Industria Minera

Battery Mineral Resources obtiene permiso para explotar Cinabrio Norte y habilita depósito de relaves en Punitaqui

Battery Mineral Resources ha recibido la autorización de Sernageomin para explotar el depósito Cinabrio Norte y operar temporalmente el Tranque de Relaves N°4, lo que potenciará su complejo cuprífero

Battery Mineral Resources obtiene permiso para explotar Cinabrio Norte y habilita depósito de relaves en Punitaqui
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Sernageomin autorizó la explotación del nuevo depósito y la operación temporal del Tranque de Relaves N°4. Cinabrio Norte podría transformarse en una fuente adicional de mineral para la planta Los Mantos, en la Región de Coquimbo.

Battery Mineral Resources (BMR) obtuvo dos autorizaciones regulatorias que amplían las opciones de desarrollo de su complejo cuprífero Punitaqui, en la Región de Coquimbo. El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) otorgó el permiso de explotación para el depósito Cinabrio Norte y autorizó la operación del Tranque de Relaves N°4 (TD4), infraestructura que podrá utilizarse temporalmente mientras avanza la futura planta de filtrado de relaves.

Los permisos inciden directamente en dos áreas críticas para la continuidad y expansión del complejo: la incorporación de nuevas fuentes de alimentación para la planta concentradora Los Mantos y la disponibilidad de capacidad para manejar los relaves generados durante el procesamiento.

Cinabrio Norte se encuentra aproximadamente 110 metros al norte de las labores subterráneas existentes de la mina Cinabrio, mientras que BMR ya ha desarrollado cerca de 400 metros de rampa subterránea desde las labores de esa mina, en el nivel 180, en dirección al nuevo depósito.

El activo forma parte del proyecto Punitaqui, controlado en un 100% por Battery Mineral Resources y localizado en las cercanías de Ovalle, provincia de Limarí.

Cinabrio Norte avanza hacia una nueva etapa

La autorización de explotación entrega una base regulatoria para continuar con la ingeniería, planificación minera y desarrollo de Cinabrio Norte. Sin embargo, el permiso no implica el inicio inmediato de la extracción comercial.

Antes de avanzar a explotación, BMR deberá completar o satisfacer los restantes requerimientos técnicos, ambientales, de seguridad, ingeniería y otras exigencias regulatorias aplicables al depósito.

La cercanía con la infraestructura de Cinabrio constituye uno de los principales elementos del proyecto. El nuevo depósito está ubicado aproximadamente 110 metros al norte de las labores existentes en el nivel 220, lo que permite estudiar su incorporación utilizando accesos e infraestructura subterránea ya desarrollados.

Cinabrio Norte cuenta con recursos minerales indicados por 833.000 toneladas con 1,01% de cobre y 4,57 gramos por tonelada de plata, considerando una ley de corte de 0,7% de cobre.

A ello se suman 1,078 millones de toneladas de recursos inferidos con 0,98% de cobre y 4,91 gramos por tonelada de plata, bajo la misma ley de corte.

La perforación inicial ejecutada en el sector comprendió 53 sondajes por un total de 13.731 metros, destinados a probar la continuidad de la unidad mineralizada a lo largo de aproximadamente 400 metros de rumbo y hasta unos 350 metros en profundidad.

El sistema permanece abierto en profundidad, dejando espacio para nuevas campañas de exploración una vez que exista acceso subterráneo suficiente.

Una tercera fuente subterránea para Punitaqui

La relevancia industrial de Cinabrio Norte está asociada a la estrategia de diversificar las fuentes de mineral que abastecen la operación.

Punitaqui ya cuenta con producción proveniente de las operaciones subterráneas Cinabrio y San Andrés, mientras Cinabrio Norte ha sido considerado como una tercera operación y Dalmacia permanece dentro de los planes de desarrollo como una potencial cuarta fuente.

La incorporación progresiva de distintos sectores puede entregar mayor flexibilidad a la planificación minera, especialmente para mantener alimentación suficiente hacia la planta concentradora y administrar las variaciones de leyes y disponibilidad de mineral entre las distintas áreas subterráneas.

La planta de procesamiento de Punitaqui utiliza un circuito convencional de chancado, molienda y flotación para producir concentrado de cobre con contenidos asociados de oro y plata.

