
El chancador giratorio Superior MKIII 62-75 de Metso utiliza un eje excéntrico y 600 kW de potencia instalada para reducir grandes bloques de mineral antes de su transporte y procesamiento posterior.
Una máquina industrial de 298 toneladas puede alcanzar una capacidad máxima nominal de 8.750 toneladas métricas de roca triturada por hora, una cifra que permite dimensionar la enorme escala de las operaciones mineras modernas. Se trata del chancador giratorio primario Superior MKIII 62-75, desarrollado por la compañía finlandesa Metso para procesar grandes volúmenes de mineral procedente de explotaciones a cielo abierto y otras operaciones de alta producción.
El equipo cuenta con una abertura de alimentación de 1.575 milímetros, equivalente a aproximadamente 1,6 metros, y una potencia instalada de 600 kilovatios (kW), según las especificaciones técnicas publicadas por el fabricante.
Si lograra mantener su capacidad máxima nominal durante 24 horas consecutivas, podría procesar teóricamente 210.000 toneladas de roca en un solo día. Sin embargo, ese cálculo representa un escenario ideal y no una producción garantizada, ya que el rendimiento efectivo depende de la dureza del mineral, el tamaño de alimentación, la configuración mecánica y las interrupciones operacionales.
Su importancia no radica únicamente en la cantidad de material que puede procesar. El chancador primario cumple una función esencial: transformar las enormes rocas extraídas mediante tronaduras en fragmentos que puedan avanzar hacia las siguientes etapas de reducción de tamaño y concentración de minerales.
Cómo funciona un chancador capaz de triturar miles de toneladas por hora
El principio de funcionamiento de un chancador giratorio es relativamente sencillo, aunque su ejecución requiere una estructura mecánica de enormes dimensiones.
El material ingresa por la abertura superior y cae hacia una cámara de trituración de geometría cónica.
En su interior se encuentra un eje principal que sostiene una pieza de trituración denominada manto, mientras que las paredes exteriores están recubiertas por superficies cóncavas fijas.
La reducción del tamaño se produce cuando el mineral queda atrapado entre ambas superficies.
Un mecanismo excéntrico ubicado en la parte inferior hace que el eje principal describa un movimiento oscilante, acercando y alejando sucesivamente el manto de las paredes interiores.
Cada vez que el espacio se estrecha, las rocas reciben fuerzas de compresión suficientes para provocar su fractura.
Cuando el manto se aleja, los fragmentos más pequeños descienden por gravedad hacia sectores inferiores de la cámara, donde pueden experimentar nuevas etapas de compresión.
El proceso continúa hasta que el material alcanza un tamaño suficientemente reducido para abandonar la máquina por su abertura inferior.
A diferencia de una trituradora que golpea repetidamente las rocas, el chancador giratorio utiliza principalmente compresión continua para fragmentarlas.
Este mecanismo permite procesar grandes cantidades de mineral sin detener el movimiento de trituración después de cada bloque.
Una abertura de casi 1,6 metros permite recibir rocas de gran tamaño
Una de las características más importantes del Superior MKIII 62-75 es su abertura de alimentación de 1.575 milímetros.
Esta dimensión permite admitir material de gran tamaño procedente de las etapas iniciales de extracción.
En una mina a cielo abierto, las tronaduras fragmentan la roca para facilitar su carguío mediante palas o excavadoras de gran capacidad.
Posteriormente, los camiones mineros transportan ese material hasta las instalaciones de chancado primario.
Allí, el mineral se descarga en una tolva y comienza su recorrido hacia el equipo triturador.
La abertura superior resulta decisiva para determinar qué tamaños de fragmentos pueden ingresar sin provocar obstrucciones.
Sin embargo, el tamaño máximo efectivo de alimentación depende también de la geometría de las rocas, su distribución granulométrica y las condiciones de operación.
Cuando llegan bloques excesivamente grandes, pueden requerirse equipos auxiliares de fragmentación antes de permitir su ingreso al chancador.
