Las tierras raras pasaron en pocos años de ser un grupo de minerales prácticamente desconocidos para el público a convertirse en uno de los recursos más codiciados del mundo. Aunque no tienen la fama del cobre o el litio, son fundamentales para fabricar los magnetos permanentes que utilizan los vehículos eléctricos, las turbinas eólicas, los robots industriales, los equipos médicos, la electrónica de alto rendimiento y diversos sistemas de defensa.
Por eso, la reciente aprobación ambiental del Módulo Penco, impulsado por Aclara Resources en la Región del Biobío, trasciende ampliamente el ámbito local. El proyecto acerca a Chile al desarrollo de su primera operación de tierras raras, justo cuando Estados Unidos, Europa, Japón y otras economías buscan reducir su dependencia de China, país que domina buena parte de la producción y procesamiento mundial de estos minerales estratégicos.
Eso no significa que Chile haya ingresado automáticamente al mercado global de tierras raras. La aprobación ambiental representa un hito importante, pero el proyecto aún deberá completar etapas posteriores antes de iniciar producción comercial.
¿Qué son las tierras raras?
Las tierras raras corresponden a un grupo de 17 elementos químicos formado por los 15 lantánidos, además del escandio y el itrio.
Pese a su nombre, no son minerales excepcionalmente escasos. Se denominan "raras" porque normalmente aparecen dispersas en bajas concentraciones y mezcladas con otros minerales, lo que vuelve compleja y costosa su extracción, separación y refinación.
Entre los elementos de mayor interés industrial destacan el neodimio, praseodimio, disprosio y terbio, utilizados para fabricar magnetos permanentes de alta potencia.
Según la Agencia Internacional de Energía (IEA), estos materiales son indispensables para producir los imanes utilizados en motores de vehículos eléctricos y turbinas eólicas, dos tecnologías consideradas fundamentales para la transición energética mundial. Puedes conocer más sobre estos minerales críticos para la transición energética.
¿Por qué las tierras raras son tan importantes?
El creciente interés internacional no responde únicamente a la electromovilidad.
Las tierras raras forman parte de una cadena industrial mucho más amplia que incluye:
vehículos eléctricos;
turbinas eólicas;
robótica industrial;
electrónica avanzada;
equipos médicos;
centros de datos;
sistemas de defensa;
tecnologías digitales de alta precisión.
El elemento común es el uso de magnetos permanentes extremadamente potentes y eficientes, cuya fabricación depende precisamente de minerales como el neodimio, el praseodimio, el disprosio y el terbio.
En otras palabras, la transición energética no solo necesita cobre para transportar electricidad o litio para almacenar energía. También requiere estos elementos para fabricar los motores que hacen funcionar esa nueva infraestructura tecnológica.
China domina la cadena mundial de suministro
Uno de los factores que explica el renovado interés por las tierras raras es la elevada concentración del mercado.
China mantiene una posición dominante no solo en la extracción, sino especialmente en las etapas de separación, refinación y fabricación de magnetos permanentes.
Esa concentración ha impulsado a Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur y otras economías a buscar nuevos proveedores capaces de diversificar el abastecimiento de minerales críticos.
En ese contexto, proyectos fuera de Asia comienzan a adquirir un valor estratégico que supera ampliamente su volumen de producción individual.
Por eso iniciativas como Penco son observadas con atención internacional: representan la posibilidad de ampliar la oferta global de estos minerales fuera de la cadena actualmente liderada por China.
¿Qué proyecto fue aprobado en Penco?
El proyecto corresponde al Módulo Penco, desarrollado por Aclara Resources en la Región del Biobío.
Según la información entregada por la empresa, el 8 de junio de 2026 la Comisión de Evaluación Ambiental del Biobío aprobó por unanimidad el Estudio de Impacto Ambiental y autorizó la emisión de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), completando así el proceso de evaluación ambiental.
El detalle del expediente puede revisarse en el proyecto Módulo Penco en el Sistema de Evaluación Ambiental.
La compañía sostiene que esta resolución habilita ambientalmente el desarrollo del proyecto, aunque ello no implica un inicio inmediato de operaciones, ya que aún pueden existir permisos sectoriales, eventuales recursos administrativos o judiciales, además de las etapas de construcción y financiamiento.
¿Qué contempla el Módulo Penco?
De acuerdo con la información publicada por Aclara, el proyecto considera aproximadamente 600 hectáreas y proyecta iniciar operaciones durante 2027.
La empresa estima una producción promedio cercana a 811 toneladas anuales de óxidos totales de tierras raras.
Toda esa información fue difundida tras la aprobación ambiental del Módulo Penco, donde también se detallan los compromisos ambientales y sociales asumidos por la compañía.
¿Qué minerales produciría el proyecto?
Uno de los aspectos más relevantes es que el proyecto apunta precisamente a los elementos más demandados por la industria mundial.
Según Aclara y Grupo CAP, el objetivo es producir principalmente:
neodimio;
praseodimio;
disprosio;
terbio.
Estos elementos permiten fabricar las aleaciones utilizadas posteriormente para producir magnetos permanentes de alto rendimiento.
Eso explica por qué las tierras raras aparecen cada vez con mayor frecuencia en las discusiones sobre electromovilidad, energías renovables, automatización industrial e inteligencia artificial.
¿Qué dice la empresa sobre el impacto ambiental?
Aclara sostiene que su proyecto utilizará un proceso denominado Cosecha Circular de Minerales, el cual operaría mediante recirculación y sin generar residuos industriales líquidos.
La empresa afirma además que utilizará 100% de agua reciclada proveniente de Essbio y contempla revegetar más de 100 hectáreas con especies nativas.
En materia laboral, las proyecciones corporativas indican aproximadamente:
700 empleos durante la construcción;
400 empleos permanentes durante la operación;
alrededor de 2.200 puestos de trabajo directos e indirectos en la Región del Biobío.
Estas cifras corresponden a estimaciones realizadas por la empresa titular del proyecto.
¿Por qué existe controversia en Penco?
La aprobación ambiental no terminó con el debate.
Diversas organizaciones ciudadanas y vecinos de Penco y Lirquén han manifestado preocupación por los posibles efectos del proyecto sobre los recursos hídricos, los suelos, los ecosistemas, la biodiversidad y la calidad de vida del sector.
También han surgido inquietudes respecto de la presencia natural de elementos como torio o uranio asociados a algunos depósitos de tierras raras en distintas partes del mundo.
Hasta ahora, la discusión continúa abierta. Mientras organizaciones ambientales solicitan mayores resguardos, la empresa sostiene que su proceso evita explosivos, chancado y molienda de roca, además de operar mediante circuitos cerrados y agua reciclada.
Un proyecto local con implicancias globales
El debate sobre Penco supera el ámbito regional.
Las tierras raras no son masivas como el cobre ni visibles como el litio, pero resultan críticas para fabricar los magnetos permanentes que permiten funcionar a motores eléctricos, turbinas eólicas y tecnologías de alta precisión.
Por eso, el proyecto aprobado en Biobío se inserta directamente en la disputa internacional por construir nuevas cadenas de suministro fuera de China.
La Resolución de Calificación Ambiental no significa que Chile ya sea un productor relevante de tierras raras, pero sí acerca al país a desarrollar su primera operación comercial en un mercado que se ha transformado en uno de los más estratégicos para la industria tecnológica y energética mundial.
En adelante, el desafío será combinar el desarrollo de esta nueva actividad minera con el cumplimiento de los estándares ambientales, sociales y regulatorios exigidos para un proyecto que seguirá siendo observado tanto dentro como fuera de Chile.









