MP Materials, USA Rare Earth, Energy Fuels, Tactical Resources y NioCorp avanzan iniciativas que cubren desde extracción y separación hasta fabricación de imanes permanentes. El desafío ya no está solo en encontrar depósitos: la principal brecha sigue concentrada en refinación, metalización y manufactura de imanes.
Estados Unidos está acelerando la construcción de una cadena doméstica de tierras raras mediante proyectos mineros, plantas de separación y nuevas instalaciones para producir metales e imanes permanentes, en una estrategia que busca disminuir la exposición de su industria a una cadena global todavía fuertemente concentrada en China.
Cinco compañías reflejan las distintas etapas de este proceso: MP Materials, USA Rare Earth, Energy Fuels, Tactical Resources y NioCorp Developments. No todas se encuentran en producción y sus proyectos tienen grados de madurez muy diferentes, pero en conjunto muestran hacia dónde se está desplazando la política industrial estadounidense en minerales críticos.
El punto central es que disponer de recursos geológicos ya no resulta suficiente. La separación de tierras raras, la obtención de óxidos de alta pureza, su conversión en metales y aleaciones y, finalmente, la fabricación de imanes de neodimio-hierro-boro constituyen los segmentos donde persisten las mayores restricciones industriales fuera de China.
Mountain Pass aumenta producción de NdPr
MP Materials cuenta con una ventaja respecto de buena parte de los nuevos desarrolladores: Mountain Pass, en California, ya es una operación minera y de procesamiento activa.
Durante el primer trimestre de 2026, la compañía alcanzó una producción récord de 917 toneladas métricas de neodimio-praseodimio (NdPr), un aumento de 63% frente al mismo período del año anterior. Las ventas de NdPr llegaron a 1.006 toneladas equivalentes, mientras la producción total de óxidos de tierras raras alcanzó 12.983 toneladas.
La estrategia va más allá de la mina. MP Materials opera además instalaciones en Fort Worth, Texas, donde desarrolla producción de metales, aleaciones y magnetos. La fabricación de imanes permanentes NdFeB comenzó a fines de 2025, integrando progresivamente etapas que durante décadas estuvieron prácticamente ausentes de la industria estadounidense.
Esta integración resulta especialmente relevante porque el NdPr constituye una materia prima fundamental para los imanes permanentes utilizados en motores eléctricos, vehículos, sistemas de automatización, robótica, generación eólica y aplicaciones aeroespaciales y de defensa.
USA Rare Earth avanza desde la mina hasta los imanes
USA Rare Earth está desarrollando una estrategia similar de integración vertical.
Su proyecto Round Top, ubicado en Texas, contiene tierras raras pesadas y otros minerales críticos. Paralelamente, la empresa avanza en capacidad industrial para fabricar metales y magnetos dentro de Estados Unidos.
En junio de 2026, el Departamento de Comercio estadounidense cerró un esquema de apoyo de hasta US$1.600 millones, compuesto por hasta US$277 millones en incentivos federales y un préstamo de hasta US$1.300 millones.
Los recursos están destinados a respaldar la construcción y expansión de infraestructura asociada a Round Top y a instalaciones industriales en Oklahoma y Carolina del Sur.
El programa contempla capacidad de hasta 10.000 toneladas anuales de metales y aleaciones de tierras raras y otras 10.000 toneladas anuales de imanes, ampliando significativamente la escala prevista para una cadena doméstica integrada.
En Stillwater, Oklahoma, la empresa puso en marcha durante marzo de 2026 la primera fase de su línea comercial para fabricar imanes permanentes NdFeB.
La compañía también incorporó exposición a producción internacional mediante su combinación con Serra Verde, operación brasileña que aporta una fuente adicional de tierras raras y amplía la estrategia desde una lógica exclusivamente estadounidense hacia una cadena respaldada por activos en países aliados.
Energy Fuels convierte White Mesa en plataforma de separación
Otro actor relevante es Energy Fuels, históricamente vinculada al uranio y que está transformando su planta White Mesa Mill, en Utah, en una plataforma para procesar tierras raras.
La instalación trabaja con monacita, mineral que contiene neodimio y praseodimio, además de tierras raras pesadas como disprosio y terbio.
Durante marzo de 2026, Energy Fuels produjo a escala piloto su primer kilogramo de óxido de terbio con una pureza de 99,9%, utilizando monacita extraída en Estados Unidos.
