Minería Internacional

Selkirk Copper proyecta reiniciar Minto con VAN de C$494 millones y TIR de 48%

Selkirk Copper avanza hacia la reactivación del proyecto Minto en Yukon, con una inversión inicial de C$186 millones y una proyección de producción para 2028.

Selkirk Copper proyecta reiniciar Minto con VAN de C$494 millones y TIR de 48%
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La evaluación económica preliminar plantea una operación de 13 años en Yukon, con una inversión inicial de C$186 millones y capacidad de procesamiento de 4.100 toneladas diarias. El proyecto apunta a producir su primer concentrado de cobre, oro y plata durante el segundo semestre de 2028.

Selkirk Copper Mines dio un nuevo paso hacia la reactivación del proyecto Minto, en Yukon, Canadá, tras completar una Evaluación Económica Preliminar (PEA) que asigna al activo un valor presente neto después de impuestos de C$494 millones, una tasa interna de retorno de 47,8% y un período de recuperación de la inversión de aproximadamente 1,9 años desde el inicio de la producción.

El escenario base considera precios de US$5,00 por libra de cobre, US$3.600 por onza de oro y US$50 por onza de plata, junto con una tasa de descuento de 7%. Bajo esos parámetros, el estudio plantea una vida minera inicial de 13 años y una capacidad de procesamiento de 4.100 toneladas por día.

La principal particularidad económica de Minto está en su condición de faena previamente operada. El sitio conserva caminos, instalaciones portuarias para barcazas, línea de transmisión eléctrica, subestación, almacenamiento de combustible, campamento, talleres, infraestructura de molienda, planta de tratamiento de aguas y desarrollos subterráneos existentes. Esa base permite reducir significativamente las necesidades de capital frente a un proyecto construido desde cero.

C$186 millones para recuperar producción

La inversión inicial estimada alcanza C$185,9 millones, incluyendo contingencias, capital de trabajo y costos del propietario. A ello se suman aproximadamente C$409,3 millones de capital de sostenimiento durante la vida útil, cifra que incorpora una estimación para cierre y rehabilitación.

El plan considera procesar aproximadamente 18,4 millones de toneladas durante los 13 años iniciales, con una alimentación promedio de 1,07% de cobre, 0,46 gramos por tonelada de oro y 4,0 gramos por tonelada de plata. La ley equivalente de cobre del material procesado se sitúa en 1,61%.

Las recuperaciones metalúrgicas estimadas llegan a 88,7% para cobre, 84,6% para oro y 77,3% para plata.

Durante la vida del proyecto, la producción pagable contenida en concentrado alcanzaría aproximadamente 377 millones de libras de cobre, 225.000 onzas de oro y 1,39 millones de onzas de plata, equivalentes a cerca de 552 millones de libras de cobre equivalente.

En su máximo nivel productivo, Minto podría generar unas 27.200 toneladas anuales de cobre equivalente contenido, mediante cerca de 48.700 toneladas de concentrado de cobre, oro y plata. El estudio contempla una producción de concentrado que podría alcanzar unas 49.000 toneladas anuales, con una ley aproximada de 38% de cobre.

Costos y sensibilidad al precio del cobre

El costo operacional total durante la vida de la mina fue estimado en C$1.764 millones, equivalente a un promedio de C$95,77 por tonelada procesada.

La minería subterránea representa el componente unitario más elevado, con C$34,47 por tonelada procesada. Le siguen los costos generales y administrativos, con C$24,47 por tonelada; procesamiento, con C$15,89; minería a cielo abierto, con C$12,20; y relaves, medioambiente y manejo de agua, con C$8,74 por tonelada.

El costo C1 de cobre, descontando créditos de oro y plata, fue calculado en US$1,53 por libra, mientras el costo operacional expresado en cobre equivalente alcanza US$2,63 por libra.

La economía del proyecto muestra una elevada sensibilidad al mercado de los metales. El cobre es la variable que más incide sobre los retornos, seguido por el tipo de cambio entre el dólar canadiense y estadounidense, la recuperación metalúrgica del cobre, el precio del oro y los costos operativos.

