
Los trabajadores advierten que la paralización comenzaría a reducir progresivamente la producción si se prolonga por más de dos semanas. Minera Centinela sostiene, por ahora, que mantiene sin cambios su producción proyectada para 2026.
La huelga iniciada este miércoles 7 de octubre en Minera Centinela, operación de Antofagasta Minerals en la Región de Antofagasta, abrió un nuevo foco de presión sobre la producción de cobre de la compañía. Aunque las plantas continúan recibiendo mineral, los sindicatos involucrados sostienen que la paralización de actividades críticas en la mina comenzaría a trasladarse a los niveles de producción durante las próximas semanas y sería visible a partir de noviembre si el conflicto laboral continúa.
La advertencia contrasta con la posición de Minera Centinela. La compañía reconoció que la huelga podría generar dificultades operacionales, pero aseguró al comienzo de la paralización que su producción proyectada se mantiene sin alteraciones.
El riesgo está concentrado en funciones críticas de la mina
La huelga involucra a 709 trabajadores, pertenecientes al Sindicato de Trabajadores Minera Esperanza y al Sindicato de Trabajadores Distrito Centinela. En conjunto representan alrededor del 22% de la dotación propia de la operación.
Sin embargo, la incidencia operacional del paro podría ser mayor que ese porcentaje. Las organizaciones sindicales aseguran que sus afiliados representan aproximadamente el 50% de los operadores críticos de mina, entre ellos trabajadores de palas y perforadoras, además de cerca del 60% de los mantenedores de equipos mineros.
Ese elemento es central para dimensionar el conflicto. La extracción de cobre no depende únicamente de mantener funcionando las plantas concentradoras, sino también de sostener el movimiento de material en los rajos, retirar lastre y habilitar continuamente nuevas zonas desde las cuales extraer mineral.
De acuerdo con los sindicatos, el plan implementado por la empresa ha permitido mantener temporalmente la alimentación de las plantas, pero una parte relevante del movimiento y desarrollo de mina se encuentra afectada. Su cálculo es que este esquema permitiría amortiguar el impacto durante unas dos semanas antes de que la menor disponibilidad de mineral comience a trasladarse progresivamente a la producción de cobre.
Noviembre aparece como el punto crítico
La duración de la huelga será determinante. Si las partes alcanzan un acuerdo dentro de las próximas jornadas, la empresa podría absorber una parte importante de las restricciones mediante inventarios, reorganización de actividades y su plan de contingencia.
El escenario cambia si la paralización se extiende. Los sindicatos sostienen que Minera Centinela requiere remover grandes volúmenes de material estéril para acceder al mineral, por lo que una reducción sostenida del movimiento de mina terminaría restringiendo la alimentación de las instalaciones de procesamiento.
Bajo ese escenario, las organizaciones proyectan que el efecto sobre la producción sería evidente durante noviembre de 2026. Por ahora, la compañía no ha cuantificado una eventual pérdida de toneladas asociada a la huelga ni ha modificado oficialmente sus perspectivas productivas.
El riesgo aparece además en un momento relevante para Antofagasta Minerals. Centinela tenía una proyección para 2026 de entre 195.000 y 215.000 toneladas de cobre, además de entre 155.000 y 165.000 onzas de oro y entre 3.000 y 3.500 toneladas de molibdeno.
A nivel de grupo, Antofagasta plc ya había reducido en agosto su previsión anual de producción de cobre a un rango de 625.000 a 655.000 toneladas, principalmente como consecuencia de las interrupciones que enfrentó Minera Los Pelambres por las fuertes condiciones meteorológicas registradas durante el invierno.
Una interrupción prolongada en Centinela introduciría, por lo tanto, un nuevo factor de presión sobre el cierre productivo de 2026.
Negociación terminó sin acuerdo
La paralización comenzó después de que las partes no alcanzaran un acuerdo durante la mediación desarrollada ante la Dirección del Trabajo. La negociación colectiva había comenzado el 1 de agosto.
La última oferta presentada por Minera Centinela incluía un reajuste real de 2% del sueldo base, un bono de término de negociación de $22,5 millones líquidos por trabajador y un préstamo blando de $3,5 millones, además de modificaciones en incentivos variables, becas, aguinaldos, vacaciones y otros beneficios.
Los sindicatos, sin embargo, han centrado parte del conflicto en diferencias salariales y de beneficios existentes entre trabajadores y organizaciones sindicales. También cuestionan la forma en que la empresa habría desarrollado negociaciones con otros grupos de trabajadores y sostienen que existen diferencias de trato que deben corregirse.
Minera Centinela rechaza que esas diferencias respondan a una política de discriminación. La empresa afirma que se explican por la evolución de los distintos instrumentos colectivos y porque, desde 2020, los sindicatos dejaron de negociar simultáneamente, incorporando reajustes y beneficios en fechas distintas.
La duración del paro definirá el impacto
El conflicto entra ahora en una etapa en que el efecto económico dependerá principalmente del tiempo. Mientras la compañía mantenga la alimentación de las plantas, el impacto inmediato sobre la producción puede permanecer limitado. La situación se vuelve más compleja si la huelga restringe durante varias semanas el movimiento de mina y la preparación de mineral.
Los sindicatos han manifestado que mantienen disposición a retomar las conversaciones, mientras Minera Centinela también declaró su voluntad de continuar negociando.
La atención estará puesta, por tanto, en dos variables: cuánto tiempo puede sostenerse la operación mediante el plan de contingencia y si las partes logran un acuerdo antes de que la menor actividad minera comience a traducirse en menos toneladas de cobre producidas.
Por ahora, ambas partes coinciden en que las plantas siguen operando. La diferencia está en lo que ocurrirá si la huelga se prolonga: la empresa mantiene su previsión productiva, mientras los trabajadores sitúan en noviembre el momento en que el conflicto podría comenzar a reflejarse de manera visible en la producción de una de las principales operaciones de Antofagasta Minerals.
REDIMIN Responde
¿Cuántos trabajadores están involucrados en la huelga de Minera Centinela?
La huelga involucra a 709 trabajadores, pertenecientes al Sindicato de Trabajadores Minera Esperanza y al Sindicato de Trabajadores Distrito Centinela.
¿Qué porcentaje de los operadores críticos de mina representan los sindicatos en huelga?
Los sindicatos aseguran que sus afiliados representan aproximadamente el 50% de los operadores críticos de mina, incluyendo trabajadores de palas y perforadoras.
¿Cuál es la proyección de producción de cobre para Minera Centinela en 2026?
Minera Centinela tiene una proyección de producción de entre 195.000 y 215.000 toneladas de cobre para 2026.
¿Qué oferta presentó Minera Centinela durante la negociación colectiva?
La oferta de Minera Centinela incluía un reajuste real de 2% del sueldo base, un bono de término de negociación de $22,5 millones líquidos por trabajador y un préstamo blando de $3,5 millones, además de modificaciones en incentivos variables, becas, aguinaldos, vacaciones y otros beneficios.
¿Cuándo podría comenzar a afectar la producción la huelga en Minera Centinela si se prolonga?
Los sindicatos proyectan que el efecto sobre la producción sería evidente durante noviembre de 2026 si la huelga se prolonga.






