
La minera Lomas Bayas detuvo parcialmente su operación durante abril para ejecutar una intervención integral en el sector ROM 2, en una medida orientada a reforzar la continuidad operacional de largo plazo. La decisión implicó una caída significativa en la producción mensual de cátodos de cobre, que pasó desde un promedio de 6.000 toneladas a 2.400 toneladas.
Intervención incluyó áreas críticas de la operación
Según explicó Jorge Picarte, los trabajos abarcaron la planta de Extracción por Solventes (SX), Electroobtención (EW), el área de Lixiviación (LX) y la reparación de sistemas eléctricos, mecánicos y de contención considerados críticos para la continuidad de la faena.
Uno de los principales hitos fue la reparación simultánea de las tres piscinas principales del circuito ROM 2 —PLS, PT1 y PT2—, proceso completado el 30 de abril tras 30 días de trabajos continuos. “Trabajos que, en condiciones normales de operación continua, son imposibles de ejecutar”, afirmó Picarte.
Las piscinas ROM cumplen una función central en la conducción y control de soluciones dentro del proceso productivo, permitiendo resguardar la continuidad operacional, la seguridad y el entorno de la operación.
“Postergar su mantención no es ahorrar, sino acumular riesgo. Por eso lo importante no era solo intervenir, sino hacerlo de forma planificada y con un desempeño impecable en el control de riesgos a las personas. Y eso es exactamente lo que ocurrió”, señaló Julio Bugueño.
Plan considera recuperación de 14 piscinas hasta 2027
La intervención involucró un trabajo coordinado entre las áreas de Procesos, Mantenimiento y Servicios Integrados para la Operación, con una planificación iniciada más de doce meses antes y cerca de mil personas desplegadas en terreno.
“Cada equipo asumió un desafío de gran envergadura con plena conciencia de que la producción sufriría una merma importante. El foco no estaba en el número de abril, sino en las condiciones con las que Lomas Bayas va a operar durante los próximos diez o quince años”, indicó Luis Vargas.
En el marco del plan de Integridad de Infraestructura Crítica, la compañía contempla una inversión cercana a US$ 20 millones para recuperar 14 piscinas operacionales entre 2024 y 2027.
Una piscina fue reparada en 2024.
Cinco piscinas serán intervenidas durante 2025.
Tres piscinas están programadas para 2026.
La compañía calificó esta iniciativa como el mayor esfuerzo de integridad de activos realizado en sus 28 años de historia. A ello se suma una mantención en la planta SX-EW que no se ejecutaba con este nivel de profundidad desde hace más de veinte años.
“Esta es la expresión más concreta del ADN de Lomas Bayas. No como concepto, sino como decisión: producción segura, confiable y sostenida”, afirmó Jorge Sáenz-Diez.