En un escenario de precios de US$6,50 por libra de cobre, US$4.300 por onza de oro y US$65 por onza de plata, el VAN después de impuestos aumenta a C$1.023 millones, con una TIR de 78,2% y un retorno del capital de 1,3 años.

La PEA también analiza un escenario inferior de US$3,50 por libra de cobre, US$2.500 por onza de oro y US$35 por onza de plata. Bajo esas condiciones, el VAN después de impuestos cae a C$10 millones, la TIR se reduce a 9% y el período de recuperación aumenta a 6,5 años, una señal clara de la exposición económica de Minto al ciclo de precios.

Operación combinará minería subterránea y rajo abierto

El diseño minero combina explotación subterránea y a cielo abierto. Durante los primeros años, la totalidad de la alimentación a planta provendría de sectores subterráneos, mientras que posteriormente entrarían en operación los rajos Ridgetop y Area 118.

El mineral será enviado a un nuevo circuito de chancado y posteriormente a los equipos existentes de molienda SAG y de bolas. La recuperación de cobre, oro y plata se realizará mediante un nuevo circuito gravitacional complementado por la planta de flotación ya instalada.

En materia de relaves, el diseño prevé utilizar inicialmente antiguos rajos mineros como áreas de disposición, incorporando posteriormente un sistema de relaves filtrados o dry stack. El cambio busca reducir la superficie y los riesgos ambientales asociados al almacenamiento convencional durante las etapas posteriores de la operación.

Recursos superan 940 millones de libras de cobre

La PEA utiliza como base la estimación de recursos minerales actualizada en 2026.

Minto cuenta con 47,8 millones de toneladas en recursos medidos e indicados, con leyes promedio de 0,89% de cobre, 0,34 g/t de oro y 3,2 g/t de plata. Ese inventario contiene aproximadamente 940 millones de libras de cobre, 530.000 onzas de oro y 4,97 millones de onzas de plata.

Los recursos inferidos agregan otros 16,9 millones de toneladas con 0,76% de cobre, 0,26 g/t de oro y 2,7 g/t de plata, equivalentes a 281 millones de libras de cobre, 142.000 onzas de oro y 1,5 millones de onzas de plata.

La actualización significó un incremento de 280% en tonelaje medido e indicado frente al cálculo de 2025 y aumentos de 182% en cobre contenido, 184% en oro y 188% en plata.

Además, la compañía mantiene prácticamente concluida una segunda campaña de 50.000 metros de perforación iniciada en mayo de 2026. Sus resultados no fueron incorporados en la actual PEA, por lo que representan una de las principales variables que podrían modificar el inventario mineral y eventualmente extender la vida útil considerada en futuros estudios.

El objetivo es volver a producir en 2028

El cronograma contempla presentar durante el cuarto trimestre de 2026 las modificaciones de permisos necesarias y comenzar paralelamente el estudio de factibilidad. Selkirk Copper proyecta avanzar hacia una decisión de reinicio durante el segundo semestre de 2027.

Si los permisos, financiamiento, rehabilitación de labores subterráneas y trabajos preparatorios avanzan dentro del calendario previsto, el primer concentrado podría producirse durante el segundo semestre de 2028, con la operación alcanzando su régimen completo durante la primera mitad de 2029.

El proyecto se encuentra además vinculado directamente con Selkirk First Nation, que mantiene una participación mayoritaria en Selkirk Copper. La estructura de propiedad y la reutilización de infraestructura existente diferencian a Minto de numerosos proyectos greenfield del norte canadiense, donde los requerimientos de capital, accesos y construcción suelen ser considerablemente mayores.

La PEA, sin embargo, continúa siendo un estudio preliminar e incorpora recursos inferidos que no constituyen reservas minerales. El paso hacia factibilidad será determinante para precisar reservas, costos, secuencia minera, permisos y financiamiento antes de una eventual decisión definitiva de inversión.

Para el mercado del cobre, Minto representa una alternativa de producción relativamente cercana en el tiempo y con infraestructura instalada, en un escenario donde los nuevos proyectos enfrentan mayores exigencias de capital y largos períodos de desarrollo. Su capacidad de capturar esa ventaja dependerá ahora de convertir los recursos actuales en un plan de factibilidad ejecutable y mantener el cronograma que apunta a devolver la faena a producción en 2028.