
El metal alcanzó los US$14.343 por tonelada en Londres. El traslado de cobre hacia Estados Unidos elevó los inventarios de Comex a un máximo histórico y dejó más ajustado el abastecimiento en otras regiones.
El precio del cobre volvió a acercarse a su máximo histórico este martes, impulsado por la acumulación de metal en Estados Unidos ante la posibilidad de que el Gobierno de Donald Trump aplique aranceles al cobre refinado desde 2027.
El contrato a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) subió hasta US$14.343 por tonelada, equivalente a unos US$6,51 por libra. La cotización quedó cerca del récord de US$14.527,50 por tonelada registrado para ese contrato.
La presión aumentó después de que se emitieran órdenes para retirar 65.400 toneladas de cobre desde almacenes vinculados a la LME. Los inventarios disponibles en esas instalaciones se redujeron a cerca de 90.000 toneladas, según los antecedentes recopilados por Reuters.
El movimiento no refleja necesariamente una falta global de cobre. El problema está en la distribución del metal: Estados Unidos concentra una cantidad creciente de existencias, mientras disminuye la disponibilidad inmediata en Londres, Asia y otros mercados consumidores.
Inventarios de cobre en Estados Unidos alcanzan un récord
Los precios más altos en la bolsa Comex abrieron una oportunidad de arbitraje que incentivó a los operadores a trasladar cobre físico hacia Estados Unidos.
Como resultado, los inventarios de Comex aumentaron durante 46 jornadas consecutivas y llegaron a un máximo de 675.185 toneladas métricas. Parte importante de ese metal quedó almacenado y disponible principalmente para el mercado estadounidense.
Estados Unidos importó cerca de 885.000 toneladas de cátodos de cobre refinado durante el primer semestre de 2026. La cifra superó en 3% el volumen del mismo periodo de 2025 y más que duplicó las importaciones registradas entre enero y junio de 2024.
Durante todo 2025, el país norteamericano ya había alcanzado un récord de 1,64 millones de toneladas importadas.
La consultora CRU había proyectado un superávit mundial de 639.000 toneladas de cobre para 2026. Sin embargo, Robert Edwards, analista principal de cobre de la firma, sostuvo que el mercado estaría “como máximo equilibrado” si las existencias acumuladas en Estados Unidos dejan de estar disponibles para compradores de otras regiones.
Esto significa que el excedente puede existir en términos estadísticos, pero no necesariamente estar disponible en los lugares donde las industrias necesitan el metal.
El mercado espera la decisión arancelaria de Trump
La incertidumbre comenzó con la política comercial anunciada por Estados Unidos en 2025. En ese momento, la Casa Blanca impuso gravámenes a determinados productos semielaborados y derivados de cobre, pero excluyó temporalmente al metal refinado.
La proclamación presidencial sobre las importaciones de cobre ordenó revisar el mercado antes de decidir si se aplicaría un arancel universal de 15% al cobre refinado desde el 1 de enero de 2027, con un aumento a 30% en 2028.
El Departamento de Comercio debía entregar una actualización a la Casa Blanca antes del 30 de junio de 2026. La falta de una definición pública mantiene a los operadores acumulando metal en Estados Unidos para anticiparse a un eventual gravamen.
Gary Nagle, CEO de Glencore, planteó que una decisión definitiva podría moderar los precios, independientemente de si el arancel finalmente es de 0%, 15% o 30%. La claridad permitiría al mercado recalcular el valor del metal y determinar cuánto de los inventarios estadounidenses podría volver a circular.
Sin embargo, una parte de esas existencias ya pagó los derechos correspondientes y podría permanecer en Estados Unidos debido a los costos de trasladarlas nuevamente a otros mercados.
Precios altos mantienen la atención sobre Chile
La menor disponibilidad fuera de Estados Unidos coincide con inventarios reducidos, interrupciones en operaciones mineras y problemas en instalaciones de procesamiento, como la paralización de la fundición de Gresik en Indonesia.
Para Chile, principal productor mundial de cobre, la escalada mantiene al metal en niveles superiores a las estimaciones utilizadas al comienzo del año.
La Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) elevó recientemente a US$5,95 por libra su proyección del precio promedio para 2026 y mantuvo en US$5,10 por libra su estimación para 2027.
La institución informó que el precio contado ya había alcanzado un máximo de US$14.850 por tonelada, equivalente a US$6,74 por libra, durante la semana del 17 al 21 de agosto.
La evolución de las próximas semanas dependerá de la decisión arancelaria estadounidense y de si el cobre acumulado en ese país permanece fuera del mercado internacional. Mientras no exista una definición, la disponibilidad física seguirá pesando más que el superávit proyectado en las cifras globales.






