La Confederación Nacional de Dueños de Camiones advirtió que el sector enfrenta un nuevo escenario de presión sobre sus costos y pidió al Ejecutivo precisar las medidas que aplicaría si Estados Unidos restringe sus exportaciones de diésel, combustible clave para el transporte, la minería y otras actividades productivas.
La Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile (CNDC) solicitó al Gobierno informar las medidas que prepara para enfrentar eventuales nuevas alzas del diésel, en medio de la incertidumbre internacional generada por la discusión en Estados Unidos sobre posibles restricciones a las exportaciones del combustible. El gremio sostiene que un nuevo incremento tendría efectos directos sobre los costos del transporte y podría trasladarse al resto de la economía.
La preocupación se intensificó después de que el Presidente José Antonio Kast reconociera que el Ejecutivo analiza medidas paliativas ante una eventual reducción de la oferta estadounidense. El escenario, sin embargo, todavía no corresponde a una prohibición aprobada: la Casa Blanca negó que esté preparando un veto general de 90 días y el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que se estudian alternativas para aumentar la disponibilidad interna sin suspender completamente los envíos al exterior.
Camioneros advierten impacto sobre los costos
La CNDC planteó que las empresas de transporte todavía enfrentan los efectos de las fuertes variaciones registradas durante 2026 y sostuvo que el sector tiene un margen limitado para absorber nuevos incrementos.
El gremio aseguró que el transporte terrestre participa en la movilización de cerca del 96% de las mercancías del país y advirtió que un aumento sostenido del diésel puede terminar incorporándose a las tarifas de transporte y, posteriormente, a los precios de los productos trasladados por carretera. Esa cifra corresponde a la estimación utilizada por la propia Confederación.
La organización pidió que cualquier mecanismo de mitigación considere específicamente al aparato productivo y solicitó conocer con anticipación qué instrumentos utilizará el Ejecutivo en caso de que las condiciones externas continúen deteriorándose.
El conflicto por los costos del combustible no comenzó esta semana. Durante septiembre, representantes de pequeños y medianos transportistas ya habían solicitado cambios al funcionamiento del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) y reclamado una mayor interlocución con el Ministerio de Hacienda.
Chile mantiene una elevada dependencia del diésel importado
La discusión estadounidense es especialmente relevante para Chile debido a la participación de los proveedores externos en el abastecimiento nacional.
El Reporte Mensual del Sector Energético de la Comisión Nacional de Energía correspondiente a abril de 2026 registró importaciones de 439,8 mil toneladas de petróleo diésel. De ese volumen, 354,17 mil toneladas provinieron de Estados Unidos, equivalentes al 80,53% de las compras externas contabilizadas durante ese período. Corea del Sur representó 16,97% y Japón 2,5%. Las participaciones pueden variar entre meses y no equivalen necesariamente a la distribución anual.
La exposición chilena también ha llamado la atención de analistas internacionales. S&P Global señaló esta semana que una restricción estadounidense podría afectar con especial intensidad a productores de metales latinoamericanos, debido a la dependencia regional del combustible importado y al uso del diésel en operaciones mineras, transporte de carga y maquinaria pesada.
Para la minería chilena, la disponibilidad y el precio del combustible tienen relevancia directa en operaciones que utilizan camiones de extracción, equipos móviles, transporte de concentrados, suministros y servicios asociados. Por ello, un encarecimiento prolongado puede incrementar costos operacionales incluso en faenas que han avanzado en electrificación de determinados procesos.
El mercado internacional ya muestra señales de presión
La inquietud ocurre además en un contexto de escasez global de diésel. Los mercados internacionales han enfrentado restricciones vinculadas a conflictos geopolíticos, menores exportaciones desde algunos productores y problemas en capacidad de refinación.
Reuters informó esta semana que los precios internacionales del diésel alcanzaron niveles récord mientras los inventarios estadounidenses permanecían por debajo de sus promedios históricos. Las interrupciones en Rusia y Medio Oriente, junto con una menor disponibilidad de productos refinados, han aumentado la presión sobre un mercado donde varias refinerías ya operan cerca de su capacidad máxima.
Las cifras de ENAP también reflejan el encarecimiento de las referencias internacionales utilizadas en Chile. El precio de paridad de importación del diésel pasó de US$1.120,67 por metro cúbico el 20 de agosto a US$1.380,26 el 24 de septiembre, un aumento cercano al 23% en poco más de un mes. Estos valores corresponden a precios de paridad y no al precio final que pagan directamente los consumidores en las estaciones de servicio.
El papel del MEPCO
Chile cuenta con el MEPCO para amortiguar variaciones bruscas de los combustibles. El mecanismo funciona mediante modificaciones al componente variable del impuesto específico y busca suavizar el traspaso de las fluctuaciones internacionales hacia los precios internos de gasolinas, diésel y otros combustibles vehiculares.
Durante 2026 el Ministerio de Hacienda ya ha utilizado este sistema frente a cambios importantes de los precios externos. En junio, por ejemplo, informó una reducción de $117,5 por litro en el diésel después de que bajaran los precios de paridad de importación.
El actual escenario plantea una dificultad adicional porque una eventual restricción estadounidense no afectaría únicamente el precio, sino también la disponibilidad de oferta en el mercado internacional. En ese caso, Chile podría requerir mayores compras desde otros proveedores, como Corea del Sur u otros centros de refinación, compitiendo con países que enfrentarían el mismo problema de abastecimiento.
Una decisión todavía pendiente en Estados Unidos
Por ahora, Estados Unidos no ha decretado una prohibición general de exportaciones. La discusión surgió en medio de la presión interna por los elevados precios del diésel y de propuestas para mantener una mayor cantidad de combustible dentro del mercado estadounidense.
La administración de Donald Trump ha reconocido que estudia opciones, pero funcionarios de la Casa Blanca y del Departamento de Energía han descartado hasta ahora que exista una decisión definitiva de suspender totalmente los envíos.
Para Chile, el impacto dependerá del alcance de cualquier medida que finalmente adopte Washington, de su duración y de la capacidad de ENAP y los importadores de conseguir cargamentos alternativos.
Mientras esa definición permanece abierta, los camioneros presionan para que el Gobierno detalle con anticipación su estrategia. El punto central para el sector es evitar que un nuevo shock internacional del diésel se traduzca directamente en mayores costos de transporte y termine propagándose hacia minería, agricultura, industria y precios al consumidor.









