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Industria Minera

El Teniente lidera riesgo productivo en Chile: estudio estima exposición promedio de 5,2% en grandes minas de cobre

Un estudio revela que la minería chilena enfrenta un riesgo promedio del 5,2% en grandes minas de cobre, con El Teniente liderando las vulnerabilidades por conflictos laborales y geotécnicos.

El Teniente lidera riesgo productivo en Chile: estudio estima exposición promedio de 5,2% en grandes minas de cobre
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Un análisis de GEM Mining Consulting evaluó 14 operaciones y detectó vulnerabilidades por conflictos laborales, accidentes, condiciones climáticas y problemas geotécnicos. El Teniente, Los Pelambres y Escondida encabezan los niveles de exposición.

La minería chilena enfrenta crecientes riesgos de interrupciones operacionales que podrían comprometer el cumplimiento de sus metas de producción de cobre. Un nuevo análisis de GEM Mining Consulting, publicado este 8 de octubre de 2026, calcula una exposición promedio de 5,2% en 14 grandes operaciones cupríferas del país, con niveles individuales que alcanzan el 9% en División El Teniente de Codelco. El resultado coincide con un período marcado por accidentes, dificultades técnicas, fenómenos climáticos y conflictos laborales en algunas de las principales faenas nacionales.

El estudio corresponde a la primera edición del Production-at-Risk Index, una herramienta desarrollada para identificar cuánto de la producción planificada podría verse comprometida por factores capaces de alterar la continuidad operacional.

Los resultados muestran diferencias importantes entre yacimientos. El Teniente presenta el mayor nivel de exposición, con 9%, seguido por Los Pelambres, con 8%, y Escondida, con 7,5%. En el conjunto de las operaciones evaluadas, los indicadores fluctúan entre 2,6% y 9%, mientras que nueve faenas presentan al menos una categoría de riesgo considerada alta.

El porcentaje promedio no representa una pérdida de producción ya materializada ni una proyección directa de caída para toda la minería chilena. Se trata de una estimación de exposición calculada para las operaciones consideradas en el estudio.

El Teniente concentra el mayor riesgo operacional

La División El Teniente, ubicada en la Región de O'Higgins y perteneciente a Codelco, encabeza el índice debido a la combinación de vulnerabilidades geotécnicas y de seguridad.

GEM clasifica ambos factores como riesgos altos e identifica otras cuatro categorías con exposición media. Esta combinación eleva el indicador de la operación hasta el 9%, el mayor valor entre las faenas analizadas.

La evaluación tiene como antecedente relevante las dificultades que enfrenta el desarrollo de la minería subterránea a mayor profundidad.

El 4 de agosto de 2026, Codelco anunció la suspensión temporal de las actividades de desarrollo y construcción del proyecto Andes Norte, integrante de la cartera estructural de El Teniente.

La decisión respondió a antecedentes técnicos sobre un posible fenómeno de sismicidad profunda cuyo comportamiento continúa bajo investigación. La estatal determinó reforzar los estudios, la instrumentación y las medidas de control antes de retomar las actividades comprometidas.

La suspensión corresponde al proyecto Andes Norte y no implica la paralización completa de División El Teniente. Sin embargo, evidencia las dificultades que puede enfrentar la expansión subterránea y la necesidad de incorporar riesgos geotécnicos a los programas de desarrollo minero.

El escenario adquiere especial relevancia porque los proyectos estructurales de El Teniente buscan sostener la explotación del yacimiento durante las próximas décadas.

Los Pelambres y Escondida enfrentan riesgos diferentes

La segunda operación con mayor exposición es Los Pelambres, perteneciente a Antofagasta Minerals y ubicada en la Región de Coquimbo.

Su indicador de 8% está asociado principalmente a factores climáticos y de disponibilidad hídrica, ambos clasificados como riesgos altos.

Las condiciones meteorológicas pueden afectar el acceso a instalaciones, las actividades de extracción y el funcionamiento de infraestructura crítica. A ello se suma la importancia del suministro de agua para mantener la continuidad de los procesos mineros.

