El Coordinador Eléctrico Nacional, ENGIE Chile y Huawei probaron la tecnología en BESS Los Loros, en la Región de Atacama. El ensayo consiguió mantener tensión y frecuencia de forma autónoma al aislar un bloque del sistema, generando información para definir cómo deberán verificarse estas instalaciones en Chile.
Chile realizó su primer piloto en terreno de tecnología Grid Forming aplicada a un sistema de almacenamiento con baterías, un ensayo destinado a comprobar fuera de simulaciones cómo pueden comportarse estos equipos cuando dejan de seguir una red eléctrica existente y pasan a contribuir activamente a establecer sus principales variables eléctricas.
Las pruebas fueron ejecutadas por el Coordinador Eléctrico Nacional, ENGIE Chile y Huawei en BESS Los Loros, ubicado en la Región de Atacama. El trabajo se concentró en el Power Block N°1 del sistema, cuyo equipo de conversión de potencia de Huawei fue habilitado para operar en modo Grid Forming mediante una actualización de firmware.
El procedimiento incluyó la desenergización y posterior energización controlada del bloque, su funcionamiento conectado al Sistema Eléctrico Nacional y, posteriormente, la creación de una isla eléctrica. Una vez separado del resto de la red, el bloque mantuvo estables la tensión y la frecuencia de manera autónoma, que era una de las capacidades fundamentales que se buscaba observar en condiciones reales.
La publicación que dio a conocer los resultados este 21 de septiembre no especifica la fecha exacta en que fueron realizados los ensayos.
Qué significa que una batería pueda “formar” la red
La diferencia entre Grid Forming y los inversores convencionales es particularmente relevante a medida que cambia la composición del sistema eléctrico.
Gran parte de las plantas solares, parques eólicos y sistemas de baterías se conectan mediante electrónica de potencia. Tradicionalmente, muchos de esos inversores trabajan en modalidad Grid Following, es decir, detectan una señal eléctrica existente y se sincronizan con ella para inyectar o retirar energía.
Un inversor Grid Forming funciona de manera diferente. Su sistema de control puede comportarse como una fuente de tensión capaz de establecer referencias eléctricas y responder ante variaciones de la red, en lugar de depender completamente de una señal externa para mantenerse sincronizado.
Esa característica cobra importancia cuando disminuye la participación relativa de grandes generadores síncronos convencionales, como centrales térmicas o hidroeléctricas con máquinas rotatorias, que históricamente han contribuido naturalmente a sostener variables como frecuencia, tensión e inercia del sistema.
Las baterías equipadas con Grid Forming buscan entregar parte de esas prestaciones mediante electrónica de potencia y sistemas de control.
De una red conectada a una isla eléctrica
El punto central del ensayo de Los Loros fue pasar desde condiciones normales de operación hacia un escenario deliberadamente aislado.
Primero se realizaron maniobras controladas de desenergización y energización. Posteriormente, el Power Block funcionó conectado al Sistema Eléctrico Nacional y finalmente fue separado para formar una isla.
En esa condición, el sistema ya no podía utilizar directamente a la red nacional como referencia para sus variables eléctricas. El control Grid Forming debía mantener por sí mismo parámetros fundamentales para conservar una operación estable.
Los resultados reportados indican que la tensión y la frecuencia permanecieron estables después del aislamiento, entregando evidencia empírica del funcionamiento de la tecnología sobre hardware instalado en una planta real.
El alcance del resultado debe mantenerse acotado a lo efectivamente probado. La experiencia demuestra el comportamiento del bloque bajo las condiciones específicas del ensayo, pero no implica que una batería pueda por sí sola sostener todo el Sistema Eléctrico Nacional ni acredita automáticamente todas las prestaciones posibles de la tecnología.
Tampoco debe confundirse la formación de una isla durante una prueba controlada con una demostración completa de black start, capacidad que supone energizar instalaciones partiendo de una condición desenergizada y que requiere procedimientos y verificaciones específicas.
El piloto permitirá ajustar las reglas técnicas
El Coordinador había avanzado previamente mediante estudios, modelos y simulaciones para determinar cómo incorporar instalaciones basadas en inversores Grid Forming al sistema chileno.
El paso a pruebas físicas permite comparar ese comportamiento teórico con equipos reales.
Precisamente ese es uno de los objetivos del piloto: obtener registros que permitan establecer parámetros, criterios de aceptación y procedimientos reproducibles antes de aplicar verificaciones a mayor escala.
En mayo de 2026, el Coordinador sometió a observaciones la versión inicial de la Guía para la Verificación de Instalaciones Basadas en Inversores Grid Forming, centrada especialmente en sistemas BESS.
El esquema planteado contempla un proceso de verificación en distintas etapas: ensayos mediante modelos y hardware antes de la conexión, pruebas en terreno durante la puesta en servicio y seguimiento del comportamiento una vez iniciada la operación comercial.
Dentro de las pruebas consideradas se encuentran precisamente la operación en isla y la posterior sincronización con la red, además de respuestas ante cambios de frecuencia y tensión, saltos de fase, limitaciones de corriente y otros eventos que permiten evaluar si un equipo presenta efectivamente las características declaradas.
Los antecedentes obtenidos en Los Loros servirán ahora para complementar ese trabajo y avanzar desde criterios construidos principalmente mediante simulaciones hacia procedimientos respaldados también por experiencia operacional.
Más baterías cambian las necesidades del sistema chileno
El piloto ocurre mientras Chile acelera fuertemente la incorporación de almacenamiento eléctrico.
Las baterías se han expandido principalmente para absorber excedentes de generación solar durante las horas centrales del día y devolver esa energía al sistema durante la tarde y la noche. Sin embargo, su potencial no se limita al traslado de energía entre distintas horas.
Cuando incorporan controles adecuados, los inversores pueden participar también en tareas vinculadas con estabilidad de tensión, frecuencia y respuesta dinámica de la red.
Ese cambio será especialmente relevante si continúa aumentando la proporción de generación conectada mediante electrónica de potencia y se retiran progresivamente unidades síncronas convencionales.
La experiencia realizada en Atacama no significa que Chile haya resuelto esos desafíos ni que todos los sistemas BESS instalados puedan operar automáticamente como Grid Forming. La capacidad depende tanto del hardware como del software, la configuración de control y su validación técnica.
El resultado de Los Loros entrega, en cambio, una primera prueba física dentro del sistema chileno de una capacidad que hasta ahora había sido abordada principalmente mediante regulación, modelos y simulaciones. El siguiente paso será convertir la evidencia obtenida en criterios de verificación que puedan aplicarse de manera consistente a las nuevas instalaciones basadas en inversores que se conecten al Sistema Eléctrico Nacional.








