
La compañía ingresó a tramitación ambiental una modificación del Proyecto Distrito Norte, que contempla ampliar operaciones a cielo abierto y subterráneas en el yacimiento Las Marías. La iniciativa considera hasta 407 trabajadores en su primera etapa.
La Compañía Minera Mantos de la Luna S.A. presentó una iniciativa de inversión por US$8 millones en la comuna de Tocopilla, Región de Antofagasta, con el objetivo de ampliar la explotación del yacimiento de cobre Las Marías y asegurar su continuidad operacional durante más de 28 años.
El proyecto, denominado “Modificación Proyecto Distrito Norte”, ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) mediante una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y se encuentra en etapa de admisión.
La propuesta considera aumentar la capacidad de extracción de mineral, ampliar sectores de explotación existentes y mantener el procesamiento de cobre en las instalaciones de la compañía.
El cronograma presentado contempla el 1 de enero de 2027 como fecha estimada de inicio de operaciones, aunque su ejecución dependerá del avance de la tramitación ambiental y de las autorizaciones correspondientes.
Proyecto Distrito Norte contempla una inversión de US$8 millones
La modificación busca aprovechar nuevas áreas de extracción dentro del distrito minero, utilizando la infraestructura y los métodos operacionales previamente autorizados.
El yacimiento Las Marías se encuentra aproximadamente a 19 kilómetros al sureste de Tocopilla, en una zona desértica destinada a actividades mineras.
La iniciativa contempla una superficie de 675,5 hectáreas, correspondiente al área del Proyecto Distrito Norte que cuenta con aprobación ambiental previa.
Uno de sus principales objetivos es prolongar la actividad minera sin incorporar nuevas instalaciones auxiliares ni modificar la infraestructura de apoyo existente.
El mineral extraído continuará siendo enviado a la planta de beneficio del Proyecto Mantos de la Luna, donde se desarrollarán las etapas de procesamiento necesarias para obtener cobre comercializable.
La documentación considera una producción estimada de hasta 28.500 toneladas de cobre en cátodos. Esta cifra corresponde a la producción proyectada y no debe interpretarse como una tasa anual sin una especificación adicional del período.
Las cuatro obras que considera la ampliación minera
La propuesta contempla intervenciones en sectores de extracción y disposición de material estéril.
Las principales modificaciones son:
- Ampliación del Rajo Las Marías: permitirá extender las áreas de explotación superficial del yacimiento.
- Expansión de la Mina Subterránea Las Marías: considera una tasa máxima de extracción de 150.000 toneladas mensuales.
- Ampliación de un primer botadero: permitirá disponer material estéril asociado a la explotación.
- Ampliación de un segundo botadero: complementará la capacidad de disposición de los materiales provenientes de la faena.
La operación tendrá un componente principalmente subterráneo, característica que permitirá reducir el movimiento de tierra en comparación con una explotación desarrollada íntegramente mediante rajos abiertos.
El proyecto no contempla la construcción de una nueva planta de procesamiento, ya que continuará utilizando las instalaciones existentes.
Esta estrategia busca aprovechar la capacidad instalada, manteniendo la continuidad de las operaciones mineras en el sector.
Vida útil de 28 años y dotación máxima de 407 trabajadores
Uno de los antecedentes más relevantes de la iniciativa es su horizonte operacional.
La modificación contempla una vida útil de 28 años y tres meses, lo que permitiría mantener la explotación de cobre en el distrito durante un período prolongado si obtiene las autorizaciones necesarias.
En materia laboral, la planificación presentada considera una dotación variable durante las distintas etapas de funcionamiento.
Durante los primeros tres años, cuando se desarrollarán actividades superficiales y subterráneas, se proyecta una dotación máxima de 407 trabajadores.
Posteriormente, cuando la explotación sea exclusivamente subterránea, el personal disminuiría a un rango aproximado de entre 220 y 224 personas.
La operación contempla el traslado diario del personal desde Tocopilla hasta las instalaciones mineras.
Estas cifras corresponden a la dotación prevista para el funcionamiento del proyecto y no representan necesariamente nuevas contrataciones, ya que pueden incluir trabajadores vinculados a operaciones existentes.
Tampoco existe un proceso de reclutamiento anunciado como parte de esta presentación ambiental.
Qué impacto podría tener la inversión en Tocopilla
La continuidad de operaciones mineras representa un factor relevante para la economía de Tocopilla, especialmente por su relación con el empleo, los servicios industriales y la actividad de proveedores.
La extensión operacional del yacimiento podría contribuir a mantener la demanda de transporte de personal, servicios de mantención, abastecimiento y otras actividades relacionadas con la minería.
El efecto económico dependerá de la ejecución efectiva del proyecto, la contratación de servicios y la participación de empresas locales en su cadena de suministro.
Para los trabajadores del sector, una operación con una vida útil proyectada superior a 28 años constituye un antecedente relevante para evaluar las perspectivas de continuidad de la actividad minera.
Sin embargo, el horizonte de explotación no garantiza una dotación laboral permanente ni un número determinado de puestos de trabajo durante toda la vida del proyecto.
Las necesidades de personal podrían variar en función de las etapas de extracción, la productividad y las condiciones operacionales.
Cómo se gestionará el agua y el control de emisiones
La iniciativa también incorpora antecedentes sobre el uso de recursos hídricos y la gestión de emisiones.
Para el abastecimiento de agua potable, la operación contempla la compra del recurso a Aguas Antofagasta y su transporte mediante camiones aljibe.
