La tecnología DLE desarrollada y probada por la compañía en Antofagasta superó el 94% de recuperación de litio. Su salto a escala industrial está asociado al proyecto TED, que contempla una inversión estimada de US$3.100 millones y se encuentra en evaluación ambiental.
Albemarle avanza desde el pilotaje hacia una eventual aplicación industrial de su tecnología de Extracción Directa de Litio (DLE) en el Salar de Atacama, luego de que su desarrollo tecnológico fuera reconocido en los Premios de la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA). La compañía ya dio el paso regulatorio para esa transición mediante el proyecto TED, iniciativa ingresada a evaluación ambiental y diseñada para modificar parte del esquema con que actualmente produce litio en la Región de Antofagasta.
El desarrollo tecnológico tiene detrás más de una década de investigación y una planta piloto instalada en el complejo industrial La Negra, en Antofagasta. Esa instalación demandó aproximadamente US$30 millones y permitió probar el proceso en condiciones operacionales antes de proyectarlo hacia una escala comercial. Durante su operación alcanzó una recuperación de litio superior al 94% y acumuló más de 3.000 horas de funcionamiento nominal.
El reconocimiento de la AIA pone el foco precisamente en esa etapa de validación. La relevancia industrial, sin embargo, está en lo que viene después: trasladar la experiencia obtenida en La Negra hacia el Salar de Atacama mediante una planta DLE de diseño modular, siempre condicionada al proceso de permisos y a una decisión definitiva de inversión.
Del piloto de US$30 millones a una inversión de US$3.100 millones
El proyecto Transición hacia la Extracción Directa de Litio (TED) ingresó a evaluación ambiental en marzo de 2026 y considera una inversión estimada de US$3.100 millones, convirtiéndose en una de las mayores iniciativas mineras actualmente vinculadas al desarrollo del litio en Chile.
La propuesta contempla instalar la planta DLE en el sector oriental del núcleo del Salar de Atacama, dentro del área de concesión minera de Albemarle y aproximadamente a 31 kilómetros de Peine, en la comuna de San Pedro de Atacama.
El diseño permite instalar hasta seis líneas de producción, cada una con capacidad para tratar alrededor de 50 litros por segundo de salmuera. La configuración modular busca permitir una implementación gradual, ajustando las distintas fases de acuerdo con el comportamiento operacional, ambiental y económico del proyecto.
La planta proyectada ocuparía alrededor de 73 hectáreas. A ello se sumará infraestructura energética para abastecer la nueva operación, incluyendo una línea de transmisión de 220 kV y cerca de 29 kilómetros de extensión, conectada al Sistema Eléctrico Nacional.
La magnitud de TED marca una diferencia sustancial respecto de la etapa piloto. El desarrollo de La Negra permitió probar la tecnología y obtener parámetros de diseño; el proyecto en el salar supone enfrentar el desafío de operar DLE a escala industrial bajo las condiciones hidrogeológicas y geoquímicas específicas de uno de los depósitos de litio en salmuera más relevantes del mundo.
Recuperar más litio con menor extracción neta de salmuera
El punto central de la tecnología es modificar la relación entre volumen de salmuera extraída y cantidad de litio recuperado.
A diferencia del esquema basado principalmente en concentración mediante evaporación solar, la DLE utiliza procesos que permiten separar selectivamente el litio contenido en la salmuera. Una vez retirado el mineral, el diseño de TED considera reincorporar al salar una fracción de la salmuera empobrecida en litio.
Albemarle proyecta que el sistema pueda recuperar casi el doble de litio mientras reduce la cantidad de salmuera extraída respecto de su operación actual. La iniciativa está concebida además para complementar la producción existente sin requerir un aumento de los volúmenes autorizados de extracción, nuevas áreas de extracción ni pozas adicionales de evaporación solar.
La implementación contempla monitoreo continuo de caudales, niveles y composición química, además de un Plan de Alerta Temprana asociado a la reincorporación de salmuera. La evolución de estas variables será especialmente relevante durante la evaluación y, eventualmente, durante la operación, debido a la sensibilidad ambiental del Salar de Atacama y a la necesidad de comprobar a escala industrial el comportamiento previsto en el diseño.
La validación tecnológica detrás del premio
La planta piloto de La Negra fue la instancia utilizada para reducir parte de la incertidumbre técnica antes del salto industrial. El programa acumuló más de diez años de investigación y desarrollo y permitió llevar la tecnología desde pruebas experimentales hacia condiciones operacionales.
Los resultados reportados durante 2025 muestran una recuperación de litio superior al 94% durante 3.000 horas de operación, un desempeño que entregó a la compañía antecedentes para avanzar hacia el diseño de la futura instalación comercial.
El Premio Aporte Tecnológico de la AIA reconoce desarrollos e innovaciones que fortalecen las capacidades tecnológicas de la industria regional. Albemarle estuvo entre las empresas distinguidas en esta categoría durante la Cena de la Minería realizada en Antofagasta.
Más allá del reconocimiento gremial, la etapa alcanzada por la tecnología resulta relevante porque la extracción directa se ha convertido en una de las principales líneas de innovación de la industria mundial del litio. El objetivo es elevar las tasas de recuperación y modificar la intensidad territorial e hídrica asociada a los procesos tradicionales de producción desde salmueras.
Empleo, proveedores e infraestructura en Antofagasta
El proyecto TED también abre una nueva escala de actividad para proveedores mineros y tecnológicos de la Región de Antofagasta. La iniciativa proyecta un promedio de 350 empleos durante la construcción y hasta 450 puestos permanentes cuando todas las líneas de producción contempladas estén plenamente operativas.
La inversión involucra no solo equipos especializados para separación y tratamiento de salmueras, sino también obras eléctricas, sistemas de bombeo y conducción, instrumentación, automatización, monitoreo ambiental y servicios asociados a la operación de una planta de alta complejidad.
Para el ecosistema proveedor regional, el paso desde una planta piloto hacia instalaciones comerciales puede ampliar la demanda por capacidades que tradicionalmente han estado concentradas en la minería del cobre, especialmente ingeniería, mantenimiento, control de procesos, energía y soluciones digitales.
El desafío ahora está en la evaluación ambiental
El avance hacia el Salar de Atacama no está definido únicamente por el desempeño técnico conseguido en La Negra. TED permanece sujeto a la obtención de las autorizaciones correspondientes y posteriormente a una decisión final de inversión de Albemarle.
La evaluación deberá abordar especialmente la reincorporación de salmuera empobrecida en litio y su interacción con el sistema hidrogeológico y geoquímico del salar. Por esa razón, el proyecto incorpora una estrategia de implementación modular que permitiría avanzar progresivamente y ajustar la operación de acuerdo con los resultados obtenidos.
Para la industria chilena del litio, ese proceso será observado con atención. Una operación comercial de DLE en el Salar de Atacama permitiría disponer de información a escala industrial sobre recuperación, consumo energético, comportamiento de la salmuera reincorporada y reducción efectiva de la extracción neta.
El premio recibido en Antofagasta reconoce una tecnología que ya superó su fase estrictamente experimental. El próximo desafío de Albemarle será demostrar que los resultados alcanzados en su planta piloto pueden trasladarse a una operación industrial en el Salar de Atacama, bajo exigencias ambientales, técnicas y económicas considerablemente mayores y en un proyecto que movilizaría alrededor de US$3.100 millones.