La compañía proyecta ampliar la instalación para alcanzar, sujeto a permisos y disponibilidad suficiente de alimentación, una capacidad aproximada de 35 toneladas anuales de disprosio y 12 toneladas de terbio, además de entre 850 y 1.000 toneladas de NdPr.
Una segunda expansión prevista para etapas posteriores elevaría la capacidad potencial de NdPr por encima de 6.000 toneladas anuales.
El caso de White Mesa muestra uno de los principales cambios en la estrategia estadounidense: el énfasis está pasando desde asegurar únicamente mineral hacia dominar las etapas químicas que permiten transformar concentrados en productos utilizables por fabricantes industriales.
Texas suma un proyecto enfocado en tierras raras pesadas
Tactical Resources desarrolla el Peak Project, en Hudspeth County, Texas, utilizando material enriquecido en tierras raras previamente extraído y almacenado en superficie en Sierra Blanca Quarry.
Los trabajos metalúrgicos preliminares alcanzaron extracciones de hasta 96,1% para tierras raras totales más itrio mediante lixiviación con ácido clorhídrico caliente.
La cifra requiere cautela. Corresponde a ensayos preliminares y no representa una recuperación comercial demostrada. Peak tampoco dispone todavía de una estimación formal de recursos o reservas minerales para el material almacenado.
Durante septiembre, Tactical planteó avanzar en pruebas metalúrgicas adicionales, ingeniería, permisos y asociaciones para procesamiento posterior.
El interés del activo está asociado especialmente a su presencia de tierras raras pesadas, precisamente el segmento donde las alternativas occidentales son más limitadas.
NioCorp inicia obras en Elk Creek
En Nebraska, NioCorp Developments avanza el proyecto Elk Creek, diseñado como una operación multimineral capaz de producir niobio, escandio, titanio y tierras raras.
El estudio actualizado de 2026 considera una vida operacional de 40 años y el procesamiento de aproximadamente 45,9 millones de toneladas de mineral.
Dentro de su producción proyectada aparecen unas 25.923 toneladas acumuladas de óxido de NdPr, además de aproximadamente 2.649 toneladas de óxido de disprosio y 690 toneladas de óxido de terbio durante la vida de la operación.
La inversión inicial estimada alcanza US$1.849 millones, mientras los costos de capital durante la vida del proyecto se sitúan en torno a US$4.019 millones.
El desarrollo comenzó a materializar infraestructura durante febrero de 2026 con el inicio de la construcción del portal principal de acceso subterráneo, cuyo presupuesto alcanza US$44,6 millones.
Elk Creek, sin embargo, continúa siendo un proyecto en desarrollo y sus volúmenes corresponden a producción futura proyectada, no a suministro actualmente disponible.
El cuello de botella está después de la mina
El avance estadounidense ocurre mientras la industria internacional comienza a reconocer que diversificar la extracción es solo una parte del problema.
La capacidad proyectada fuera de China crece con mayor rapidez en minería que en los segmentos posteriores. Hacia 2035, bajo las políticas actuales y considerando las capacidades existentes, la oferta minera fuera de China podría cubrir alrededor de la mitad de la demanda correspondiente, mientras la capacidad de refinación cubriría cerca de una cuarta parte y la fabricación de imanes permanecería por debajo del 20%.
La diferencia explica por qué Estados Unidos está respaldando simultáneamente minas, separación química, metalización y plantas de magnetos.
Los controles de exportación introducidos por China sobre determinadas tierras raras pesadas durante 2025 reforzaron esa urgencia. Materiales utilizados en cantidades relativamente pequeñas pueden convertirse en restricciones críticas para industrias de enorme escala, desde automóviles eléctricos y turbinas eólicas hasta semiconductores, robótica y equipamiento militar.
Para la industria minera, el proceso estadounidense deja además una señal más amplia: el valor estratégico de los minerales críticos se está desplazando desde la simple disponibilidad geológica hacia la capacidad de procesarlos y transformarlos industrialmente.
Mountain Pass ya produce y avanza aguas abajo; White Mesa busca ampliar separación de elementos pesados; USA Rare Earth desarrolla una plataforma mina-a-imán; mientras Peak y Elk Creek representan capacidad potencial que todavía debe recorrer etapas técnicas, financieras y de construcción.
La competencia por las tierras raras, por tanto, comienza cada vez menos en la mina y termina mucho más lejos de ella. El país que controle separación, refinación, aleaciones y magnetos tendrá una posición industrial considerablemente más fuerte que aquel que únicamente disponga del recurso mineral.