En Escondida, controlada por BHP y ubicada en la Región de Antofagasta, la exposición alcanza 7,5%, pero responde fundamentalmente a riesgos laborales y de seguridad.

La operación enfrentó una suspensión de actividades después de un accidente fatal ocurrido en septiembre. Paralelamente, el Sindicato N°2 de Supervisores y Staff mantiene una negociación colectiva que podría derivar en una huelga.

El 5 de octubre, la organización sindical confirmó que el inicio de la paralización quedaba suspendido debido a la mediación obligatoria solicitada por la compañía. Esta instancia se desarrolla entre el 6 y el 13 de octubre.

Por tanto, la huelga de supervisores de Escondida no se ha materializado, aunque el conflicto sigue abierto y su evolución constituye un factor de incertidumbre para una de las mayores operaciones productoras de cobre del mundo.

Huelga en Centinela agrega presión sobre la industria

El análisis coincide con el inicio de una paralización efectiva en Minera Centinela, también perteneciente a Antofagasta Minerals.

El miércoles 7 de octubre, los sindicatos de Trabajadores Minera Esperanza y Trabajadores Distrito Centinela comenzaron una huelga luego de finalizar sin acuerdo la mediación ante la Dirección del Trabajo.

La movilización involucra a 709 trabajadores, equivalentes al 22% de la dotación propia de la minera.

La compañía informó que, pese a las dificultades operacionales asociadas al conflicto, mantiene sin modificaciones su producción proyectada.

Los sindicatos, por su parte, advierten que una prolongación de la paralización podría afectar progresivamente las actividades de extracción, transporte y abastecimiento de mineral a las plantas de procesamiento.

En el índice elaborado por GEM, Centinela presenta un nivel alto de riesgo laboral, mientras que las categorías relacionadas con metalurgia y desempeño de puesta en marcha se ubican en niveles medios.

El desarrollo de esta huelga será relevante para determinar si las contingencias laborales identificadas por el modelo terminan convirtiéndose en pérdidas efectivas de producción durante el último trimestre del año.

Los ocho factores que amenazan el cumplimiento de las metas

El modelo de GEM considera ocho categorías de riesgo: relaciones laborales, disponibilidad de agua, condiciones meteorológicas, geotecnia, metalurgia y leyes minerales, desempeño de puesta en marcha, seguridad y permisos.

Cada operación recibe una clasificación baja, media o alta para cada variable, utilizando antecedentes públicos correspondientes a 2025 y 2026.

La metodología asigna pérdidas esperadas estandarizadas de 3% para un riesgo alto, 0,75% para uno medio y 0,19% para uno bajo.

En términos operacionales, un riesgo alto equivale aproximadamente a 11 días de producción anual, mientras que uno medio representa cerca de tres días.

Los porcentajes se combinan considerando la producción remanente después de cada eventual pérdida, en lugar de sumarse directamente.

El análisis identifica como principales fuentes promedio de exposición los factores laborales y los relacionados con metalurgia y leyes del mineral, con 0,83 puntos porcentuales cada uno. Les siguen las condiciones climáticas y la seguridad, con 0,79 puntos porcentuales por categoría.

Entre los casos considerados también aparecen Collahuasi, por dificultades asociadas a la ley mineral; Caserones, por su exposición meteorológica; y Quebrada Blanca, por restricciones relacionadas con el desarrollo de infraestructura de relaves y su proceso de puesta en marcha.

GEM advierte que su metodología representa una primera aproximación basada en antecedentes públicos y supuestos estandarizados. Una exposición elevada no significa que necesariamente se producirá una interrupción de esa magnitud.

La producción chilena ya acumula una caída de 7%

El estudio se publica en un momento de debilitamiento de la actividad cuprífera nacional.

De acuerdo con las estadísticas de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), entre enero y julio de 2026 Chile produjo 2,88 millones de toneladas de cobre fino, frente a los 3,10 millones de toneladas registradas en el mismo período de 2025.

