
La AIE puso sobre la mesa una liberación de hasta 400 millones de barriles de reservas de petróleo, una escala sin precedentes para contener la tensión en el mercado provocada por la guerra en Medio Oriente. El movimiento llega después de una semana de alta volatilidad, con el crudo pasando de máximos cercanos a tres cifras a una caída de más de 6% tras señales de Trump sobre Irán y el flujo por Ormuz, y con Japón decidiendo actuar antes de la coordinación formal para empezar a colocar crudo en el mercado desde el 16 de marzo. Un reporte de Reuters sostiene que la recomendación sería publicada este miércoles antes de una reunión de líderes del G7.
Qué está proponiendo la AIE y por qué sería un récord
Si se concreta, la liberación duplicaría holgadamente la gran acción coordinada de 2022, cuando los países miembros pusieron en el mercado 182,7 millones de barriles tras la invasión rusa a Ucrania. La diferencia ahora es el tamaño del shock potencial: la propuesta surge mientras la guerra vuelve a golpear la principal arteria petrolera del planeta, aunque, según una fuente del G7 citada por Reuters, todavía no existe una escasez física inmediata de crudo y quedan por definir la asignación entre países y el calendario exacto de ejecución.
Japón se adelanta y moverá reservas antes de la definición final
Tokio resolvió no esperar la aprobación definitiva de la coordinación internacional. De acuerdo con la declaración citada por Reuters, el plan contempla:
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15 días de reservas obligatorias del sector privado.
1 mes de reservas estatales.
La decisión convierte a Japón en el primer gran miembro de la AIE en fijar una fecha concreta de salida al mercado en esta emergencia. El antecedente cobra más peso si se considera que el país asiático figura entre los importadores más expuestos a cualquier interrupción prolongada en Ormuz, un riesgo que ya había quedado en evidencia en la presión que este corredor puede trasladar a bencinas y fletes en Chile.
Ormuz vuelve a poner al mercado en modo crisis
La urgencia no nace solo del precio, sino del punto donde se está jugando el conflicto. La propia AIE estima que por el Estrecho de Ormuz transitaron en 2025 cerca de 20 millones de barriles diarios de crudo y productos, equivalentes a alrededor de 25% del comercio marítimo mundial de petróleo, mientras que las rutas alternativas disponibles apenas permitirían desviar entre 3,5 y 5,5 millones de barriles diarios. En ese contexto, este miércoles se reportaron tres barcos alcanzados por proyectiles en la zona, un nuevo golpe sobre una ruta que ya operaba casi paralizada.
Qué cambia para el precio del crudo y para las reservas estratégicas
La señal de la AIE apunta a frenar el premio de riesgo antes de que una interrupción prolongada se traduzca en escasez real. También reabre el debate sobre el uso de inventarios de emergencia como herramienta de estabilización, una discusión que en Estados Unidos ya había reaparecido con la compra de 3 millones de barriles para la Reserva Estratégica de Petróleo tras el vaciamiento parcial de años previos. La diferencia ahora es que el objetivo ya no es recomponer inventarios baratos, sino inyectar oferta al mercado en medio de un conflicto que volvió a convertir a la seguridad energética en una prioridad inmediata.












