
Una falla registrada durante la tarde de este lunes obligó a cerrar estaciones y suspender la circulación en el tramo central de la Línea 5. La emergencia afectó especialmente a pasajeros que se desplazaban entre el centro de Santiago, Providencia y Ñuñoa.
La estación Baquedano del Metro de Santiago fue evacuada este lunes 27 de julio luego de detectarse humo asociado a fuego bajo el bastidor de un tren que circulaba por la Línea 5.
El incidente involucró a un tren modelo NS-74 y activó los protocolos de emergencia de la empresa de transporte, incluyendo el descenso y retiro de pasajeros, el cierre de estaciones y la interrupción parcial de la circulación.
La emergencia comenzó a generar efectos operacionales cerca de las 17:12 horas, cuando se cerró la estación Santa Isabel. Minutos más tarde, Metro dividió el funcionamiento de la Línea 5 en dos tramos, dejando sin servicio parte del eje central de la red en plena jornada de alta demanda.
Bomberos fue despachado al lugar para revisar el tren, controlar el foco de fuego y descartar riesgos adicionales en las instalaciones.
Cómo quedó funcionando la Línea 5
A las 17:20 horas, la circulación se mantenía disponible únicamente en los siguientes tramos:
- Entre Plaza de Maipú y Santa Ana.
- Entre Ñuble y Vicente Valdés.
La interrupción dejó sin conexión directa a través de Línea 5 a quienes necesitaban viajar por estaciones del tramo comprendido entre Santa Ana y Ñuble.
Dentro de esa zona se encuentran puntos de alta circulación como Plaza de Armas, Bellas Artes, Baquedano, Parque Bustamante, Santa Isabel e Irarrázaval. Algunas de estas estaciones también cumplen funciones de combinación con otras líneas, por lo que una emergencia en ese sector puede extender sus efectos hacia otras partes de la red.
La estación Baquedano es especialmente relevante porque conecta las líneas 1 y 5. Su evacuación puede generar mayor concentración de pasajeros en alternativas cercanas, principalmente Universidad Católica, Salvador, Bellas Artes, Santa Ana, Irarrázaval y Ñuble.
Al tratarse de una situación en desarrollo, los tramos habilitados y las estaciones cerradas pueden modificarse a medida que avancen las revisiones técnicas y de seguridad.
Qué significa fuego bajo el bastidor de un tren
El bastidor corresponde a la estructura inferior del tren, donde se encuentran distintos componentes mecánicos, eléctricos y de rodadura. La presencia de fuego o humo en esa zona obliga a detener la operación para evitar la propagación del incidente y revisar el estado del convoy.
Un evento de estas características no implica necesariamente que las llamas se hayan extendido al interior de los coches. Sin embargo, el humo puede desplazarse rápidamente por túneles, andenes y sistemas de ventilación, lo que hace necesaria la evacuación preventiva de pasajeros y trabajadores.
También es habitual que se corte la energía en determinados sectores de la vía para permitir el ingreso seguro de equipos técnicos y de emergencia. Esta medida puede impedir temporalmente el paso de otros trenes, incluso cuando el incidente se concentra en un solo convoy.
La revisión debe determinar el origen del fuego, el nivel de daño en el tren y si existe alguna afectación sobre las vías, la alimentación eléctrica o los sistemas de señalización.
Impacto para los pasajeros durante la hora punta
La emergencia ocurrió durante la tarde, cuando aumenta el flujo de usuarios que regresan desde sus lugares de trabajo o estudio. La suspensión del tramo central puede elevar los tiempos de viaje y trasladar la demanda hacia buses de superficie y otras líneas del Metro.
Los pasajeros que se dirigían desde el sector suroriente hacia el centro debieron reconsiderar sus combinaciones desde Ñuble, donde confluyen las líneas 5 y 6. Desde ese punto, Línea 6 permite avanzar hacia estaciones como Ñuñoa, Inés de Suárez, Los Leones o Franklin, dependiendo del destino.
Quienes viajaban desde el poniente podían llegar por Línea 5 hasta Santa Ana, estación que permite combinar con Línea 2. Esta alternativa facilita el desplazamiento hacia Los Héroes, Cal y Canto, Franklin y otros sectores conectados con el eje norte-sur.
Para llegar al entorno de Baquedano, las opciones dependen del punto de origen. Los pasajeros con acceso a Línea 1 pueden utilizar estaciones cercanas, mientras que quienes circulan exclusivamente por Línea 5 deben recurrir a combinaciones, buses o caminatas desde estaciones habilitadas.
La mayor presión también puede concentrarse en los recorridos de buses que circulan por Alameda, Providencia, Vicuña Mackenna, avenida Matta, Santa Isabel y el entorno de Parque Bustamante.
Qué deben revisar los usuarios antes de viajar
Mientras continúe la interrupción, conviene comprobar el estado del servicio antes de ingresar a una estación, especialmente si el trayecto requiere pasar por el centro de la Línea 5.
También es importante considerar tiempo adicional para combinar con otras líneas o utilizar transporte de superficie. Las estaciones ubicadas en los extremos del tramo suspendido pueden presentar aglomeraciones por el descenso masivo de pasajeros.
En caso de humo, evacuación o cierre de accesos, los usuarios deben seguir las instrucciones del personal y evitar permanecer en pasillos, escaleras o zonas destinadas al ingreso de equipos de emergencia.
Las personas con movilidad reducida, adultos mayores, pasajeros con niños o usuarios que transporten equipaje pueden enfrentar mayores dificultades durante los cambios de ruta, por lo que resulta recomendable priorizar estaciones con ascensores y combinaciones más directas.
Una interrupción en un punto clave de la red
La Línea 5 conecta comunas del poniente, centro y suroriente de Santiago, desde Plaza de Maipú hasta Vicente Valdés. Su paso por el centro histórico y por estaciones de combinación la convierte en uno de los ejes relevantes para la movilidad diaria de la capital.
Cuando el servicio se divide entre Santa Ana y Ñuble, se corta la continuidad entre ambos extremos y aumenta la dependencia de las líneas 1, 2, 3 y 6, además de los buses de la Red Metropolitana de Movilidad.
La prioridad durante las próximas horas será controlar completamente la emergencia, retirar o aislar el tren afectado y comprobar que la infraestructura permita reanudar la circulación sin riesgos.
Hasta que finalicen esas inspecciones, los pasajeros deben considerar que el funcionamiento de la Línea 5 podría mantenerse parcial y sujeto a nuevos cambios operacionales.












