
American Battery Technology Company recibió una licencia del Departamento de Comercio de Estados Unidos que habilita, bajo condiciones específicas, ventas internacionales de black mass producida a partir del reciclaje de baterías de ion-litio. La autorización destraba una vía comercial relevante para una operación que viene acelerando su escala en Nevada.
American Battery Technology Company (ABTC) recibió autorización del Departamento de Comercio de Estados Unidos para vender en mercados externos hasta US$100 millones en black mass reciclada, un material concentrado que contiene minerales críticos como litio, níquel, cobalto, manganeso y grafito.
El permiso fue otorgado por la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) y permite realizar exportaciones bajo términos específicos, en un escenario regulatorio que durante las últimas semanas había restringido fuertemente la salida de black mass desde Estados Unidos.
La decisión tiene una consecuencia directa para ABTC: la compañía podrá reactivar una vía de comercialización que había quedado condicionada por las nuevas reglas federales. A mediados de septiembre, la empresa mantenía almacenada su producción de black mass mientras esperaba una resolución sobre su solicitud ante las autoridades estadounidenses.
El alcance económico también es significativo. El techo autorizado de US$100 millones no equivale a ventas ya concretadas ni constituye por sí mismo una proyección de ingresos, sino que establece el monto máximo de material que podrá comercializarse internacionalmente bajo la licencia concedida.
Estados Unidos endureció el control sobre la black mass
El movimiento ocurre después de un cambio regulatorio relevante para la industria estadounidense de reciclaje de baterías.
El 30 de julio de 2026, la administración estadounidense declaró a la black mass obtenida mediante reciclaje de baterías de ion-litio como un material crítico esencial para la seguridad nacional. Posteriormente, la BIS estableció una directiva que obliga a las empresas estadounidenses a asignar el 100% de sus ventas mensuales de este material a compradores de Estados Unidos, salvo que obtengan una excepción o autorización. La medida entró en vigencia el 27 de agosto.
Para ABTC, la regulación tenía un impacto particularmente sensible. La black mass representa la mayor parte de sus ingresos actuales y, antes de la entrada en vigor de las restricciones, prácticamente todos sus clientes para este producto estaban ubicados fuera de Estados Unidos, principalmente en países de la OCDE.
La compañía solicitó entonces una excepción y mantuvo conversaciones con las autoridades federales mientras acumulaba temporalmente el producto en sus instalaciones.
La licencia ahora obtenida reduce ese cuello de botella comercial, aunque las exportaciones continuarán sujetas a las condiciones establecidas por el Departamento de Comercio.
Una planta de reciclaje que aumenta su escala
ABTC opera su primera instalación comercial de reciclaje de minerales críticos cerca de Reno, Nevada. La planta comenzó operaciones comerciales en 2023 y procesa baterías al final de su vida útil y residuos provenientes de la fabricación de baterías.
El proceso permite recuperar cobre, aluminio y acero, además de producir un intermedio rico en litio y black mass.
Esta última concentra materiales presentes en los componentes activos de las baterías, entre ellos litio, níquel, cobalto, manganeso y grafito. Una vez sometidos a etapas posteriores de refinación, estos minerales pueden reincorporarse a las cadenas industriales para producir nuevos materiales y baterías.
El modelo busca reducir la dependencia de materias primas vírgenes mediante la recuperación de metales contenidos en baterías usadas y descartes industriales, convirtiendo residuos tecnológicos en una fuente secundaria de minerales críticos.
La expansión operacional ya está teniendo efecto en las cuentas de ABTC. Durante su ejercicio fiscal 2026, la compañía registró un crecimiento de 407% en sus ingresos respecto del año anterior, reflejando el aumento de actividad de su negocio de reciclaje.
US$150 millones respaldan una segunda instalación
El crecimiento no está limitado a la planta actualmente operativa.
ABTC desarrolla una segunda instalación de reciclaje respaldada por US$150 millones en subvenciones competitivas del Departamento de Energía de Estados Unidos, parte de una estrategia destinada a ampliar la capacidad doméstica de recuperación y procesamiento de minerales para baterías.
La compañía también está avanzando en tecnologías para llevar los productos recuperados hacia etapas de mayor refinación. Su esquema integrado contempla la transformación posterior de los materiales reciclados en productos como sulfatos de níquel, cobalto y manganeso, además de compuestos de litio destinados a la cadena de baterías.
Ese paso es relevante para la estrategia industrial estadounidense. Recuperar black mass resuelve solo una parte de la cadena: el desafío posterior consiste en disponer de capacidad suficiente para separar, purificar y convertir sus componentes en materiales con especificaciones adecuadas para volver a ingresar a la fabricación de baterías.
Minerales críticos pasan al terreno de la seguridad económica
La regulación estadounidense sobre black mass muestra cómo el reciclaje de baterías dejó de ser únicamente una actividad ambiental para convertirse en un componente de la política de minerales críticos.
Litio, níquel, cobalto, manganeso y grafito forman parte de cadenas de suministro estrechamente vinculadas con vehículos eléctricos, almacenamiento estacionario, electrónica y otras industrias estratégicas. La disponibilidad de material secundario recuperado localmente ofrece una fuente adicional frente a la producción minera primaria y a las importaciones.
Al mismo tiempo, el caso de ABTC expone una tensión que probablemente seguirá presente en el desarrollo de esta industria: Estados Unidos quiere aumentar su producción doméstica de minerales críticos, pero una parte de la capacidad de refinación y de los compradores capaces de absorber determinados productos intermedios continúa localizada fuera del país.
La licencia de hasta US$100 millones permite a ABTC mantener acceso a esos mercados mientras aumenta su producción y Estados Unidos desarrolla mayor capacidad interna de procesamiento.
Para la industria minera, el avance también amplía el concepto tradicional de oferta de minerales. A medida que crece el volumen de baterías que llega al final de su vida útil, el reciclaje comienza a consolidarse como una fuente complementaria de litio, níquel, cobalto, manganeso y grafito.
En ese escenario, el control sobre la black mass, su refinación y su destino comercial pasa a formar parte de una competencia más amplia por asegurar materias primas estratégicas. La autorización entregada a ABTC refleja precisamente ese nuevo equilibrio entre política industrial, seguridad de suministro y desarrollo de una economía circular para los minerales utilizados en baterías.






