
La emergencia afecta al sector de Pozas Verdes, en la Región de O’Higgins, cerca de la Carretera del Cobre. La compleja topografía ha dificultado el combate terrestre y obligado a desplegar recursos aéreos y equipos especializados.
Un incendio forestal registrado este sábado 7 de noviembre de 2026 en la comuna de Machalí, Región de O’Higgins, ha afectado más de seis hectáreas de vegetación y movilizado un operativo de emergencia con brigadas de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), helicópteros, Bomberos, equipos municipales y personal de Codelco. El siniestro se concentra en el sector de Pozas Verdes, en una quebrada de difícil acceso próxima a la Carretera del Cobre.
La emergencia comenzó con una superficie preliminar estimada en 1,5 hectáreas, pero su propagación durante la jornada elevó el área afectada. Las condiciones del terreno han dificultado el acceso de los equipos terrestres, aumentando la importancia de las aeronaves para contener el avance de las llamas.
El operativo se desarrolla en un sector precordillerano vinculado a una de las principales zonas de actividad cuprífera del país, donde se encuentra la División El Teniente de Codelco. Hasta los antecedentes disponibles, no se ha confirmado que el fuego haya comprometido instalaciones productivas ni provocado interrupciones en las operaciones mineras.
Brigadas y aeronaves enfrentan un incendio en terreno de difícil acceso
El despliegue inicial de CONAF consideró cinco brigadas forestales, tres técnicos, dos helicópteros, un puesto de mando y un camión cisterna. También se gestionó la participación de un avión para reforzar las tareas de combate desde el aire.
A estas labores se incorporaron voluntarios de Bomberos de Machalí y Coya, equipos de Seguridad Municipal y personal de Codelco, en una coordinación destinada a impedir que el incendio continúe extendiéndose hacia otros sectores de vegetación.
El alcalde de Machalí, Juan Carlos Abud, situó la emergencia a la altura del kilómetro 19, aproximadamente a dos kilómetros de la Carretera del Cobre, destacando las dificultades que presenta la quebrada para el ingreso de personal y vehículos.
La topografía constituye uno de los principales obstáculos para el combate de incendios forestales en sectores cordilleranos. Las pendientes pronunciadas y los accesos limitados pueden dificultar la construcción de líneas de contención, el desplazamiento de brigadistas y el abastecimiento de agua.
En estas condiciones, los helicópteros cumplen una función relevante mediante descargas dirigidas sobre focos activos, mientras los equipos terrestres avanzan en tareas de control desde puntos donde existen condiciones de acceso y seguridad.
La superficie afectada continúa sujeta a actualización mientras se desarrolla el combate y se realizan nuevas evaluaciones del perímetro.
Cercanía con la Carretera del Cobre y el entorno de El Teniente
La ubicación del incendio incorpora una dimensión relevante para la infraestructura regional, debido a su proximidad con la Carretera del Cobre, vía asociada al transporte y la conectividad del sector minero cordillerano de O’Higgins.
Esta ruta forma parte del sistema territorial en el que se desarrollan actividades industriales, logísticas y de servicios vinculadas a la minería del cobre.
En particular, la División El Teniente de Codelco constituye una de las operaciones subterráneas de cobre más importantes del mundo, con instalaciones distribuidas en sectores cordilleranos de la comuna de Machalí y su entorno.
La participación de equipos de Codelco en la emergencia se enmarca en las labores de apoyo para combatir el siniestro. Sin embargo, su presencia no implica necesariamente que exista una amenaza directa sobre instalaciones mineras.
Hasta ahora no se dispone de antecedentes confirmados sobre afectaciones a plantas, túneles, sistemas eléctricos, caminos operacionales o infraestructura productiva de la división.
La situación evidencia la importancia que tiene la gestión de emergencias forestales en territorios donde conviven comunidades, infraestructura industrial, vías de transporte y áreas de vegetación natural.
En estos espacios, un incendio puede generar riesgos indirectos asociados al humo, la visibilidad, la circulación vehicular y las condiciones de seguridad, incluso cuando las llamas no alcanzan instalaciones industriales.
O’Higgins refuerza su capacidad de respuesta para la temporada 2026-2027
El incendio de Machalí ocurre durante el comienzo de la temporada de mayor riesgo forestal, cuando el aumento de las temperaturas y la disponibilidad de vegetación seca pueden favorecer la propagación del fuego.
Para enfrentar este escenario, la Región de O’Higgins contempla un dispositivo de protección forestal que considera 25 brigadas, más de 430 brigadistas y seis aeronaves, además de recursos terrestres, sistemas de observación y equipos de apoyo.
