Innovación y Tecnología

Caravel y Thiess evalúan perforación y acarreo autónomos para proyecto de cobre de más de 25 años en Australia

Caravel Copper y Thiess inician un análisis de viabilidad para incorporar tecnología autónoma en su proyecto minero en Australia, que promete una vida útil de más de 25 años.

Caravel y Thiess evalúan perforación y acarreo autónomos para proyecto de cobre de más de 25 años en Australia
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El memorando permitirá incorporar ingeniería y costos de un eventual contrato minero al estudio de factibilidad definitivo de Caravel Copper. La compañía analiza perforadoras autónomas y camiones diésel-eléctricos sin conductor, pero todavía no ha seleccionado proveedor de autonomía ni adjudicado los servicios.

Caravel Minerals informó este 21 de septiembre que firmó un memorando de entendimiento no vinculante y no exclusivo con Thiess para evaluar el modelo de explotación de su proyecto Caravel Copper, en Australia Occidental, incluida la posible utilización de perforación y acarreo autónomos. Thiess preparará ingeniería y estimaciones de costos que serán consideradas en el estudio de factibilidad definitivo, actualmente programado para el cuarto trimestre de 2026.

El trabajo contempla definir las bases de un posible contrato inicial de servicios mineros por siete años, que abarcaría equipos, mantenimiento de activos, perforación y tronadura, tecnología, automatización y gestión de la flota. También incluirá planificación y programación minera, selección de equipos, preparación operacional, desarrollo de la fuerza laboral y planificación de las obras iniciales y movilización.

El acuerdo no significa que Thiess haya recibido ya el contrato de explotación. Caravel precisó que ninguna de las partes está obligada a avanzar más allá del memorando, cuya vigencia es de dos años, y que el contratista minero, las flotas de perforación, carga y acarreo y el proveedor de tecnología autónoma continúan sujetos a procesos de selección.

El estudio comparará distintas formas de operar la mina

Uno de los objetivos centrales será determinar si un modelo de servicios mineros desarrollado con Thiess ofrece mejores resultados que las alternativas evaluadas anteriormente por Caravel.

La compañía había estructurado su planificación alrededor de una operación a cielo abierto de gran escala y larga duración, con un elevado nivel de automatización. El diseño consideraba perforadoras autónomas para pozos de tronadura, palas y retroexcavadoras eléctricas operadas convencionalmente y camiones diésel-eléctricos autónomos para transportar mineral y estéril.

Para los trayectos más largos y las rampas de los rajos, el concepto incorpora trolley assist, tecnología mediante la cual los camiones reciben electricidad desde líneas aéreas en determinados segmentos del recorrido. Esto permite reducir el consumo de diésel y aumentar el rendimiento durante ascensos cargados.

La planificación previa contemplaba introducir el trolley assist aproximadamente desde el quinto año, cuando la profundización de los rajos aumente las distancias y desniveles del transporte.

El nuevo trabajo con Thiess permitirá revisar esas decisiones desde el punto de vista operativo y económico antes de definir la configuración final de la mina.

La autonomía no está adjudicada

El uso explícito de automatización dentro del memorando no implica que Caravel haya decidido definitivamente qué tecnología instalará.

La empresa señaló que siguen pendientes la selección del proveedor de autonomía, el fabricante y composición de la flota de acarreo, los equipos de perforación y el propio proveedor definitivo de servicios mineros.

Esto significa que las imágenes y configuraciones técnicas que Caravel ha presentado anteriormente corresponden a conceptos de ingeniería para evaluar el proyecto y no necesariamente a los equipos que terminarían operando la futura mina.

El proceso previsto contempla avanzar desde el trabajo para el estudio de factibilidad hacia una etapa de participación temprana del contratista —Early Contractor Involvement— y posteriormente, si el proyecto avanza y ambas compañías llegan a acuerdo, hacia un contrato definitivo de servicios mineros relacionado con la decisión final de inversión.

Caravel apunta actualmente a una decisión final de inversión hacia fines de 2027, después de completar el estudio de factibilidad, avanzar en financiamiento y asociaciones y continuar con ingeniería y permisos.

Una operación proyectada para más de 25 años

Caravel Copper se encuentra aproximadamente 150 kilómetros al noreste de Perth, en la región agrícola Wheatbelt de Australia Occidental.

El proyecto está diseñado como una gran explotación convencional a cielo abierto basada principalmente en los depósitos Bindi y Dasher, con procesamiento mediante concentración por flotación.

La estimación de recursos minerales divulgada por Caravel alcanza 1.276 millones de toneladas con una ley promedio de 0,24% de cobre, equivalentes a unos 3,03 millones de toneladas de cobre contenido. Incluye también aproximadamente 60.600 toneladas de molibdeno, 895.100 onzas de oro y 46,3 millones de onzas de plata.

En junio de 2026, la compañía actualizó la reserva de mineral a 597 millones de toneladas con 0,24% de cobre, equivalentes a cerca de 1,42 millones de toneladas de cobre contenido. De ese volumen, 156 millones de toneladas están clasificadas como reservas probadas y 441 millones como probables.

Estas cifras respaldan una vida minera prevista superior a 25 años.

Unas 65.000 toneladas de cobre por año

La configuración productiva presentada por Caravel apunta a alcanzar alrededor de 65.000 toneladas anuales de cobre contenido en concentrado durante la operación estable.

El proyecto también contempla recuperar metales asociados. Las estimaciones actualmente divulgadas consideran aproximadamente 15.000 onzas de oro y 660.000 onzas de plata por año, que reportarían al concentrado de cobre, además de unas 1.100 toneladas anuales de molibdeno producido como concentrado separado.

La planta está diseñada para procesar mineral de baja ley en grandes volúmenes, por lo que la productividad de la explotación y el costo de mover mineral y estéril son variables importantes para la economía del proyecto.

Ese factor explica el interés en automatización. Una flota autónoma puede operar con mayor continuidad y reducir determinados costos laborales, pero requiere infraestructura, comunicaciones, sistemas de control, mantenimiento especializado y una configuración de mina compatible con su utilización.

El trolley assist añade otra variable: disminuye la dependencia del diésel durante segmentos intensivos en energía, pero exige inversión en infraestructura eléctrica y condiciona el diseño de las rutas de acarreo.

El estudio definitivo se aplazó al cuarto trimestre

El memorando con Thiess llega pocos días después de que Caravel modificara el calendario de su estudio de factibilidad definitivo.

La compañía anunció el 18 de septiembre que la publicación del DFS, anteriormente prevista para septiembre, fue reprogramada para el cuarto trimestre de 2026. Entre los trabajos pendientes se encuentran pruebas metalúrgicas adicionales, modelamiento hidrogeológico y revisión de estimaciones de capital antes de cerrar el caso técnico y económico del proyecto.

El acuerdo con Thiess incorpora ahora otra capa de definición al componente minero: permitirá contrastar costos, equipos y riesgos de ejecución antes de adoptar el modelo operacional definitivo.

Por ahora, Caravel Copper sigue siendo un proyecto en desarrollo. La autonomía forma parte de la ingeniería que se está evaluando, no de una flota comprada o contratada. La decisión sobre quién operará la mina y qué sistemas de perforación y acarreo utilizará dependerá del estudio de factibilidad, los procesos de selección posteriores, el financiamiento y la eventual decisión final de inversión.