
La presentación del informe técnico NI 43-101 consolida los resultados de la evaluación económica preliminar del proyecto de plata en Chihuahua, que plantea 14 años de operación, una planta de 6.000 toneladas diarias y 63,6 millones de onzas de plata pagable durante su vida útil.
Kootenay Silver formalizó una nueva etapa técnica para el proyecto La Cigarra, en el estado mexicano de Chihuahua, tras presentar el informe independiente NI 43-101 que respalda su Evaluación Económica Preliminar (PEA). El documento, presentado el 7 de agosto de 2026 y con fecha efectiva del 15 de enero, confirma sin cambios materiales los resultados económicos divulgados en junio para el activo controlado en un 100% por la compañía.
El estudio configura a La Cigarra como una potencial explotación de plata a cielo abierto con 14 años de vida operativa, una inversión inicial estimada en US$332,2 millones y una capacidad de procesamiento de 6.000 toneladas por día. Bajo los supuestos económicos utilizados en el caso base, el proyecto obtiene un valor presente neto después de impuestos de US$762,7 millones, descontado al 5%, una tasa interna de retorno de 41% y un período de recuperación del capital de 1,9 años.
La presentación formal del documento técnico no significa una decisión de construcción ni convierte los recursos minerales en reservas. Sin embargo, entrega una base de ingeniería más estructurada para definir nuevos trabajos de perforación, estudios ambientales, investigaciones geotécnicas e hidrogeológicas y una eventual transición hacia etapas de factibilidad y permisos.
Un proyecto de 63,6 millones de onzas pagables
El escenario desarrollado para La Cigarra considera una producción total de aproximadamente 63,66 millones de onzas de plata pagable durante la vida de la operación. Los primeros cinco años concentrarían el mayor nivel productivo, con un promedio anual proyectado de 6,22 millones de onzas, mientras que el promedio durante los 14 años alcanzaría cerca de 4,55 millones de onzas anuales.
La recuperación media de plata se ubica en 89,3%, mientras que el costo sostenido integral se estima en torno a US$18,73 por onza de plata pagable. El estudio contempla además ingresos secundarios provenientes de oro, plomo y zinc, aunque la plata representa aproximadamente 94,1% de los ingresos netos proyectados.
Durante su vida útil se procesarían 30,4 millones de toneladas de material, de las cuales 5,8 millones corresponderían a mineralización oxidada y 24,6 millones a sulfuros. La ley media considerada en el plan es de 78,66 gramos por tonelada de plata, junto con 0,06 g/t de oro, 0,13% de plomo y 0,18% de zinc. El movimiento total de material llega a 273,1 millones de toneladas, con una relación promedio estéril-mineral de 8 a 1.
La configuración técnica incluye minería convencional a cielo abierto, circuitos de chancado y molienda, una planta de flotación y lixiviación, instalaciones para manejo de relaves y roca, además de infraestructura y servicios requeridos para la operación.
Inversión y estructura de costos
De los US$332,2 millones previstos como capital inicial, aproximadamente US$122,6 millones corresponden a instalaciones de procesamiento. Otros US$57,8 millones se destinan a infraestructura de sitio y US$73,3 millones a costos indirectos, ingeniería, gestión de construcción y costos del propietario.
La contingencia considerada alcanza US$54,4 millones, mientras que las instalaciones de relaves y manejo de agua representan US$12,4 millones. Durante la fase operacional, el capital de sostenimiento se estima en US$79,7 millones.
En costos operacionales, el modelo utiliza US$2,11 por tonelada minada y US$9,49 por tonelada procesada, junto con gastos generales y administrativos de US$3,50 por tonelada tratada.
Estas cifras seguirán expuestas a ajustes a medida que el proyecto avance hacia estudios de ingeniería con mayor nivel de definición. La PEA es, por su naturaleza, una evaluación preliminar y utiliza recursos inferidos, categoría que todavía presenta un nivel de confianza geológica inferior al requerido para definir reservas minerales. La propiedad actualmente no registra reservas minerales.
Recursos respaldan la evaluación económica
La base de recursos utilizada en la evaluación incorpora una estimación actualizada con fecha de abril de 2026. La Cigarra registra 23,02 millones de toneladas en categorías medidas e indicadas, con una ley promedio de 81 g/t de plata, equivalentes a 60,02 millones de onzas contenidas de plata.
A esa cifra se agregan 6,78 millones de toneladas inferidas con 79 g/t de plata, que contienen otras 17,25 millones de onzas. Los recursos incluyen además oro, plomo y zinc, metales que aportan créditos al modelo económico.
El tamaño de la base mineral también representa un avance frente al cálculo divulgado en 2024, cuando el proyecto contabilizaba 15,73 millones de toneladas medidas e indicadas con 51,57 millones de onzas de plata, además de 11 millones de onzas en categoría inferida. La actualización incorporada al PEA amplió de manera relevante el tonelaje y el metal contenido que sirven de soporte al escenario de explotación.
La Cigarra gana definición dentro del distrito de Parral
El proyecto se ubica aproximadamente a 26 kilómetros de Hidalgo del Parral, dentro de un distrito con larga trayectoria minera en Chihuahua. Su localización entrega acceso por carretera, disponibilidad de infraestructura eléctrica próxima y presencia de mano de obra vinculada históricamente a la actividad minera.
La mineralización reconocida se extiende sobre una tendencia prospectiva de alrededor de nueve kilómetros y permanece abierta tanto lateralmente como en profundidad. Esa condición explica por qué la estrategia posterior al PEA no se limita a ingeniería: Kootenay también busca incorporar nuevas perforaciones para ampliar recursos y convertir material inferido hacia categorías de mayor confianza.
El plan técnico incluye además evaluar zonas mineralizadas satélite, optimizar la metalurgia y revisar alternativas de secuencia y diseño minero que puedan mejorar la economía del proyecto.
El próximo desafío será reducir el riesgo de desarrollo
Con el informe NI 43-101 ya presentado, el foco comienza a desplazarse desde la definición económica inicial hacia los trabajos necesarios para reducir incertidumbre técnica y regulatoria.
Entre las actividades previstas figuran nuevas perforaciones de expansión, estudios de línea base ambiental, investigaciones geotécnicas e hidrogeológicas, actividades de permisos y análisis para avanzar hacia un estudio de factibilida
El paso es relevante porque La Cigarra deja de ser únicamente un proyecto respaldado por recursos minerales para contar con un escenario integrado de extracción, procesamiento, inversión, costos y producción. Aun así, el desarrollo dependerá de nuevas etapas de ingeniería, conversión de recursos, permisos, condiciones financieras y comportamiento de los precios de los metales.
La formalización del PEA mediante el informe técnico coloca ahora el énfasis en cuánto de la escala planteada podrá sostenerse a medida que aumente el nivel de ingeniería. Con una inversión inicial superior a US$330 millones, una producción concentrada en plata y un recurso todavía abierto a expansión, La Cigarra entra en una fase en que perforación, permisos y optimización definirán si el proyecto logra avanzar desde la evaluación preliminar hacia una decisión efectiva de desarrollo.









