Minería Internacional

Ivanhoe Electric proyecta US$1.426 millones para Santa Cruz y 75.000 toneladas anuales de cobre

Ivanhoe Electric destina US$1.426 millones al proyecto Santa Cruz en Arizona, con una producción anual de 75.000 toneladas de cobre y una operación subterránea de 24 años.

Ivanhoe Electric proyecta US$1.426 millones para Santa Cruz y 75.000 toneladas anuales de cobre
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El PFS 2026 del proyecto ubicado en Arizona contempla una mina subterránea de 24 años, costos C1 de US$1,47 por libra y producción de cátodos de cobre de 99,99% de pureza. La primera producción está prevista para 2029.

Ivanhoe Electric actualizó la evaluación económica y técnica de su proyecto de cobre Santa Cruz, en Arizona, con una inversión inicial estimada en US$1.426 millones y una producción promedio cercana a 75.000 toneladas métricas de cobre al año durante los primeros 15 años de operación. El nuevo estudio de prefactibilidad mantiene a la iniciativa como uno de los proyectos de cobre subterráneo más avanzados actualmente en desarrollo en Estados Unidos.

El proyecto, controlado en un 100% por Ivanhoe Electric, está diseñado para producir directamente cátodos de cobre de 99,99% de pureza, utilizando lixiviación en pilas, extracción por solventes y electroobtención. Este esquema evita la necesidad de enviar concentrados a fundiciones externas y sitúa a Santa Cruz dentro de la estrategia estadounidense de aumentar la producción doméstica de minerales y metales considerados estratégicos.

La actualización incorpora cambios relevantes en ingeniería, acceso a la mina, transporte de mineral y diseño de las instalaciones de procesamiento. También refleja mayores costos de construcción y mano de obra frente al estudio presentado en 2025.

US$1.426 millones de capital y costos C1 de US$1,47 por libra

El escenario base considera un precio del cobre de US$4,75 por libra. Bajo ese supuesto, Santa Cruz alcanza un valor presente neto después de impuestos, descontado al 8%, de aproximadamente US$1.519 millones, junto con una tasa interna de retorno de 18,7% y un período de recuperación de la inversión de 4,8 años desde el comienzo de las operaciones.

El flujo de caja libre después de impuestos durante la vida útil fue calculado en aproximadamente US$5.575 millones.

Los indicadores mejoran considerablemente bajo precios superiores del cobre. Con una referencia de US$6,79 por libra, correspondiente al precio spot utilizado en el estudio al 21 de septiembre de 2026, el VAN después de impuestos aumenta hasta US$3.500 millones, mientras la TIR alcanza 30% y el período de recuperación baja a alrededor de tres años.

La estructura de costos contempla un C1 promedio de US$1,47 por libra de cobre durante la vida de la operación y un costo total sostenido, o AISC, de US$2,28 por libra.

El costo operativo total fue estimado en aproximadamente US$39,35 por tonelada procesada, considerando minería, procesamiento, administración y regalías.

Reservas sostienen una operación subterránea de 24 años

El plan actualizado incorpora 140,1 millones de toneladas de reservas minerales probables con una ley promedio de 1,08% de cobre, equivalentes a alrededor de 1,52 millones de toneladas de cobre contenido.

La mayor parte corresponde al depósito Santa Cruz, con unos 136 millones de toneladas al 1,09% de cobre, mientras East Ridge incorpora aproximadamente 4,1 millones de toneladas con una ley de 1,03%.

Estas reservas permiten proyectar una vida útil de aproximadamente 24 años.

Durante los primeros 15 años, la operación está diseñada para mantener una tasa minera cercana a 20.000 toneladas diarias, respaldada por métodos subterráneos que incluyen explotación por cámaras largas transversales y sistemas de relleno en pasta.

La optimización del programa minero permitió acelerar el aumento de producción respecto de la planificación anterior, elevando el promedio previsto para los primeros 15 años hasta unas 75.000 toneladas anuales de cátodos.

