
Por Cristian Recabarren, Ingeniero y Analista de Inteligencia de Mercados
La producción minera mundial de cobre ronda hoy los 23 millones de toneladas anuales, pero la demanda podría llegar a 42 millones hacia 2040. El desafío no será solo abrir nuevas minas: también será acelerar expansiones, mejorar recuperación metalúrgica y multiplicar el reciclaje.
El mercado mundial del cobre está entrando en una década decisiva. La producción actual aún sostiene el consumo global, pero las proyecciones de largo plazo muestran una brecha estructural difícil de cerrar si no se combinan tres frentes al mismo tiempo: nuevos proyectos mineros, expansiones brownfield y mayor reciclaje de cobre.
De acuerdo con el Mineral Commodity Summaries 2026 del USGS, la producción minera mundial de cobre fue estimada en 23 millones de toneladas en 2025, mientras la producción refinada llegó a 29 millones de toneladas. Esa diferencia se explica por el uso de concentrados, ánodos, cátodos, inventarios, scrap y procesamiento secundario.
El problema aparece cuando se mira hacia 2040. El estudio Copper in the Age of AI, de S&P Global, proyecta que la demanda mundial de cobre subirá desde 28 millones de toneladas en 2025 a 42 millones de toneladas en 2040, un aumento de 50%. Sin una expansión relevante de la oferta, el déficit podría alcanzar 10 millones de toneladas anuales.
La producción actual: Chile sigue liderando, pero la oferta está más tensionada
La minería mundial de cobre sigue concentrada en pocos países. Según el USGS, Chile produjo 5,3 millones de toneladas en 2025, manteniéndose como el mayor productor global. Le siguieron República Democrática del Congo, con 3,2 millones de toneladas; Perú, con 2,7 millones; China, con 1,8 millones; y Rusia, con 1,3 millones.
| País | Producción minera estimada 2025 |
|---|---|
| Chile | 5,3 Mt |
| República Democrática del Congo | 3,2 Mt |
| Perú | 2,7 Mt |
| China | 1,8 Mt |
| Rusia | 1,3 Mt |
| Estados Unidos | 1,0 Mt |
| Zambia | 0,94 Mt |
| Mundo | 23,0 Mt |
La lectura industrial es clara: el mundo depende de una base minera altamente concentrada, con Chile, Perú y República Democrática del Congo como pilares de la oferta primaria.
En el caso chileno, la presión viene por menores leyes minerales, mayor profundidad de yacimientos, envejecimiento de activos, restricciones hídricas, costos energéticos, permisos y proyectos estructurales más complejos. Para el mercado global, cualquier desviación relevante en Chile o Perú impacta directamente la disponibilidad de concentrados y cátodos.
La brecha a 2040: el mercado necesitaría 42 millones de toneladas
S&P Global estima que la demanda total de cobre crecerá hasta 42 millones de toneladas anuales en 2040, impulsada por cuatro grandes bloques: demanda económica tradicional, transición energética, inteligencia artificial y centros de datos, y modernización de defensa.
El punto crítico es que, sin nuevos desarrollos mineros o expansiones importantes, la oferta primaria podría subir transitoriamente desde 23 millones de toneladas en 2025 a un peak de 27 millones en 2030, para luego caer a 22 millones de toneladas en 2040 por envejecimiento de minas y caída de leyes.
Aun considerando una expansión relevante del reciclaje, S&P Global advierte que quedaría un faltante de 10 millones de toneladas hacia 2040.
La ecuación del déficit
| Concepto hacia 2040 | Volumen estimado |
|---|---|
| Demanda mundial de cobre | 42 Mt |
| Oferta primaria sin grandes nuevos desarrollos | 22 Mt |
| Cobre reciclado potencial | 10 Mt |
| Oferta total estimada en ese escenario | 32 Mt |
| Déficit restante | 10 Mt |
La brecha proyectada equivale a cerca de 43% de toda la producción minera mundial actual o casi dos veces la producción anual de Chile.
Ese dato permite dimensionar el tamaño del desafío. No se trata de sumar una o dos minas medianas. El mercado necesitaría una combinación de grandes proyectos, expansiones de operaciones existentes, mejoras tecnológicas y más reciclaje para evitar que el cobre se transforme en un cuello de botella para la electrificación global.
Qué puede aportar la cartera de nuevos proyectos
La Agencia Internacional de Energía advierte que, pese al aumento de anuncios mineros y de refinación, el cobre sigue siendo una excepción crítica: la cartera actual de proyectos apunta a un posible déficit de 30% hacia 2035, debido a menores leyes, mayores costos de capital, menos descubrimientos y largos plazos de desarrollo.
En otras palabras, los proyectos anunciados ayudan, pero no bastan. La industria necesita que una parte significativa de esa cartera avance desde recursos y estudios hacia construcción, operación y ramp-up comercial.
La investigación dirigida por Cristian Recabarren identifica tres tipos de oferta que podrían cubrir parte del déficit:
| Fuente de nueva oferta | Aporte potencial | Riesgo principal |
|---|---|---|
| Nuevas minas greenfield | Mayor crecimiento estructural | Permisos, CAPEX alto, plazos largos, oposición territorial |
| Expansiones brownfield | Menor riesgo que proyectos nuevos | Leyes decrecientes, restricciones de agua, energía y relaves |
| Tecnología y recuperación | Incremento sobre activos existentes | Escalamiento industrial, costos y adaptación metalúrgica |
| Reciclaje | Oferta secundaria creciente | Recolección, clasificación, calidad del scrap y capacidad de fundición secundaria |
La mayor parte de la nueva oferta primaria tendrá que venir de proyectos de gran escala, pero esos proyectos son precisamente los más difíciles de desarrollar.
