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NASA fotografía un amanecer sobre extraños acantilados de Marte formados por millones de años de erosión

El rover Curiosity de la NASA ha capturado una impresionante panorámica de acantilados en Marte, revelando formaciones rocosas que podrían ofrecer pistas sobre la historia geológica del planeta.

NASA fotografía un amanecer sobre extraños acantilados de Marte formados por millones de años de erosión
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El rover Curiosity captó una panorámica de formaciones rocosas que se extienden por 16 kilómetros en las laderas del monte Sharp. Los científicos investigan por qué estos acantilados presentan colores y capas diferentes al terreno circundante, y esperan estudiarlos directamente durante 2027.

La NASA publicó una nueva panorámica del amanecer en Marte que revela enormes acantilados esculpidos por la erosión del viento, situados en las laderas del monte Sharp, dentro del cráter Gale. La fotografía fue capturada por el rover Curiosity el 11 de agosto de 2026, a las 8:30 de la mañana, hora local marciana, y difundida por la agencia espacial estadounidense el 6 de octubre. Las imágenes muestran una sucesión de formaciones rocosas conocidas como yardangs, cuya estructura podría conservar información sobre antiguos cambios climáticos, depósitos geológicos y procesos de erosión ocurridos durante la historia del planeta.

Las formaciones se extienden aproximadamente 16 kilómetros por el sector noroccidental del monte Sharp, una montaña de unos cinco kilómetros de altura que Curiosity explora desde 2014.

La fotografía ofrece una de las vistas más detalladas obtenidas hasta ahora de estos acantilados, cuyo origen todavía no ha sido determinado completamente.

El interés científico no está únicamente en sus formas. Los investigadores identificaron que las rocas presentan colores, inclinaciones y características diferentes de las capas que componen el resto de la montaña, lo que podría revelar un episodio geológico que interrumpió la acumulación habitual de sedimentos.

Una panorámica formada por seis fotografías del amanecer

La imagen fue obtenida mediante la cámara Mastcam de Curiosity durante el sol 4.982 de la misión, término utilizado para identificar los días marcianos transcurridos desde el inicio de sus operaciones.

La panorámica reúne seis fotografías individuales que fueron enviadas a la Tierra y posteriormente combinadas para construir una vista continua del paisaje.

La NASA decidió procesar las imágenes sin aplicar el balance de blancos que habitualmente utiliza para representar las condiciones de iluminación.

Esta decisión permitió conservar la apariencia del amanecer marciano, incluyendo las tonalidades azuladas visibles en el primer plano y la iluminación que resalta los perfiles de los acantilados en el horizonte.

El resultado muestra un paisaje de colinas, superficies rocosas y elevaciones irregulares que recuerdan a determinadas regiones desérticas de la Tierra.

Sin embargo, las condiciones ambientales son completamente diferentes.

Marte posee una atmósfera mucho más delgada que la terrestre, compuesta principalmente por dióxido de carbono. El polvo suspendido en ella influye en la dispersión de la luz solar y puede producir variaciones de color particulares durante el amanecer y el atardecer.

La fotografía no constituye una reconstrucción artística. Corresponde a observaciones reales realizadas desde la superficie marciana, aunque procesadas para unir las capturas originales y conservar las condiciones de iluminación.

Qué son los yardangs y cómo se forman

Los acantilados observados pertenecen a una categoría de formaciones geomorfológicas denominadas yardangs, que también existen en ambientes desérticos de la Tierra.

Estas estructuras se originan cuando el viento erosiona materiales rocosos de manera desigual.

Las capas menos resistentes se desgastan con mayor facilidad, mientras que las más duras pueden permanecer como crestas, paredes o elevaciones alargadas.

Con el transcurso de extensos períodos geológicos, este proceso transforma superficies originalmente continuas en paisajes de formas irregulares.

En Marte, la erosión eólica ha tenido una importancia particular debido a que el planeta conserva evidencias de antiguos depósitos sedimentarios y extensas superficies expuestas a la acción del viento.

Los yardangs fotografiados por Curiosity constituyen una muestra de ese proceso.

Sin embargo, todavía existe una diferencia entre comprender cómo fueron esculpidas estas formaciones y establecer cómo se originó el material rocoso que las constituye.

La NASA considera que el viento desempeñó un papel fundamental en su modelado, pero continúa investigando la naturaleza de los depósitos originales y la secuencia de acontecimientos que permitió su formación.

Tampoco se ha establecido una edad precisa para los acantilados fotografiados, aunque el paisaje forma parte de una historia geológica que se remonta a miles de millones de años.

Un misterio geológico en las capas del monte Sharp

El monte Sharp, también conocido como Aeolis Mons, es una montaña formada por sucesivas acumulaciones de materiales depositados durante diferentes períodos de la historia marciana.

Cada estrato puede conservar información sobre las condiciones ambientales existentes cuando se formó.

A medida que Curiosity asciende por la montaña, los investigadores pueden estudiar depósitos que reflejan cambios en la disponibilidad de agua, la composición de los sedimentos y las condiciones climáticas.

Los yardangs aparecen en una zona donde la secuencia geológica presenta características inusuales.

Ashwin Vasavada, científico del proyecto Curiosity en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, explicó que esta capa parece fuera de lugar respecto de las formaciones circundantes.

Su color es diferente, sus estratos presentan inclinaciones poco habituales y su disposición parece superpuesta a la montaña.

