El mercado petrolero mundial ha vuelto al centro de atención debido a la reciente escalada de tensiones en Medio Oriente. Los precios del crudo alcanzaron un pico cercano a los 120 dólares por barril, evocando preocupaciones económicas globales ante el impacto geopolítico y sus posibles consecuencias en la estabilidad económica.
WTI y Brent: diferencias clave
En el comercio mundial de petróleo, dos referencias principales determinan el valor del crudo: el Brent y el West Texas Intermediate (WTI). Estas representaciones no solo son relevantes para las transacciones financieras, sino que reflejan diferencias significativas en geografía, logística y características técnicas del petróleo.
El Brent proviene del Mar del Norte, específicamente de los campos Brent, Forties, Oseberg y Ekofisk (conocidos como la cesta BFOE), localizados en zonas marítimas de Reino Unido y Noruega. Su extracción en alta mar permite que sea cargado directamente en buques cisterna, facilitando su distribución internacional inmediata. Por otro lado, el WTI, producido en campos de Estados Unidos como Texas, Luisiana y Dakota del Norte, tiene en Cushing, Oklahoma, su centro neurálgico. En este caso, el transporte depende más de una amplia red terrestre de oleoductos para conectar con refinerías y puertos de exportación.
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En términos técnicos, el WTI es catalogado como un crudo más liviano y dulce que el Brent debido a su menor contenido de azufre (0,24%). Esto lo hace más atractivo para la refinación de productos como diésel y gasolina, aunque el Brent, con 0,37% de azufre, sigue siendo una referencia clave al abarcar casi dos tercios del mercado mundial.
Impacto en Chile y el rol del WTI
En el caso chileno, el WTI juega un rol preponderante como indicador de referencia debido a que el país es un importador neto de combustible proveniente principalmente de la costa del Golfo de Estados Unidos. Según la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), factores como los precios de importación desde ese mercado, el costo de transporte marítimo y los mecanismos de estabilización de precios (MEPCO y FEPP) son determinantes para fijar las tarifas locales de combustibles.
En este contexto, cualquier fluctuación en los precios internacionales impacta directamente en los consumidores chilenos, afectando tanto al sector industrial como a los hogares. La estrecha relación con los mercados estadounidenses justifica que los movimientos del WTI sean observados con detenimiento por las autoridades y los operadores económicos del país.
Reservas mundiales y su distribución
La Agencia Internacional de Energía (AIE), en respuesta a la reciente disrupción generada por la crisis en Medio Oriente, ha decidido liberar 400 millones de barriles de petróleo de los inventarios estratégicos de sus 32 países miembros. Esta medida, considerada la mayor de la historia del organismo, busca mitigar el aumento de precios y estabilizar el suministro global.
Sin embargo, el informe también destaca la importancia de las reservas probadas de petróleo en los miembros de la OPEP. En 2024, estas suman 1.241,51 mil millones de barriles, con Venezuela a la cabeza con 303,22 mil millones, equivalente al 24,42% del total del cártel. Otros países destacados son Arabia Saudita, Irán, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, que juntos controlan una proporción significativa de las reservas mundiales.
Venezuela: 303,22 mil millones de barriles (24,42%).
Arabia Saudita: 267,20 mil millones de barriles (21,52%).
Irán: 208,60 mil millones de barriles (16,80%).
Irak: 145,02 mil millones de barriles (11,68%).
Emiratos Árabes Unidos: 113,00 mil millones de barriles (9,10%).
Kuwait: 101,50 mil millones de barriles (8,18%).
Este panorama resalta la concentración geopolítica del recurso, un factor crítico para la estabilidad de los mercados globales frente a escenarios de tensión o conflicto.