En tanto, el control de polvo en caminos y sectores operacionales utilizará salmuera marina proveniente de las instalaciones de Mantos de la Luna.
Esta medida busca disminuir la dispersión de material particulado generada por el tránsito de vehículos y las actividades mineras.
Los antecedentes ambientales presentados incluyen modelaciones de calidad del aire realizadas sobre seis receptores evaluados.
Los resultados proyectan que el aporte del proyecto no superaría el 0,03% de las normas primarias de calidad del aire en los puntos considerados.
Respecto de los gases de efecto invernadero, las emisiones estimadas alcanzarían como máximo un equivalente al 1,05% del inventario regional de Antofagasta.
Estas cifras forman parte de la evaluación presentada por la compañía y deberán ser revisadas durante el procedimiento ambiental. No constituyen una certificación definitiva de ausencia de impactos.
Manejo de residuos y permisos ambientales
La modificación considera utilizar las instalaciones autorizadas de Mantos de la Luna para almacenar y gestionar los residuos peligrosos e industriales generados durante las operaciones.
La empresa también deberá abordar las exigencias asociadas a la disposición de material estéril y al cierre de las instalaciones mineras.
Entre los permisos ambientales sectoriales identificados destacan:
- PAS 136: relacionado con instalaciones destinadas a la disposición de residuos mineros, particularmente botaderos de estériles.
- PAS 137: vinculado con las exigencias aplicables al plan de cierre de faenas mineras.
El cumplimiento de estas disposiciones forma parte del proceso de evaluación y de las obligaciones que deberá asumir el titular si obtiene una resolución ambiental favorable.
Aunque el emplazamiento se encuentra en un sector rural desértico sin población residente permanente, la iniciativa igualmente debe acreditar el cumplimiento de la normativa ambiental aplicable.
Qué falta para que el proyecto pueda ejecutarse
El ingreso de la Declaración de Impacto Ambiental constituye una etapa inicial del procedimiento y no equivale a la aprobación del proyecto.
Una vez superada la admisión, corresponde desarrollar la evaluación técnica de los antecedentes, que puede incluir observaciones de los servicios públicos competentes y solicitudes de información adicional.
El proceso deberá determinar si las modificaciones propuestas cumplen las exigencias ambientales y si corresponde emitir una Resolución de Calificación Ambiental favorable.
También deberán cumplirse los permisos sectoriales necesarios antes de ejecutar las obras y desarrollar las actividades autorizadas.
Por ello, la fecha de inicio estimada para enero de 2027 debe entenderse como parte del cronograma de la empresa, no como una confirmación de que las operaciones comenzarán ese día.
Antofagasta busca mantener continuidad de su producción cuprífera
La iniciativa se incorpora a una cartera regional de proyectos orientados a prolongar la vida útil de yacimientos existentes y aprovechar infraestructura minera ya desarrollada.
En una región donde la minería del cobre cumple un papel central en la actividad económica, este tipo de modificaciones permite evaluar alternativas para sostener la explotación de recursos sin construir necesariamente complejos productivos completamente nuevos.
Para Tocopilla, el avance del Proyecto Distrito Norte será relevante por sus posibles efectos en la continuidad laboral y la demanda de servicios vinculados a la operación minera.
La próxima etapa será la revisión ambiental de la propuesta de US$8 millones, donde deberán evaluarse las ampliaciones de extracción, las medidas de control y los antecedentes técnicos presentados por Mantos de la Luna.
La resolución que adopte la autoridad ambiental determinará si la compañía podrá avanzar con su plan para extender las operaciones del yacimiento Las Marías durante las próximas décadas.
REDIMIN Responde
¿Qué modificaciones se proponen en el Proyecto Distrito Norte?
El Proyecto Distrito Norte propone ampliar operaciones a cielo abierto y subterráneas en el yacimiento Las Marías, aumentar la capacidad de extracción de mineral, y ampliar sectores de explotación existentes sin construir nuevas instalaciones auxiliares. También se contempla la ampliación del Rajo Las Marías, la expansión de la Mina Subterránea Las Marías, y la ampliación de dos botaderos para la disposición de material estéril.
¿Cuál es la inversión estimada para el Proyecto Distrito Norte y su objetivo principal?
La inversión estimada para el Proyecto Distrito Norte es de US$8 millones. El objetivo principal es ampliar la explotación del yacimiento de cobre Las Marías y asegurar su continuidad operacional durante más de 28 años.
¿Cuántos trabajadores se proyecta emplear en las distintas etapas del proyecto?
Durante los primeros tres años, se proyecta una dotación máxima de 407 trabajadores para las actividades superficiales y subterráneas. Posteriormente, cuando la explotación sea exclusivamente subterránea, el personal disminuiría a un rango aproximado de entre 220 y 224 personas.
¿Cómo se gestionará el agua y el control de emisiones en el proyecto?
El abastecimiento de agua potable se realizará mediante la compra a Aguas Antofagasta y su transporte con camiones aljibe. Para el control de polvo, se utilizará salmuera marina proveniente de las instalaciones de Mantos de la Luna. Las emisiones de gases de efecto invernadero se estiman en un máximo equivalente al 1,05% del inventario regional de Antofagasta.
¿Qué permisos ambientales son necesarios para el Proyecto Distrito Norte?
El proyecto requiere permisos ambientales sectoriales como el PAS 136, relacionado con la disposición de residuos mineros en botaderos de estériles, y el PAS 137, vinculado con el plan de cierre de faenas mineras. Estos permisos forman parte del proceso de evaluación ambiental que la empresa debe cumplir.