La minería del cobre suele requerir más de una década entre descubrimiento, estudios, permisos, financiamiento, construcción y puesta en marcha. S&P Global estima que una mina nueva puede tardar, en promedio, cerca de 17 años desde descubrimiento hasta producción.
El rol del reciclaje: ayuda, pero no reemplaza a la minería
El reciclaje será clave, pero no suficiente. El cobre tiene una ventaja frente a otros materiales: puede reciclarse sin perder sus propiedades conductoras. Por eso, la chatarra de cables, motores, transformadores, edificios, redes antiguas, equipos eléctricos, vehículos y electrónica puede volver al sistema productivo.
Según S&P Global, el cobre reciclado podría aumentar desde 4 millones de toneladas actuales a 10 millones de toneladas en 2040, principalmente por mayor disponibilidad de scrap de fin de vida útil y mejores tasas de recuperación.
El informe Recycling of Critical Minerals, de la IEA, también apunta a que la oferta secundaria de cobre puede elevar su contribución si se mejoran las tasas de recolección, la clasificación, los sistemas de reciclaje y la capacidad de fundiciones secundarias.
Pero hay un límite físico: muchos productos intensivos en cobre tienen vidas útiles largas. Un cable subterráneo, un transformador, una red eléctrica o un edificio pueden permanecer décadas en operación antes de volver como scrap.
El reciclaje no puede entregar hoy el cobre que recién entrará a uso en redes, autos eléctricos, data centers y baterías durante los próximos 15 años.
Cuánto puede cerrar el reciclaje
La proyección de S&P Global muestra que el reciclaje podría aportar 6 millones de toneladas adicionales hacia 2040, al pasar de 4 Mt a 10 Mt. Ese crecimiento es relevante, pero aun así dejaría una brecha de 10 Mt si la minería primaria no crece lo suficiente.
| Fuente | Situación actual | Proyección 2040 | Incremento |
|---|---|---|---|
| Reciclaje de cobre | 4 Mt | 10 Mt | +6 Mt |
| Producción primaria requerida para cerrar brecha | 23 Mt | 32 Mt | +9 Mt |
| Déficit si no hay expansión suficiente | — | 10 Mt | — |
La conclusión es directa: el reciclaje puede reducir la presión sobre nuevas minas, pero no reemplazar la necesidad de producción primaria adicional.
La cobertura posible del déficit
Para cerrar una demanda de 42 Mt hacia 2040, la industria necesitaría una combinación aproximada de:
10 Mt de cobre reciclado, si se materializa el escenario alto de recuperación.
32 Mt de producción primaria, frente a los 23 Mt actuales.
Nuevas minas y expansiones equivalentes a casi 9 Mt adicionales de producción minera anual.
Mayor eficiencia operacional y metalúrgica para compensar leyes decrecientes.
Más capacidad de fundición y refinación, especialmente fuera de los polos actuales de concentración.
Ese último punto es relevante. El déficit no solo puede aparecer en mina. También puede trasladarse a concentrados, fundiciones, refinación, logística, energía, agua, ácido sulfúrico, relaves y permisos.
Datos clave
| Indicador | Cifra |
|---|---|
| Producción minera mundial de cobre 2025 | 23 Mt |
| Producción refinada mundial 2025 | 29 Mt |
| Producción minera de Chile 2025 | 5,3 Mt |
| Demanda mundial de cobre 2025 | 28 Mt |
| Demanda mundial proyectada 2040 | 42 Mt |
| Aumento de demanda 2025-2040 | 50% |
| Oferta primaria sin nuevos desarrollos hacia 2040 | 22 Mt |
| Reciclaje potencial hacia 2040 | 10 Mt |
| Déficit proyectado hacia 2040 | 10 Mt |
| Oferta primaria necesaria para cerrar la brecha | 32 Mt |
| Déficit potencial de la cartera actual a 2035, IEA | 30% |
Por qué importa para Chile
Para Chile, el escenario abre una oportunidad evidente, pero no automática. El país tiene la mayor base de reservas del mundo según el USGS, con 180 millones de toneladas, pero esa posición geológica debe transformarse en producción real, inversión ejecutada, continuidad operacional y nuevos proyectos.
La ventaja chilena está en escala, experiencia minera, infraestructura y cartera. La dificultad está en que la producción futura dependerá cada vez más de proyectos técnicamente complejos: sulfuros de menor ley, mayor uso de agua de mar, relaves más exigentes, energía competitiva, permisos ambientales y estabilidad regulatoria.
Como plantea Cristian Recabarren en la investigación, “el déficit de cobre no se resolverá con una sola solución. La industria necesitará más minería, más reciclaje, más tecnología y más velocidad de ejecución. Si uno de esos factores falla, la brecha seguirá presionando el precio”.
Qué observará la industria
El mercado mirará tres señales. Primero, cuántos proyectos greenfield logran pasar de estudios a construcción. Segundo, cuánta producción pueden sostener las operaciones actuales frente a menores leyes. Tercero, si el reciclaje logra escalar en volumen, calidad y capacidad industrial.
La minería seguirá siendo la base irreemplazable del suministro. El reciclaje será una fuente cada vez más importante, pero su crecimiento dependerá de la disponibilidad de chatarra, sistemas de recuperación y fundiciones secundarias. La cobertura del déficit a 2040 no vendrá de una sola fuente: será una carrera entre demanda, nuevos proyectos y circularidad.
Si esa carrera se retrasa, el cobre podría dejar de ser solo el metal que habilita la electrificación para convertirse en uno de sus principales límites físicos.