El estudio también considera una recuperación promedio de cobre de aproximadamente 92,3% durante la vida de la mina, sustentada en pruebas metalúrgicas de columna desarrolladas para el circuito de lixiviación.

Una tuneladora cambiará el acceso a la mina

Uno de los cambios técnicos más relevantes del PFS 2026 es la incorporación de una tuneladora Robbins Crossover, conocida como TBM, para construir el acceso principal a la operación subterránea.

El equipo excavará una rampa de aproximadamente cuatro kilómetros de longitud y 9,3 metros de diámetro, permitiendo conectar la superficie con el depósito Santa Cruz.

El diseño contempla además revestimiento continuo de hormigón reforzado y la instalación de una correa transportadora permanente destinada tanto al retiro de material durante el desarrollo como al transporte posterior de mineral.

La utilización de esta tecnología busca reducir la dependencia del transporte mediante camiones en las principales rutas de producción y mejorar la continuidad operacional durante la etapa de explotación.

Ivanhoe Electric también optimizó los sistemas de ventilación, transporte de material, relleno en pasta y configuración de las pilas de lixiviación respecto de la ingeniería incluida en el estudio de 2025.

El aumento de costos frente al estudio de 2025

El capital inicial subió desde US$1.236 millones en el PFS de 2025 hasta US$1.426 millones en la actualización de 2026, un incremento cercano a US$190 millones.

Parte relevante de la diferencia corresponde a aproximadamente US$88 millones asociados a inflación en materiales de construcción y mano de obra. Otros US$18 millones están relacionados con cambios en el desarrollo minero, mientras alrededor de US$84 millones provienen de modificaciones en instalaciones superficiales, costos indirectos y contingencias.

Los costos C1 también aumentaron desde US$1,32 hasta US$1,47 por libra, mientras el AISC pasó desde US$2,02 a US$2,28 por libra.

A cambio, el nuevo diseño aumenta la producción proyectada y modifica la secuencia de desarrollo de la mina, incorporando la tuneladora y sistemas de transporte continuo.

Primera producción de cobre prevista para 2029

Santa Cruz se desarrolla sobre terrenos privados próximos a Casa Grande, Arizona. Ivanhoe Electric controla cerca de 5.975 acres en el área del proyecto, mientras la infraestructura superficial planificada ocuparía menos de 1.600 acres.

Las actividades iniciales de preparación y desarrollo ya comenzaron. El cronograma contempla iniciar durante octubre de 2026 las excavaciones iniciales necesarias para el acceso subterráneo, mientras el desarrollo de la rampa mediante la TBM está programado para 2027.

La primera producción de cátodos de cobre está prevista para 2029.

El proyecto cuenta además con recursos minerales adicionales fuera de las reservas utilizadas para construir el actual plan minero. Los recursos indicados, excluyendo reservas, contienen aproximadamente 1,44 millones de toneladas adicionales de cobre, mientras los recursos inferidos de Santa Cruz, East Ridge y Texaco suman otros 3,33 millones de toneladas de cobre contenido.

Ese inventario no forma parte de la evaluación económica actual, pero deja abierta la posibilidad de ampliar la operación o incorporar nuevas áreas mineralizadas en etapas posteriores, sujeto a estudios técnicos, conversión de recursos y nuevas decisiones de inversión.

Para el mercado estadounidense, Santa Cruz destaca además por su configuración integrada: una mina subterránea capaz de entregar cobre refinado directamente desde Arizona, sin depender de capacidad externa de fundición. En un escenario de creciente demanda vinculada a redes eléctricas, centros de datos, infraestructura industrial y manufactura avanzada, el avance del proyecto suma una nueva fuente potencial de cobre primario dentro de Estados Unidos justo cuando la seguridad de suministro está ganando peso en las decisiones de inversión minera.