Estas características sugieren que el material podría haberse depositado después de un período de erosión que modificó las capas existentes.

Una de las hipótesis consideradas por los científicos es que la formación podría contener cenizas procedentes de antiguas erupciones volcánicas.

Marte conserva extensas evidencias de actividad volcánica pasada, por lo que depósitos de este origen son geológicamente posibles.

No obstante, la NASA no ha confirmado que los acantilados estén compuestos por cenizas volcánicas. Se trata de una explicación que deberá contrastarse mediante observaciones y análisis directos.

La erosión podría ocultar una parte de la historia climática de Marte

Uno de los aspectos más interesantes es la posible existencia de una discontinuidad geológica entre las capas inferiores del monte Sharp y los materiales donde aparecen los yardangs.

Estas discontinuidades se producen cuando una secuencia de depósitos presenta una interrupción temporal.

Por ejemplo, una región puede acumular sedimentos durante millones de años, experimentar posteriormente una etapa de erosión y volver a recibir nuevos materiales mucho tiempo después.

El resultado es una sucesión de rocas en la que falta parte del registro geológico.

Para los científicos, identificar esos intervalos permite reconstruir acontecimientos que no quedaron conservados directamente en los estratos.

En el caso del monte Sharp, las capas inferiores han proporcionado evidencias de antiguos lagos y cursos de agua que existieron cuando Marte tenía condiciones ambientales diferentes de las actuales.

Con el tiempo, el agua superficial desapareció de muchas regiones y quedaron depósitos minerales asociados al progresivo secado del ambiente.

La capa de yardangs podría corresponder a una etapa posterior de esta evolución, cuando la erosión y nuevos procesos de sedimentación modificaron profundamente el paisaje.

Confirmar su origen permitiría comprender mejor la transición desde ambientes antiguos con presencia de agua hacia las condiciones secas que predominan actualmente.

Curiosity alcanza un kilómetro de ascenso en Marte

La nueva panorámica también coincide con un avance importante de la misión.

A fines de agosto de 2026, Curiosity completó un kilómetro de desnivel ascendido desde que comenzó a escalar el monte Sharp en 2014.

Se trata del mayor ascenso acumulado conseguido por un vehículo explorador sobre la superficie de Marte.

El rover aterrizó en el cráter Gale en agosto de 2012 y ha dedicado gran parte de su misión a investigar las condiciones geológicas y químicas que existieron cuando el planeta pudo mantener agua líquida en su superficie.

Durante sus recorridos ha identificado minerales formados en presencia de agua, compuestos orgánicos y estructuras sedimentarias relacionadas con antiguos ambientes lacustres.

Actualmente, Curiosity se encuentra en su quinta misión extendida y continúa investigando capas geológicas situadas a mayor altitud.

Entre sus trabajos recientes se encuentra el estudio de formaciones conocidas como boxwork, estructuras de crestas entrecruzadas que podrían estar relacionadas con antiguos movimientos de agua subterránea.

La NASA espera llegar a los acantilados en 2027

Aunque la nueva fotografía permite observar los yardangs con mayor detalle, Curiosity todavía no ha llegado hasta estas estructuras.

La NASA espera que el rover pueda alcanzar la base de la formación durante 2027, dependiendo del avance de su recorrido y de las condiciones del terreno.

Antes de llegar, el vehículo continuará atravesando depósitos enriquecidos en sulfatos y carbonatos.

Estos minerales resultan importantes porque pueden proporcionar información sobre antiguos procesos de evaporación, circulación de agua y cambios químicos en el ambiente marciano.

Una vez próximo a los acantilados, Curiosity podrá utilizar los instrumentos de su brazo robótico para analizar las características de las rocas.

El objetivo será obtener información sobre su composición química, estructura y relación con las capas inferiores.

Estos datos permitirán evaluar si el material corresponde a depósitos volcánicos, sedimentos transformados o alguna combinación de procesos geológicos.

También ayudarán a establecer la secuencia de erosión y acumulación que produjo las formas visibles actualmente.

La llegada prevista no garantiza que todas las preguntas puedan resolverse. El acceso dependerá de las condiciones del terreno y de las posibilidades operacionales del rover.

Una imagen que permite investigar el pasado de Marte

Más allá de su atractivo visual, la panorámica publicada en octubre de 2026 proporciona información sobre uno de los objetivos centrales de Curiosity: reconstruir la evolución ambiental del planeta rojo.

Los acantilados representan el resultado visible de procesos que modificaron la superficie marciana durante períodos geológicos prolongados.

Su disposición podría revelar cambios en el clima, interrupciones en la sedimentación y nuevas etapas de depósito de materiales.

La misión también busca determinar cuánto tiempo persistieron las condiciones favorables para la existencia de ambientes potencialmente habitables en el antiguo Marte.

Por ahora, la NASA ha confirmado la presencia de los yardangs, sus dimensiones aproximadas y su relación con procesos de erosión eólica, pero el origen de la capa rocosa que los contiene continúa bajo investigación.

La próxima etapa de exploración será decisiva para conocer si estas estructuras se formaron sobre antiguos depósitos volcánicos o mediante otros mecanismos.

La fotografía del amanecer, capturada desde una montaña que Curiosity lleva más de una década ascendiendo, ofrece así una primera mirada detallada a un paisaje que los científicos esperan examinar directamente durante 2027.