
La solución combina 10 MWp de generación fotovoltaica con un sistema BESS de 40 MWh. Según los antecedentes entregados por la compañía, la operación alcanzó un suministro 90% renovable y proyecta ahorros netos por US$605.000 al año.
Una operación minera en Chile redujo en 23% sus costos energéticos tras incorporar generación solar y almacenamiento en baterías, de acuerdo con los resultados informados por SGS Skyclope. El proyecto integró una planta fotovoltaica de 10 MWp con un sistema BESS de 40 MWh, manteniendo generación diésel como respaldo para la continuidad operacional.
La solución permite almacenar durante el día parte de la energía producida por los paneles solares y utilizarla posteriormente, especialmente durante las horas sin radiación. Según SGS Skyclope, este esquema permitió que el suministro energético de la operación llegara a ser 90% renovable.
Antes de la implementación, la faena registraba un gasto anual cercano a US$2,63 millones en diésel. La compañía señaló que la combinación de generación, almacenamiento y monitoreo de los consumos permite reducir la dependencia de ese combustible y administrar con mayor precisión cuándo producir, almacenar y utilizar la energía.
Proyecto contempla una inversión de US$12,6 millones
El proyecto requirió un CAPEX de US$12,6 millones, pero la inversión no fue asumida directamente por la compañía minera. Los recursos fueron aportados por un fondo de inversión mediante un modelo ESCO y un contrato de compra de energía de largo plazo, de acuerdo con los antecedentes entregados por SGS Skyclope.
Bajo las proyecciones presentadas por la empresa, la estructura permitiría conseguir un ahorro neto anual de US$605.000 y superar los US$6,5 millones acumulados durante un periodo de diez años.
Carlos Angulo, gerente de negocio solar de SGS Skyclope, explicó que la incorporación de energías renovables requiere acompañarse de herramientas que permitan administrar la generación y el consumo.
“Hoy no basta con incorporar generación renovable. El desafío es gestionar la energía de manera inteligente: saber cuándo producirla, cuándo almacenarla y cuándo utilizarla”, afirmó el ejecutivo.
El sistema también incluye monitoreo y análisis en tiempo real para detectar ineficiencias, revisar perfiles de consumo y apoyar decisiones relacionadas con generación, almacenamiento y contratación de energía.
Reducción de diésel y emisiones corresponde a un escenario proyectado
SGS Skyclope estima que la operación utiliza cerca de 3 millones de litros de diésel al año. Bajo un escenario con 90% de suministro renovable, la empresa calcula que podrían desplazarse aproximadamente 2,7 millones de litros anuales y evitarse unas 7.236 toneladas de CO₂ cada año.
Estas cifras corresponden a estimaciones del escenario proyectado por la compañía y no a reducciones de emisiones ya materializadas.
La incorporación de baterías se produce mientras Chile acelera el desarrollo de infraestructura de almacenamiento. Un reporte del Ministerio de Energía indicó que, a marzo de 2026, el país ya contaba con 2.071 MW de almacenamiento en operación y otros 2.119 MW en pruebas, mientras 4.597 MW estaban en construcción. La cartera permitió superar anticipadamente la meta de 2.000 MW prevista para 2030.
El caso presentado por SGS Skyclope muestra una de las aplicaciones que está tomando el almacenamiento en la industria minera: trasladar energía solar disponible durante el día hacia otros horarios, reducir el uso de generación diésel y gestionar los costos energéticos sin prescindir del respaldo necesario para mantener la operación.