La planificación regional también incluye once torres de observación, diez camiones aljibe, tres puestos de comando y maquinaria especializada para apoyar las labores de combate.
Estos recursos forman parte de una estrategia destinada a fortalecer la detección temprana y reducir los tiempos de respuesta frente a incendios en zonas rurales, forestales y de interfaz entre vegetación y asentamientos humanos.
A nivel nacional, el Plan de Protección contra Incendios Forestales 2026-2027 considera un presupuesto público de $166.600 millones, con un despliegue que incorpora 319 brigadas de CONAF, integradas por 3.778 brigadistas, y 77 aeronaves.
La coordinación con el sector privado amplía las capacidades disponibles para responder a emergencias que pueden extenderse por terrenos complejos o amenazar infraestructura.
Prevención de incendios y continuidad de las operaciones mineras
Para la industria minera, los incendios forestales representan un riesgo que debe incorporarse a la planificación de seguridad, particularmente en faenas cercanas a sectores con vegetación y accesos cordilleranos.
A diferencia de las operaciones emplazadas en zonas desérticas del norte del país, instalaciones mineras de la zona central pueden encontrarse expuestas a incendios de vegetación, restricciones de tránsito y emergencias que requieren coordinación con organismos públicos.
La gestión de estos riesgos contempla aspectos como protección de infraestructura eléctrica, vigilancia de caminos, mantenimiento de franjas de seguridad, disponibilidad de agua y procedimientos de evacuación.
También resulta relevante la capacidad de comunicación entre operadores industriales, autoridades comunales y organismos encargados del combate forestal.
La experiencia en territorios de difícil acceso refuerza la utilidad de tecnologías como cámaras térmicas, monitoreo satelital, sensores meteorológicos y aeronaves no tripuladas para detectar focos de calor y evaluar condiciones de propagación.
Sin embargo, estas herramientas requieren coordinación operativa y deben integrarse a los sistemas de gestión de emergencias.
Evolución del incendio y condiciones de seguridad
La atención permanece concentrada en evitar que las llamas se extiendan a nuevas áreas de vegetación y en mantener condiciones seguras para los equipos que trabajan en la quebrada.
Los próximos antecedentes operacionales deberán precisar la superficie definitiva afectada, el nivel de contención alcanzado y la eventual necesidad de mantener recursos terrestres y aéreos desplegados.
También será relevante determinar el origen del incendio, información que no se encuentra confirmada en los antecedentes disponibles.
El episodio vuelve a situar la prevención de incendios forestales como un desafío para la Región de O’Higgins, especialmente en sectores donde la actividad minera, la infraestructura vial y los ecosistemas precordilleranos comparten un mismo territorio.
El objetivo inmediato sigue siendo contener el fuego y evitar que su propagación genere riesgos adicionales para las personas, los servicios y la infraestructura cercana. La evolución de la emergencia determinará el alcance final de los daños y las medidas necesarias para recuperar las áreas afectadas.
REDIMIN Responde
¿Dónde se localiza el incendio forestal mencionado en la noticia?
El incendio forestal se localiza en el sector de Pozas Verdes, en la comuna de Machalí, Región de O’Higgins, cerca de la Carretera del Cobre.
¿Cuántas hectáreas ha afectado el incendio hasta el momento?
El incendio ha afectado más de seis hectáreas de vegetación.
¿Qué recursos se han desplegado para combatir el incendio?
Se han desplegado brigadas de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), helicópteros, Bomberos, equipos municipales y personal de Codelco. El despliegue inicial de CONAF incluyó cinco brigadas forestales, tres técnicos, dos helicópteros, un puesto de mando y un camión cisterna, además de la gestión de un avión para reforzar las tareas desde el aire.
¿El incendio ha afectado las operaciones mineras de Codelco?
Hasta el momento, no se ha confirmado que el incendio haya comprometido instalaciones productivas ni provocado interrupciones en las operaciones mineras de Codelco.
¿Qué medidas de prevención y respuesta se han planificado para la temporada de incendios 2026-2027 en la Región de O’Higgins?
La Región de O’Higgins contempla un dispositivo de protección forestal con 25 brigadas, más de 430 brigadistas, seis aeronaves, recursos terrestres, sistemas de observación y equipos de apoyo. También incluye once torres de observación, diez camiones aljibe, tres puestos de comando y maquinaria especializada para fortalecer la detección temprana y reducir los tiempos de respuesta frente a incendios.






