
El Brent retrocedió hasta la zona de US$96 por barril después de que Pakistán iniciara gestiones diplomáticas respaldadas por China. La baja entrega un alivio temporal, pero todavía no garantiza menores precios de los combustibles en Chile.
El precio internacional del petróleo registró este viernes 24 de julio un fuerte ajuste, luego de que el mercado conociera nuevas gestiones para reactivar las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y reducir la tensión militar en Medio Oriente.
El barril de Brent, referencia relevante para Chile, cayó cerca de 5% y se ubicó en torno a los US$96,22. El West Texas Intermediate, utilizado como referencia en Estados Unidos, bajó aproximadamente 4,3%, hasta los US$89,12 por barril.
La reacción ocurrió después de que Pakistán explorara una fórmula para retomar las negociaciones entre Washington y Teherán, con apoyo diplomático de China. La posibilidad de una nueva instancia de diálogo redujo momentáneamente la prima de riesgo que los mercados habían incorporado al precio del crudo por los ataques, bloqueos marítimos y amenazas sobre rutas estratégicas.
El mercado reaccionó antes de que existiera un acuerdo
La caída del petróleo no responde a un pacto cerrado ni al término de las hostilidades. Se trata, por ahora, de contactos exploratorios destinados a reconstruir una negociación que ya enfrentó dificultades durante los últimos meses.
Representantes iraníes mantuvieron reuniones en Islamabad, mientras Pakistán reforzó su papel como posible intermediario. Sin embargo, persisten diferencias importantes entre las partes y continúan las operaciones militares en distintos puntos de la región.
El mercado energético suele reaccionar rápidamente ante cualquier señal diplomática porque una reducción de las tensiones podría facilitar el tránsito de buques, mejorar la disponibilidad de petróleo y disminuir los costos de seguros y transporte marítimo.
La situación también puede cambiar en sentido contrario. Una interrupción de las conversaciones, nuevos ataques contra instalaciones energéticas o mayores restricciones a la navegación podrían devolver el precio del barril sobre los US$100.
La tensión marítima mantiene la presión sobre el crudo
Uno de los principales focos de preocupación continúa siendo el estrecho de Ormuz, corredor por el que circula una parte relevante del petróleo comercializado a nivel mundial. Las restricciones en esa zona han obligado a modificar rutas y han reducido el número de embarcaciones que logran atravesarla con normalidad.
A este escenario se sumaron las amenazas sobre Bab el-Mandeb, en la entrada sur del mar Rojo. Los ataques contra petroleros saudíes elevaron el riesgo de que el conflicto afecte simultáneamente dos pasos fundamentales para el suministro energético y el comercio internacional.
Antes del retroceso de este viernes, el petróleo había superado los US$100 por barril impulsado por estas amenazas. Pese a la corrección diaria, el Brent todavía acumulaba un avance semanal superior a 8%, mientras el WTI mantenía un incremento cercano a 7%.
Esto muestra que el ajuste no elimina la volatilidad. El valor del crudo continúa expuesto a noticias diplomáticas, movimientos militares y decisiones relacionadas con las rutas de transporte.
Qué significa para Chile
La baja del Brent es una señal favorable para una economía importadora de petróleo como la chilena. Un menor precio internacional puede reducir los costos de adquisición de combustibles y moderar presiones inflacionarias asociadas al transporte, la distribución de productos y la operación de empresas intensivas en energía.
No obstante, el efecto no se traspasa de manera inmediata a las estaciones de servicio. El precio que pagan los consumidores depende de varias variables, entre ellas:
- El valor internacional del petróleo y sus derivados.
- El tipo de cambio entre el peso chileno y el dólar.
- Los costos de importación, transporte, refinación y distribución.
- Los impuestos aplicables a cada combustible.
- El funcionamiento del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles, conocido como MEPCO.
- Los márgenes y decisiones comerciales de las empresas distribuidoras.
Por esta razón, una caída diaria cercana a 5% no permite anticipar automáticamente una rebaja equivalente en las bencinas o el diésel. El movimiento tendría que mantenerse durante el período considerado para calcular los precios de paridad y, además, no ser compensado por una depreciación del peso chileno frente al dólar.
Cómo podría afectar al bolsillo
Una baja sostenida del petróleo podría aliviar progresivamente el costo de la gasolina, el diésel y otros derivados. Esto tendría efectos sobre los automovilistas, el transporte de carga, la locomoción colectiva, la agricultura, la minería y las pequeñas empresas que utilizan vehículos o maquinaria.
El diésel es especialmente relevante para la cadena logística. Cuando su precio aumenta, los mayores costos pueden trasladarse al valor del transporte y posteriormente a alimentos, materiales de construcción y productos de consumo masivo.
También existe un impacto indirecto sobre la inflación. Los combustibles forman parte del gasto de los hogares y participan en los costos de producción y distribución de numerosos bienes. Una moderación prolongada del crudo puede ayudar a contener esas presiones, aunque su efecto final dependerá de la evolución del dólar y de los mecanismos locales de estabilización.
En el caso de las aerolíneas, empresas navieras y operadores de transporte, una reducción sostenida puede mejorar los costos operacionales. Sin embargo, los contratos de abastecimiento, coberturas financieras y compras realizadas con anticipación pueden retrasar el efecto.
El MEPCO suaviza las variaciones internas
Chile cuenta con el MEPCO para amortiguar cambios bruscos en el precio de las gasolinas, el petróleo diésel y otros combustibles vehiculares incluidos en la legislación. El sistema opera mediante ajustes en el componente variable del impuesto específico.
Su objetivo no es mantener precios permanentemente bajos, sino distribuir los movimientos internacionales durante un período más amplio. Esto significa que puede contener parte de una subida abrupta, pero también retrasar el traspaso completo de una caída.
Los precios finales, además, pueden variar entre comunas y estaciones de servicio. ENAP calcula valores estimados para las empresas distribuidoras, pero no fija el monto que finalmente se cobra a los consumidores.
Qué conviene observar durante los próximos días
La atención seguirá concentrada en la capacidad de Pakistán para acercar posiciones entre Estados Unidos e Irán y en el respaldo que China entregue al proceso. También será relevante comprobar si disminuyen los ataques contra países del Golfo y embarcaciones que transportan petróleo.
Mientras no exista una tregua verificable ni una recuperación estable de las rutas marítimas, el mercado seguirá incorporando un alto nivel de incertidumbre.
Para Chile, el escenario más favorable sería una baja sostenida del Brent acompañada por estabilidad del dólar. Si ambas condiciones se mantienen, el alivio podría comenzar a reflejarse gradualmente en los cálculos de precios internos. Si el conflicto vuelve a escalar, la corrección de este viernes podría desaparecer con rapidez y renovar la presión sobre los combustibles, el transporte y el presupuesto de los hogares.












