejillones.
ENGIE recurrió al tribunal argumentando, entre otros puntos, que no existían antecedentes técnicos suficientes para justificar la apertura del proceso y que se habrían considerado elementos normativos posteriores a la aprobación original del proyecto.
El tribunal desestimó esa tesis. En su análisis, sostuvo que en la etapa inicial del procedimiento no corresponde exigir una prueba concluyente sobre la variación de las variables ambientales, sino determinar si existen antecedentes plausibles para revisar el permiso.
Según el resumen oficial del fallo, el tribunal estimó que había antecedentes suficientes respecto de componentes del ecosistema marino, incluyendo fauna submareal, sedimentos, temperatura, pH, cloro residual y calidad del agua de mar.
La lectura jurídica relevante para la industria es que una RCA antigua puede ser sometida a revisión cuando existen antecedentes razonables de cambios en las variables evaluadas, aun antes de una acreditación definitiva.
Una central de 400 MW en el polo energético de Mejillones
La Central Térmica Andino fue calificada ambientalmente favorable mediante la RCA N°145 de 2007 y se ubica en la comuna de Mejillones, Región de Antofagasta. De acuerdo con antecedentes ingresados al Servicio de Evaluación Ambiental, el proyecto considera dos unidades de generación térmica de 200 MW netos cada una y un terminal de descarga de petróleo diésel en la bahía de Mejillones, con una vida útil estimada de 50 años.
Las unidades CTA1 y CTA2 fueron aprobadas para operar con petcoke, carbón o una mezcla de ambos combustibles, mediante calderas de lecho fluidizado circulante. El vapor generado se expande en turbinas para producir electricidad y luego se condensa mediante agua de mar, un punto relevante dentro de la discusión ambiental por su vínculo con variables del medio marino.
El catastro de la Superintendencia del Medio Ambiente identifica a Central Térmica Andino como una unidad fiscalizable ubicada en Mejillones, categoría Energía, con ENGIE Energía Chile como titular asociado. La ficha registra seis instrumentos aplicables, 50 fiscalizaciones, un procedimiento sancionatorio y 887 reportes de seguimiento ambiental.
| Dato del proyecto | Antecedente informado |
|---|---|
| Proyecto | Central Térmica Andino |
| Ubicación | Mejillones, Región de Antofagasta |
| Titular asociado | ENGIE Energía Chile |
| RCA principal | N°145/2007 |
| Capacidad aprobada | Dos unidades de 200 MW netos |
| Categoría fiscalizable | Energía |
| Seguimientos ambientales en SNIFA | 887 registros |
Las variables ambientales bajo revisión
La solicitud de revisión de la RCA apuntó a componentes vinculados con calidad del aire, fauna submareal, sedimentos marinos y calidad del agua. Los antecedentes disponibles en el SEA indican que la revisión se apoyó en información de la línea base del medio marino, el Estudio de Impacto Ambiental, adendas y planes de vigilancia ambiental asociados al proyecto.
En el fallo, el cambio climático fue tratado como un elemento de contexto técnico para interpretar la evolución de variables monitoreadas, pero no como un sustituto de los requisitos establecidos en el artículo 25 quinquies de la Ley N°19.300. Esa precisión es relevante, porque evita convertir el debate en una revisión general de política climática y lo concentra en variables específicas sometidas a seguimiento ambiental.
Para proyectos industriales antiguos, el punto de fondo es la tensión entre permisos ambientales firmes y la evolución de las condiciones reales de operación en territorios con alta carga industrial. En Mejillones, esa discusión cruza generación eléctrica, actividad portuaria, comunidades costeras, uso de agua de mar, emisiones y transición energética.
Impacto para el norte minero
Aunque la causa corresponde a una central eléctrica, su impacto sectorial alcanza directamente a la minería del norte de Chile. Antofagasta concentra una parte decisiva de la producción cuprífera nacional y depende de infraestructura energética robusta para sostener operaciones de gran escala, plantas concentradoras, sistemas de impulsión de agua, desalación, campamentos, puertos y servicios industriales.
La revisión de RCA de instalaciones energéticas en polos minero-industriales puede incidir en costos, disponibilidad de generación, planificación de contratos eléctricos y exigencias ambientales futuras. En este caso, la decisión judicial no paraliza la central ni establece nuevas obligaciones inmediatas, pero sí habilita que la autoridad avance en un procedimiento que podría derivar en ajustes, medidas complementarias o nuevas exigencias, si el análisis técnico lo justifica.
En paralelo, la transición energética del norte chileno ya viene reduciendo la exposición a centrales a carbón y acelerando la incorporación de energía renovable, almacenamiento y contratos de suministro con menor huella de carbono. Para la minería, ese proceso no solo responde a metas ambientales, sino también a exigencias de clientes internacionales, trazabilidad de emisiones y competitividad de largo plazo en cobre, litio y otros minerales críticos.
Qué observará la industria
El próximo hito será el desarrollo del procedimiento administrativo de revisión de la RCA, donde deberán analizarse los antecedentes técnicos sobre las variables ambientales cuestionadas y la eventual necesidad de medidas adicionales.
Para ENGIE, el foco estará en sostener la validez técnica del permiso y acotar los efectos operacionales de la revisión. Para la autoridad ambiental, el desafío será fundamentar con precisión cualquier eventual ajuste, especialmente en un proyecto aprobado hace casi dos décadas y emplazado en una zona industrial estratégica.
La señal para la minería y sus proveedores energéticos es clara: los permisos ambientales antiguos seguirán bajo escrutinio cuando existan monitoreos, antecedentes comunitarios o cambios verificables en variables ambientales relevantes. En territorios como Mejillones, donde convergen energía, puertos e industria minera, esa tendencia puede transformarse en un factor central para la planificación de inversiones, continuidad operacional y gestión socioambiental.