El objetivo es mantener un flujo continuo de mineral y evitar interrupciones que afecten al resto del proceso productivo.
Por qué las 8.750 toneladas por hora no están garantizadas
La capacidad máxima publicada para el Superior MKIII 62-75 representa una especificación de diseño bajo determinadas condiciones, no una cifra que pueda alcanzarse independientemente del material procesado.
Metso dispone de tablas técnicas que muestran cómo cambia la capacidad cuando se modifica la abertura de descarga del equipo.
Por ejemplo, para una configuración con una abertura de descarga en el lado abierto de 203 milímetros, el fabricante presenta capacidades aproximadas entre 4.365 y 6.235 toneladas por hora, considerando una distribución típica de alimentación, una densidad de referencia de 2,75 toneladas por metro cúbico y excentricidad máxima.
Estas cifras muestran que el rendimiento depende de la configuración seleccionada.
Un mineral particularmente duro puede requerir mayores esfuerzos para fracturarse, mientras que una alimentación con demasiados fragmentos grandes puede dificultar el flujo de material.
También influye la regulación de descarga: producir fragmentos más pequeños normalmente exige una mayor reducción de tamaño, lo que puede disminuir la capacidad de procesamiento.
La disponibilidad mecánica constituye otro factor determinante.
Las inspecciones, reparaciones y sustituciones de piezas de desgaste obligan a detener periódicamente el equipo.
Por ello, multiplicar la capacidad máxima por 24 horas permite comprender su escala teórica, pero no equivale a una proyección de producción diaria real.
El desgaste de las piezas es uno de los principales desafíos
Procesar miles de toneladas de roca genera esfuerzos mecánicos elevados y un desgaste considerable sobre las superficies interiores.
El manto móvil y los revestimientos cóncavos deben resistir impactos, abrasión y presiones repetidas durante la operación.
Estas piezas suelen fabricarse con aleaciones de acero al manganeso y otros materiales seleccionados para soportar las condiciones del chancado.
Con el tiempo, el contacto continuo con el mineral modifica su geometría y puede alterar el tamaño de descarga del equipo.
Por esta razón, los chancadores incorporan mecanismos de ajuste destinados a compensar parte del desgaste.
En la serie Superior MKIII, Metso utiliza un sistema hidráulico que permite modificar la posición vertical del eje principal para mantener las condiciones de trituración.
El fabricante también desarrolló mejoras destinadas a facilitar el acceso a componentes internos y reducir el tiempo necesario para realizar mantenimiento.
Entre ellas destacan nuevos diseños de carcasas, superficies cóncavas y sistemas que permiten separar hidráulicamente determinados conjuntos estructurales.
Metso sostiene que las mejoras de la generación MKIII pueden reducir hasta un 70% determinados tiempos de inactividad por mantenimiento respecto de configuraciones anteriores.
Ese porcentaje corresponde a una prestación comunicada por el fabricante y no significa que todas las minas conseguirán necesariamente la misma reducción.
Sensores y automatización permiten supervisar el rendimiento
Los chancadores modernos también incorporan herramientas destinadas a monitorear el proceso y anticipar condiciones que puedan afectar su funcionamiento.
Metso ofrece sistemas opcionales como VisioRock y VisioTruck, diseñados para analizar características del material que circula por la instalación.
VisioRock utiliza tecnologías de análisis de imágenes para estimar la distribución de tamaños del mineral, normalmente sobre correas transportadoras.
VisioTruck, por su parte, permite analizar visualmente la carga transportada por camiones mineros.
La información puede integrarse con sistemas de supervisión para mejorar el control del chancado y detectar variaciones en las características de alimentación.
La plataforma de automatización Mineral Crusher Pilot también contempla funciones de diagnóstico, conectividad y control remoto.
Estas tecnologías buscan facilitar las decisiones operacionales y contribuir a reducir interrupciones asociadas a condiciones inadecuadas de funcionamiento.
Sin embargo, su implementación depende de la configuración elegida por cada faena y no todas las funciones están necesariamente presentes en cada equipo instalado.
