
Investigadores del Oak Ridge National Laboratory (ORNL) informaron el 3 de marzo de 2026 que desarrollaron modelos hidrodinámicos y químicos para evaluar la factibilidad de convertir minas de carbón abandonadas en instalaciones de almacenamiento hidroeléctrico por bombeo bajo tierra, una variante que busca ampliar esta tecnología a zonas donde no hay grandes relieves y reducir costos aprovechando infraestructura existente, según el comunicado del laboratorio.
Qué es una “batería de agua” y por qué domina el almacenamiento de red
El almacenamiento hidroeléctrico por bombeo opera con dos reservorios a distinta altura: cuando sobra energía (por ejemplo, en horas de alta producción solar o eólica), se usa esa electricidad para bombear agua hacia el reservorio superior; cuando sube la demanda, el agua baja, mueve turbinas y genera electricidad.
En Estados Unidos, el Departamento de Energía señala que el bombeo representa 88% del almacenamiento eléctrico “utility-scale” (a gran escala) del país, de acuerdo con su ficha oficial sobre pumped storage.
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La idea de ORNL: llevar el bombeo bajo tierra usando túneles y pozos
ORNL plantea que las minas podrían funcionar como el reservorio inferior de un esquema de bombeo. La lógica es recrear el “desnivel” que normalmente se obtiene con cerros o montañas, pero usando profundidad subterránea y la geometría de los túneles existentes.
La propuesta se suma a otros intentos de reutilización de infraestructura minera para almacenar energía, como los enfoques ya descritos en proyectos de almacenamiento en minas abandonadas y el avance de iniciativas de bombeo en antiguas faenas, como el caso que se reportó en una ex zona carbonífera en León (España).
Riesgos técnicos: erosión química y estabilidad estructural
ORNL advierte que el entorno subterráneo no es neutro: el agua en circulación puede interactuar con minerales y condiciones químicas que aceleren corrosión o deterioro de componentes, además de riesgos por la integridad de galerías y paredes.
“El PSH subterráneo es una oportunidad atractiva, pero tenemos que superar desafíos como la erosión química y la estabilidad estructural”, afirmó el investigador senior Thien Nguyen en el comunicado del laboratorio.
Qué evalúan los modelos: comportamiento del agua, química e impactos en el diseño
Según ORNL, las herramientas permiten:
Simular el comportamiento hidrodinámico del flujo dentro de túneles y cavidades.
Incorporar modelación química para anticipar interacciones del agua con el entorno y sus efectos en materiales y equipos.
Evaluar condiciones que inciden en diseño, construcción y operación en sitios específicos, con foco en riesgos y desempeño.
ORNL también remarca que el bombeo sigue siendo el soporte principal del almacenamiento de red a gran escala en el país y que su expansión suele estar limitada por geografía; en su comunicado, el laboratorio sostiene que esta tecnología aporta “más de 90%” del almacenamiento utility-scale doméstico, mientras que la cifra oficial del DOE la sitúa en 88%.
El siguiente paso: análisis técnico-económico para decisiones de inversión
El laboratorio indica que el trabajo continúa con un análisis técnico y económico para que empresas y desarrolladores puedan cuantificar riesgos, seleccionar sitios y definir configuraciones de ingeniería para cada mina candidata.
En paralelo, el debate por almacenamiento en Chile se ha acelerado por el ingreso de proyectos y ajustes regulatorios, en una agenda donde el gobierno ha planteado impulsar almacenamiento de larga duración; ese marco fue abordado en el trabajo para definir un plan de fomento, mientras el país ya suma hitos industriales como sistemas BESS de gran escala.












