
El metal cayó 3,47% este martes 18 de agosto, luego de que las existencias en bodegas de la Bolsa de Metales de Londres aumentaran en 15.725 toneladas. Pese al ajuste, el promedio acumulado de 2026 continúa sobre US$ 6 la libra.
El precio contado del cobre registró una fuerte corrección este martes 18 de agosto de 2026 y cerró en US$ 6,50225 por libra, equivalente a US$ 14.335 por tonelada, en la Bolsa de Metales de Londres (BML). La caída diaria llegó a 3,47%, en una sesión marcada por un significativo aumento de los inventarios disponibles en las bodegas del mercado londinense.
El movimiento se produjo después de una secuencia de cotizaciones excepcionalmente altas para el metal rojo. El viernes 14 de agosto, el cobre había cerrado en un máximo histórico de US$ 6,59 por libra, mientras que durante 2026 el precio promedio ya alcanzó niveles inéditos para la industria.
La corrección, por tanto, no cambia por sí sola el escenario de precios elevados que ha caracterizado al mercado durante el año, pero introduce una señal relevante: los inventarios físicos volvieron a incidir directamente sobre las cotizaciones, luego de varios meses en que la estrechez de oferta había sido uno de los principales argumentos detrás del avance del cobre.
Inventarios en Londres suben más de 7%
El dato que concentró la atención de la jornada estuvo en las bodegas de la BML.
Las existencias de cobre aumentaron en 15.725 toneladas en un solo día, equivalente a un incremento de 7,57%, llevando el stock total almacenado en Londres hasta 223.550 toneladas métricas.
El aumento resulta significativo porque ocurre en un mercado que durante las últimas semanas había mostrado señales de tensión física, con menores disponibilidades de metal en distintos centros de negociación y primas elevadas para entregas cercanas.
Una entrada de inventarios de esa magnitud entrega mayor disponibilidad inmediata al mercado y reduce, al menos temporalmente, parte de la presión que había impulsado los precios.
El efecto fue visible tanto en el contado como en los contratos de corto plazo.
El cobre a tres meses se ubicó en US$ 14.080 por tonelada, equivalentes a aproximadamente US$ 6,3866 por libra, con una disminución de 1,64% durante la jornada.
La diferencia entre el precio contado y la cotización a tres meses continúa mostrando un mercado particularmente sensible a la disponibilidad inmediata de cobre físico.
El promedio de 2026 se mantiene sobre US$ 6
Pese a la caída diaria, las cifras acumuladas mantienen al cobre en niveles históricamente altos.
Durante agosto, el precio promedio alcanza aproximadamente US$ 6,5056 por libra, mientras que el promedio acumulado de 2026 se sitúa en US$ 6,0065 por libra, equivalente a cerca de US$ 13.242 por tonelada.
La comparación interanual sigue siendo especialmente relevante para Chile.
A igual fecha de 2025, el promedio se ubicaba en torno a US$ 4,307 por libra. La diferencia implica un incremento cercano a 39,45% en doce meses.
El escenario también supera las últimas estimaciones oficiales para el año. El 11 de agosto, Cochilco elevó su proyección de precio promedio del cobre para 2026 hasta US$ 5,95 por libra, mientras mantuvo una estimación de US$ 5,10 por libra para 2027.
Con un promedio anual que actualmente supera los US$ 6, el comportamiento de los próximos meses será determinante para establecer si el ejercicio termina efectivamente por encima de esa proyección.
Las tres principales bolsas acumulan 962 mil toneladas
La evolución de las existencias fuera de Londres también será una variable clave durante las próximas semanas.
El inventario visible conjunto en los principales centros de negociación —Londres, Nueva York y Shanghái— alcanza aproximadamente 962 mil toneladas métricas, frente a unas 486 mil toneladas registradas a igual fecha de 2025.
La cifra prácticamente duplica el nivel observado doce meses atrás, aunque su distribución geográfica resulta especialmente relevante para interpretar el mercado.
En Estados Unidos, los inventarios asociados a COMEX llegaron a 667.207 toneladas, con un incremento diario de 0,25%.
Los contratos High Grade para entrega en agosto de 2026 se negociaron alrededor de US$ 6,604 por libra, mientras enero de 2027 alcanzó US$ 6,7475 y julio de 2027 llegó a US$ 6,9365 por libra.
La curva estadounidense continúa mostrando precios futuros superiores a los registrados actualmente en Londres, reflejando las particularidades que han adquirido los flujos físicos de cobre entre ambos mercados.
En Shanghái, en tanto, los contratos de cátodos de cobre con impuestos se ubicaron aproximadamente en US$ 7,264 por libra para septiembre de 2026, mientras los contratos para agosto de 2027 alcanzaron cerca de US$ 7,183 por libra.
Por qué la corrección importa para la minería chilena
Para Chile, el retroceso diario debe analizarse dentro de un escenario considerablemente más favorable que el observado durante gran parte de los últimos años.
Un precio promedio cercano o superior a US$ 6 por libra modifica directamente los ingresos potenciales de las compañías productoras y aumenta el valor económico de cada tonelada comercializada.
También tiene consecuencias sobre los ingresos fiscales asociados a la gran minería privada y a Codelco, aunque el impacto final depende de variables adicionales como producción, costos operacionales, tipo de cambio, impuestos, royalty, leyes minerales y desempeño operacional de cada faena.
Para proyectos en evaluación, un escenario de precios estructuralmente elevados puede mejorar indicadores económicos y aumentar el atractivo de expansiones, desarrollos brownfield y nuevas operaciones. Sin embargo, las empresas mineras normalmente evalúan inversiones de largo plazo utilizando supuestos de precio más conservadores que las cotizaciones spot.
La volatilidad registrada este martes refuerza precisamente esa lógica.
El cobre puede perder más de 3% en una jornada incluso dentro de una tendencia de precios altos, especialmente cuando aparecen cambios relevantes en inventarios, posiciones financieras o expectativas sobre disponibilidad futura.
Mercado seguirá mirando oferta física e inventarios
Los precios de largo plazo sugieren que el mercado todavía incorpora valores elevados para el cobre, aunque inferiores a los máximos observados en el mercado contado.
Los contratos para diciembre de 2027 se ubicaron alrededor de US$ 13.995 por tonelada, mientras diciembre de 2028 cerró cerca de US$ 13.975 por tonelada.
La estructura entrega una señal relevante para productores, consumidores industriales y empresas mineras: el mercado mantiene valorizaciones altas, pero no necesariamente proyecta que los actuales máximos del contado permanezcan sin correcciones.
Después de alcanzar US$ 6,59 por libra el 14 de agosto, el retroceso hasta US$ 6,50 confirma que los inventarios volverán a ocupar un lugar central en la formación de precios.
Para Chile, la diferencia fundamental frente a otros episodios de volatilidad es que la corrección ocurre con un promedio anual superior a US$ 6 por libra y casi 40% por encima del nivel observado un año atrás.
Mientras la oferta minera global enfrente restricciones y la demanda estructural continúe vinculada a electrificación, redes eléctricas, infraestructura y nuevas aplicaciones intensivas en cobre, las variaciones de inventarios físicos seguirán teniendo capacidad para generar movimientos bruscos en las bolsas. La discusión del mercado ya no se concentra únicamente en cuánto puede subir el cobre, sino también en cuánto metal está efectivamente disponible y dónde se encuentra almacenado.