El chancado primario determina el rendimiento de toda la planta
La importancia de estas máquinas se entiende mejor al observar su posición dentro del circuito minero.
El chancado primario es habitualmente la primera etapa industrial de reducción de tamaño después de la extracción y el transporte del mineral.
Su función consiste en preparar el material para que pueda circular mediante correas transportadoras y continuar hacia otras operaciones de procesamiento.
Dependiendo del diseño de la planta, el mineral puede pasar posteriormente por chancadores secundarios y terciarios o dirigirse hacia circuitos de molienda.
En la minería del cobre, esta preparación es fundamental para facilitar la liberación de los minerales que contienen el metal de interés.
La molienda posterior reduce aún más el tamaño de las partículas, mientras que procesos como la flotación permiten concentrar determinados minerales sulfurados.
Si el chancador primario detiene su funcionamiento y la operación no dispone de suficiente capacidad de almacenamiento intermedio, las etapas siguientes pueden sufrir restricciones de alimentación.
Por eso, la confiabilidad del equipo puede tener consecuencias sobre la producción de toda la planta.
Una mayor capacidad nominal tampoco garantiza por sí sola un incremento equivalente en la producción final. El resultado depende de que las correas, molinos y demás instalaciones puedan recibir y procesar el material adicional.
Una máquina de 298 toneladas diseñada para trabajar en condiciones extremas
El Superior MKIII 62-75 forma parte de una familia de chancadores que Metso ha desarrollado a partir de décadas de experiencia en trituración primaria.
Su estructura incorpora un eje principal de una sola pieza, componentes reforzados y un soporte superior conocido como araña, diseñado para resistir los esfuerzos asociados al movimiento giratorio.
La tercera generación incorpora mejoras mecánicas, mayor velocidad de funcionamiento y herramientas de automatización respecto de sus predecesoras.
Metso atribuye a la serie MKIII incrementos de capacidad de hasta un 30% frente a equipos de generaciones anteriores en determinadas condiciones.
No obstante, el fabricante ofrece modelos todavía mayores dentro de la misma familia, por lo que el MKIII 62-75 no constituye el chancador de mayor capacidad de su catálogo.
Su interés tecnológico está en la combinación de una masa de 298 toneladas, una abertura cercana a 1,6 metros y una capacidad máxima nominal de 8.750 toneladas por hora.
El verdadero desafío de estos equipos no consiste solamente en romper enormes bloques de roca, sino en hacerlo durante miles de horas de operación, manteniendo un tamaño de producto controlado y evitando detenciones que puedan comprometer el funcionamiento de una mina completa.
REDIMIN Responde
¿Cuál es la capacidad máxima nominal del chancador giratorio Superior MKIII 62-75 de Metso?
La capacidad máxima nominal del chancador giratorio Superior MKIII 62-75 de Metso es de 8.750 toneladas métricas de roca triturada por hora.
¿Qué potencia instalada tiene el chancador giratorio Superior MKIII 62-75?
El chancador giratorio Superior MKIII 62-75 tiene una potencia instalada de 600 kilovatios (kW).
¿Cuál es la abertura de alimentación del chancador Superior MKIII 62-75?
La abertura de alimentación del chancador Superior MKIII 62-75 es de 1.575 milímetros, equivalente a aproximadamente 1,6 metros.
¿Qué factores pueden afectar la capacidad de procesamiento del chancador Superior MKIII 62-75?
La capacidad de procesamiento del chancador puede verse afectada por la dureza del mineral, el tamaño de alimentación, la configuración mecánica, las interrupciones operacionales y la regulación de descarga.
¿Qué mejoras incorpora la serie Superior MKIII para el mantenimiento del chancador?
La serie Superior MKIII incorpora un sistema hidráulico para ajustar la posición del eje principal y mejoras en el diseño de carcasas y superficies cóncavas, lo que puede reducir hasta un 70% ciertos tiempos de inactividad por mantenimiento respecto a configuraciones anteriores.