La diferencia equivale a una reducción de aproximadamente 217 mil toneladas y una contracción interanual de 7%.

Entre las principales operaciones, Escondida registró una caída de 9,3% durante esos siete meses, mientras que la producción de Codelco disminuyó 9,4%.

Estos antecedentes muestran que los riesgos operacionales se superponen con problemas productivos ya existentes, incluidos cambios en las leyes del mineral, dificultades de procesamiento y restricciones en determinadas instalaciones.

Para Chile, principal productor mundial de cobre, la continuidad de las faenas tiene consecuencias que trascienden a las compañías mineras.

Una menor producción efectiva puede reducir los volúmenes disponibles para exportación, presionar los resultados financieros de las empresas y afectar la recaudación fiscal. También puede modificar las condiciones de abastecimiento del mercado internacional, especialmente cuando las interrupciones coinciden en varias operaciones de gran tamaño.

El desafío de reducir la distancia entre producción proyectada y real

Uno de los principales planteamientos del índice es que las estimaciones tradicionales de producción pueden no reflejar completamente las contingencias que enfrentan las operaciones durante el año.

Los planes mineros incorporan supuestos sobre extracción, procesamiento, recuperación metalúrgica y disponibilidad de equipos. Sin embargo, accidentes, conflictos laborales o eventos geotécnicos pueden alterar esas condiciones.

La consultora plantea avanzar hacia futuras versiones del índice que incorporen probabilidades y estimaciones de severidad construidas a partir de los historiales operacionales de cada yacimiento.

Con ello se buscaría mejorar la medición de las pérdidas potenciales y entregar información más precisa para la planificación minera.

En el corto plazo, la evolución de la huelga en Centinela, el resultado de la mediación laboral en Escondida y las restricciones técnicas que afectan proyectos de Codelco serán factores relevantes para evaluar la continuidad operacional.

La principal advertencia del estudio es que la capacidad productiva instalada no garantiza el cumplimiento de las metas anuales. Para la minería chilena, reducir la exposición a interrupciones se ha convertido en una condición necesaria para recuperar producción y sostener su participación en el mercado mundial del cobre.

REDIMIN Responde

¿Qué operaciones mineras en Chile tienen los mayores niveles de exposición según el análisis de GEM Mining Consulting?

El Teniente, Los Pelambres y Escondida encabezan los niveles de exposición, con El Teniente presentando el mayor nivel de exposición con un 9%, seguido por Los Pelambres con un 8% y Escondida con un 7,5%.

¿Cuáles son los principales riesgos que enfrenta la operación de El Teniente?

El Teniente enfrenta riesgos altos debido a vulnerabilidades geotécnicas y de seguridad. Estos factores elevan su indicador de exposición al 9%, el mayor entre las faenas analizadas.

¿Qué factores contribuyen a la exposición de Los Pelambres y Escondida?

Los Pelambres enfrenta un 8% de exposición principalmente por factores climáticos y de disponibilidad hídrica, ambos clasificados como riesgos altos. En Escondida, la exposición del 7,5% se debe principalmente a riesgos laborales y de seguridad, incluyendo un accidente fatal y una negociación colectiva en curso.

¿Qué situación enfrenta Minera Centinela en relación con el análisis de GEM?

Minera Centinela enfrenta una huelga iniciada el 7 de octubre por los sindicatos de Trabajadores Minera Esperanza y Trabajadores Distrito Centinela, involucrando a 709 trabajadores. Aunque la compañía mantiene sin modificaciones su producción proyectada, la huelga representa un riesgo laboral alto según el índice de GEM.

¿Cuál ha sido la tendencia de la producción de cobre en Chile entre enero y julio de 2026?

La producción de cobre en Chile ha disminuido un 7% entre enero y julio de 2026, produciendo 2,88 millones de toneladas de cobre fino en comparación con los 3,10 millones de toneladas en el mismo período de 2025, lo que representa una reducción de aproximadamente 217 mil toneladas.