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BMI ajusta proyección del litio para 2026 y anticipa una demanda global más moderada

BMI revisa a la baja sus proyecciones de litio para 2026, anticipando un crecimiento moderado de la demanda global y un aumento en la producción que podría afectar los precios.

BMI ajusta proyección del litio para 2026 y anticipa una demanda global más moderada
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BMI, unidad de Fitch Solutions, revisó sus proyecciones para el precio del litio en 2026 y fijó un promedio de US$20.100 por tonelada para el carbonato de litio en China continental y de US$19.600 por tonelada para el hidróxido de litio monohidratado, luego del impulso registrado por los precios durante la primera mitad del año.

La consultora espera que las cotizaciones pierdan parte de ese impulso durante el segundo semestre, aunque considera que la demanda proveniente de los sistemas de almacenamiento de energía podría limitar las caídas y reducir el riesgo de una corrección mucho más pronunciada.

El escenario sigue marcado por fuerzas contrapuestas. Por un lado, BMI advierte sobre el exceso de oferta; por otro, observa fundamentos de demanda que continúan sosteniendo al mercado. La firma considera que los riesgos siguen inclinados a la baja porque los precios actuales permanecen elevados frente a lo que justificarían únicamente los fundamentos del mercado.

Demanda mundial de litio crecería 5,8% en 2026

BMI proyecta que la demanda mundial de litio aumentará 5,8% interanual durante 2026, una fuerte desaceleración frente al crecimiento de 18,5% registrado en 2025.

Una parte importante de esa demanda seguirá vinculada a los vehículos eléctricos y al almacenamiento de energía. La consultora estima que las ventas mundiales de vehículos eléctricos de pasajeros —incluidos los vehículos eléctricos a batería y los híbridos enchufables— crecerán 3,9% este año, después de avanzar 22,8% en 2025 y 24% en 2024.

El carbonato de litio, además, podría mantener una prima sobre el hidróxido debido al avance de las baterías de litio-ferrofosfato (LFP). Según BMI, esta química ya representa más de la mitad de las baterías utilizadas en vehículos eléctricos y supera el 90% en aplicaciones de almacenamiento de energía.

China continuará siendo el principal motor del mercado. Los vehículos de nueva energía vendidos en ese país llegaron a 1,6 millones de unidades en junio, con un crecimiento interanual de 23,6%, mientras su penetración alcanzó un máximo de 58,5% de las ventas totales de vehículos nuevos, según los datos citados por BMI.

Oferta crecería más rápido que la demanda

El principal desafío para los precios aparece por el lado de la producción. BMI prevé que la producción mundial de litio aumentará 13,2% en 2026, más del doble del crecimiento proyectado para la demanda, impulsada principalmente por Australia y China.

La recuperación de las cotizaciones también podría favorecer la reactivación de operaciones con costos más altos, especialmente en Australia, aunque factores como los mayores costos energéticos y una posible escasez de azufre podrían presionar los márgenes de las compañías productoras.

Otro elemento que mantiene atento al mercado es la incertidumbre sobre el ritmo de reinicio de la mina Jianxiawo, vinculada al fabricante chino de baterías CATL. BMI considera que esa incertidumbre podría moderar temporalmente el pesimismo respecto de una mayor disponibilidad de litio.

Chile podría perder participación relativa hacia 2035

La consultora también anticipa cambios en el mapa mundial de producción. Australia, China y Chile seguirán entre los grandes productores, pero su participación conjunta disminuiría entre 2026 y 2035 a medida que aumente la producción de mercados emergentes como Argentina y Zimbabwe.

En Argentina, BMI espera que nuevos proyectos que están entrando en operación impulsen el crecimiento de la industria, mientras que Zimbabwe podría aumentar su importancia dentro de la producción africana de litio durante los próximos años.

A más largo plazo, el mercado también enfrentará cambios tecnológicos. El desarrollo de baterías que utilicen menos litio —o prescindan de este mineral— y los avances en reciclaje podrían ampliar la oferta disponible y ejercer presión sobre los precios, mientras el almacenamiento de energía y la electromovilidad seguirán siendo los principales soportes de la demanda.