
El regulador busca frenar ofertas por debajo de costos sostenibles y evitar que la mayor participación de empresas locales termine reduciendo las remuneraciones y condiciones laborales de los trabajadores.
La Comisión de Minerales de Ghana está elaborando referencias mínimas para salarios y licitaciones de empresas contratistas mineras, una medida con la que busca contener la competencia mediante ofertas excesivamente bajas y proteger las condiciones laborales de los trabajadores del sector. La iniciativa surge mientras el país avanza en una política que exige una mayor participación de compañías locales en las operaciones mineras.
Ben Birch-Mensah, director de contenido local de la Comisión de Minerales, explicó a Reuters que el regulador pretende establecer una base que impida a los contratistas pagar remuneraciones por debajo de determinados niveles. La autoridad también trabaja en umbrales mínimos para las ofertas presentadas en licitaciones, debido a casos en que la competencia por adjudicarse contratos ha llevado los precios a niveles que dificultan cubrir los costos operacionales.
Los detalles todavía están en desarrollo. Según Birch-Mensah, se conformará un comité encargado de definir los parámetros de la política, por lo que los niveles salariales y los mínimos aplicables a las ofertas aún no constituyen estándares definitivos.
La contratación local deberá cumplirse a fines de 2026
La discusión está vinculada con las nuevas reglas de contenido local que Ghana introdujo en enero de 2025. Estas disposiciones exigen que actividades de minería a cielo abierto, como perforación y tronadura, carguío, transporte y descarga, sean realizadas por contratistas de propiedad ghanesa. En operaciones subterráneas, las empresas deben recurrir a sociedades con al menos 50% de propiedad local.
El plazo de cumplimiento vence el 31 de diciembre de 2026 y, según la Comisión de Minerales, no será prorrogado. Birch-Mensah indicó que Newmont, Zijin y Ghana Manganese Company se encuentran entre las compañías que todavía deben adecuarse completamente a la exigencia. Las empresas no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios realizadas por Reuters.
La política forma parte de la estrategia de Ghana para aumentar la participación nacional en la cadena de valor minera. La regulación de contenido local vigente exige planes de compra a las compañías y establece preferencias para bienes y servicios con participación ghanesa, con el propósito de aumentar el empleo y desarrollar proveedores locales.
Trabajadores han advertido diferencias salariales
El avance de la contratación local ha generado reparos entre los trabajadores. En abril, el Sindicato de Trabajadores Mineros de Ghana advirtió que algunas empresas contratistas ofrecen salarios más bajos y menor estabilidad laboral que las compañías mineras que emplean directamente a sus trabajadores. Un empleado de una firma contratista señaló entonces a Reuters que el sueldo base podía ser cerca de 50% inferior al recibido por trabajadores contratados directamente por los operadores mineros.
La Comisión de Minerales reconoció esas preocupaciones y anticipó una mayor fiscalización. En esa oportunidad, su director ejecutivo, Isaac Tandoh, indicó que la fuerte reducción de precios ofrecidos a contratistas podía trasladarse a las condiciones laborales y planteó la necesidad de establecer referencias más claras para los costos del servicio.
La Cámara de Minas de Ghana mantiene reparos frente a la obligación de utilizar minería por contrato y sostiene que esa modalidad debería ser una opción para cada operador. Sin embargo, la organización respaldó la creación de mecanismos para contener las ofertas demasiado bajas, debido al riesgo de que las empresas terminen reduciendo recursos destinados a remuneraciones, capacitación y seguridad.
Su director ejecutivo, Ken Ashigbey, señaló que la organización también analiza una clasificación de contratistas y umbrales mínimos para las propuestas económicas. La discusión ocurre mientras Ghana intenta aumentar la propiedad y participación local en su industria minera sin deteriorar los estándares laborales y operacionales del sector.












