
Centinela atribuye a su sistema de analítica avanzada cerca de 400.000 toneladas adicionales tratadas en molienda, mientras Codelco acumula beneficios superiores a US$90 millones por iniciativas de IA y BHP registra ahorros de agua y energía en Escondida.
La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología reservada para pilotos y pruebas acotadas dentro de la minería chilena. Hoy ya participa en procesos que inciden sobre molienda, recuperación de cobre, mantenimiento de equipos y consumo de agua y energía en algunas de las mayores operaciones del país.
Los casos desplegados por Codelco, BHP y Antofagasta Minerals muestran una evolución concreta: los algoritmos están saliendo de los laboratorios digitales para entrar a plantas concentradoras, salas de control y sistemas de mantenimiento.
Uno de los ejemplos más avanzados está en Minera Centinela.
La operación utiliza MINCO, una herramienta de analítica avanzada que entrega recomendaciones a los equipos de planta para ajustar variables de molienda y flotación. Desde su implementación, el sistema ha contribuido al tratamiento de cerca de 400.000 toneladas adicionales de mineral en molienda, de las cuales unas 37.000 toneladas correspondieron a julio de 2026.
En flotación, Centinela registra además un incremento promedio de 0,62 puntos porcentuales en la recuperación mensual asociado al uso de la herramienta.
Las recomendaciones no se ejecutan automáticamente. Son evaluadas por los operadores antes de introducir cambios en el proceso. Durante julio, el nivel de aceptación llegó a 88% en molienda y 94% en flotación.
La IA comienza a influir en la planta
El uso de estas herramientas marca un cambio respecto de la primera etapa de digitalización minera.
Durante años, buena parte de las inversiones tecnológicas estuvo orientada a capturar y visualizar información. Los sistemas actuales avanzan hacia otra función: procesar múltiples variables al mismo tiempo y sugerir ajustes sobre procesos que inciden directamente en la producción.
En una planta concentradora, esas decisiones pueden involucrar alimentación de mineral, dureza, rendimiento de molinos o condiciones de flotación. Una variación pequeña, sostenida durante semanas o meses, puede adquirir relevancia cuando se aplica sobre millones de toneladas procesadas.
Antofagasta Minerals está llevando este tipo de soluciones a otras faenas.
En Minera Antucoya, la plataforma ADA Hidro comenzó a incorporarse durante 2026 a la sala de control de lixiviación. El sistema entrega monitoreo, alertas y recomendaciones a los operadores, mientras continúa ajustándose con información obtenida desde la propia faena.
Antucoya tiene una meta de producción de 90.000 toneladas de cobre fino en 2026. La herramienta forma parte de las medidas destinadas a apoyar el proceso de lixiviación, aunque todavía no existen resultados que permitan aislar cuánto de la producción puede atribuirse directamente a su utilización.
Codelco supera US$90 millones en beneficios
Codelco también está ampliando el uso de inteligencia artificial y analítica avanzada dentro de sus operaciones.
Durante 2025, la estatal ejecutó más de 20 iniciativas vinculadas a estas tecnologías y acumuló beneficios superiores a US$90 millones. Para 2026 planteó duplicar la cantidad de proyectos.
Uno de los resultados más claros está en mantenimiento predictivo.
En la planta concentradora de El Teniente funcionan cerca de 200 sensores instalados en molinos, correas y poleas, capaces de registrar continuamente variables como temperatura y vibración.
Los datos son utilizados para detectar comportamientos anormales antes de que terminen en una falla.
El sistema permitió identificar eventos que, de haberse transformado en averías, habrían significado potenciales pérdidas superiores a US$11 millones.
La utilidad está en anticipar la intervención. En vez de esperar que un equipo falle o depender únicamente de inspecciones programadas, los mantenedores reciben señales que permiten priorizar revisiones sobre componentes que comienzan a mostrar desviaciones.
El Teniente prueba IA y robótica en chancado
La tecnología también está entrando en tareas más físicas dentro del proceso productivo.
Durante 2026, El Teniente comenzó a probar un sistema que combina cámaras, inteligencia artificial y un brazo robótico telecomandado para detectar y retirar elementos inchancables desde correas transportadoras.
Estos materiales pueden dañar equipos o generar detenciones cuando alcanzan los chancadores.
La operación retiraba cerca de 50 toneladas mensuales de residuos sólidos industriales asociados a este problema. La solución busca detectarlos antes de que ingresen al chancado y facilitar su extracción desde la línea de transporte.
El desarrollo aún se encuentra en etapa de prueba. Su desempeño deberá ser validado en condiciones industriales antes de una eventual incorporación permanente a la operación.
Escondida mide ahorros en agua y energía
En Escondida, BHP ya registra resultados cuantificables asociados al uso de inteligencia artificial.
Desde el año fiscal 2022, aplicaciones utilizadas en la operación han contribuido a ahorrar más de tres gigalitros de agua y 118 GWh de energía.
Los sistemas analizan datos operacionales en tiempo real para detectar desviaciones en el consumo y apoyar ajustes en concentradoras y plantas desaladoras.
Escondida también ha avanzado en automatización de equipos móviles.
Escondida Norte opera con 33 camiones autónomos y 11 perforadoras autónomas, mientras cerca del 30% de la producción de la faena proviene de esa zona. Allí se movilizan más de 350.000 toneladas de material por día.
Aunque automatización e inteligencia artificial no son lo mismo, ambas requieren una infraestructura cada vez más presente en las faenas: sensores, comunicaciones, sistemas de control y capacidad para procesar grandes volúmenes de información en tiempo real.
Del piloto al resultado medible
Los proyectos que hoy operan en Chile muestran distintos niveles de avance.
Centinela ya mide toneladas adicionales procesadas y variaciones en recuperación asociadas a MINCO. Codelco registra beneficios económicos y utiliza modelos predictivos sobre equipos críticos. Escondida contabiliza ahorros de agua y energía. Antucoya todavía se encuentra en una fase de ajuste operacional.
Esa diferencia empieza a ordenar la discusión sobre inteligencia artificial en minería. Ya no basta con anunciar una herramienta o poner en marcha un piloto: el desafío pasa por demostrar cuánto aporta realmente a producción, costos, mantenimiento o uso de recursos.
Durante 2026, Codelco prevé ampliar su cartera de iniciativas. En El Teniente, el sistema para detectar y retirar inchancables deberá superar todavía sus pruebas industriales antes de avanzar hacia una implementación permanente.












