UBS Group ha reducido su pronóstico a corto plazo para el oro, anticipando que el precio del metal precioso podría caer entre US$300 y US$900 por onza en el futuro cercano. Esto se traduce en una expectativa de precios que podría oscilar entre US$3.850 y US$4.000/oz. Según los analistas del banco suizo, esta revisión está impulsada por una serie de datos económicos recientes en Estados Unidos que han resultado ser más fuertes de lo esperado, lo que ha llevado a una revisión de las expectativas del mercado sobre las tasas de interés.
Factores que afectan el precio del oro
Los analistas de UBS, entre ellos Dominic Schnider, Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, han enfatizado que la presión actual sobre el precio del oro resulta de lo que ellos describen como una "doble presión". Esto incluye una fortaleza en el mercado laboral estadounidense y un aumento en los rendimientos reales, lo que ha llevado a los mercados a ajustar sus expectativas hacia la posibilidad de un aumento de las tasas antes de que finalice el año. Este cambio de perspectiva ha suscitado un notable ``interés de compra'' por parte de los inversionistas que, ante el temor de que el costo de oportunidad de mantener oro aumente, han comenzado a tomar ganancias, lo que ha derivado en una caída adicional de los precios.
La reacción del mercado ante la situación internacional
Tapizadas por una reciente escalada en las tensiones entre Estados Unidos e Irán, las reacciones del oro han sido notablemente débiles. Esta falta de respuesta ha sido interpretada como un indicio de que el metal precioso podría estar más expuesto a estos factores macroeconómicos. A pesar de esta coyuntura negativa, UBS considera que hay razones para mantener una perspectiva positiva a largo plazo sobre el oro. Los analistas proyectan que, a medida que la situación geopolítica se estabilice, el interés de los bancos centrales por adquirir oro también podría impulsar los precios al alza en los próximos meses.
El reciente aumento del 3.3% en el precio del oro tras informes de un posible acuerdo entre EE.UU. E Irán es un indicativo de que el mercado aún responde a cambios en el contexto global. UBS también ha señalado que la deterioración de la situación fiscal de EE.UU. Podría ofrecer un soporte adicional al metal en el futuro.
Proyecciones a mediano y largo plazo
Aunque UBS ya había ajustado anteriormente sus metas para el precio del oro, recortando su proyección de US$5.900 a US$5.500 por onza en mayo, los analistas enfatizan que, a largo plazo, las condiciones todavía son propicias para una recuperación del metal. La tendencia histórica del oro muestra que en períodos de tasas de interés bajas, el metal precioso suele florecer, lo que sugiere que un eventual recorte por parte de la Reserva Federal (Fed) podría ser un catalizador significativo para un rebote en los precios.
La actual interpretación de los datos económicos sugiere que la Fed podría estar en una posición de recortar las tasas de interés por hasta 50 puntos básicos en 2027, un desarrollo que UBS considera fundamental para el futuro del oro. A pesar de la resistencia propiciada por las condiciones actuales, el banco mantiene su perspectiva optimista sobre el futuro del oro, confirmando que el interés de inversores y bancos centrales por el metal estará impulsado por condiciones económicas inusuales y la presión macroeconómica.
En un mercado lleno de incertidumbres, los pronósticos de UBS son una llamada de atención para los inversionistas sobre la importancia de considerar tanto las tendencias macroeconómicas como los eventos internacionales a la hora de decidir sobre la inversión en oro. Si bien la presión a corto plazo sugiere un descenso en los precios, las perspectivas a más largo plazo parecen indicar que el metal precioso volverá a brillar, respaldado por la demanda continua y las condiciones políticas y económicas.