BMR reanudó la producción de concentrado en Punitaqui en mayo de 2024, luego de rehabilitar y modernizar instalaciones que habían permanecido detenidas.

Durante el primer trimestre de 2026, la operación vendió 5.581 toneladas métricas secas de concentrado de cobre, frente a 4.416 toneladas en igual período del año anterior, equivalente a un incremento de aproximadamente 26%.

TD4 tendrá una autorización temporal de nueve meses

El segundo avance regulatorio corresponde al Tranque de Relaves N°4.

BMR completó trabajos de reforzamiento y mejoramiento destinados a elevar el desempeño estructural y la estabilidad de la instalación, junto con incorporar sistemas adicionales de monitoreo.

Tras la revisión técnica correspondiente, Sernageomin autorizó nuevamente su operación.

El permiso permitirá utilizar TD4 durante un período aproximado de nueve meses para recibir relaves espesados mientras se construye y pone en marcha la planta de filtrado proyectada para Punitaqui.

Este plazo convierte a TD4 en una solución transitoria dentro de la estrategia de manejo de relaves del complejo.

La compañía se encuentra revisando el diseño y plan de ejecución de la futura planta de filtrado, incluyendo alternativas para optimizar los costos de capital asociados a su construcción.

La instalación de filtrado cuenta con autorización para operar durante diez años, una vez construida y puesta en servicio y siempre que cumpla las condiciones establecidas en sus permisos.

Infraestructura y mineral disponible para sostener la operación

La combinación de ambos permisos aborda dos componentes diferentes pero vinculados del complejo Punitaqui.

Por una parte, Cinabrio Norte aumenta las alternativas para incorporar mineral propio a la secuencia de producción. Por otra, la autorización de TD4 entrega una ventana operacional para gestionar los relaves durante la transición hacia la instalación de filtrado.

Esta relación resulta especialmente relevante para una operación que busca aprovechar infraestructura existente y aumentar progresivamente la utilización de su capacidad instalada.

Punitaqui posee una extensa historia productiva. La mina Cinabrio fue durante años una de las principales fuentes de alimentación de la planta y acumuló cerca de nueve millones de toneladas procesadas durante operaciones anteriores.

El complejo pasó por distintos operadores antes de ser adquirido por Battery Mineral Resources en 2021. La compañía posteriormente inició un programa de rehabilitación destinado a recuperar la operación minera y las instalaciones de procesamiento.

Cinabrio posee actualmente recursos indicados de 378.000 toneladas con 1,55% de cobre, mientras los pilares de la antigua operación contienen otros 1,027 millones de toneladas indicadas con 1,51% de cobre, ambos calculados con una ley de corte de 0,7% de cobre.

La disponibilidad de Cinabrio Norte agrega un nuevo componente a esa base mineral y, por su cercanía con las labores existentes, abre la posibilidad de utilizar parte de la infraestructura ya instalada en lugar de desarrollar completamente un acceso independiente.

El desafío pasa ahora por ingeniería y ejecución

La autorización de explotación reduce una de las barreras regulatorias que enfrentaba Cinabrio Norte, pero el desarrollo todavía deberá avanzar por etapas antes de convertirse en una fuente regular de mineral.

La ingeniería definitiva, el diseño minero, los requerimientos de seguridad y las restantes obligaciones ambientales y regulatorias determinarán el calendario efectivo para su incorporación a la operación.

En paralelo, el plazo aproximado de nueve meses autorizado para TD4 introduce una ventana definida para avanzar en la construcción y puesta en marcha del sistema de filtrado de relaves.

Para Punitaqui, ambos frentes serán relevantes durante la siguiente fase: incorporar nuevas áreas mineralizadas al plan minero y disponer de infraestructura de relaves compatible con una operación de mayor continuidad.

El avance de Cinabrio Norte también será seguido por la industria regional por tratarse de un desarrollo que utiliza infraestructura minera existente en la provincia de Limarí, donde la continuidad de las operaciones cupríferas tiene efectos directos sobre contratistas, proveedores, transporte y servicios asociados.

Con el permiso de explotación ya otorgado y TD4 nuevamente autorizado, el foco se traslada desde la tramitación hacia la ejecución técnica: completar el desarrollo subterráneo, definir la secuencia minera de Cinabrio Norte y avanzar en la solución de largo plazo para los relaves del complejo Punitaqui.

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