Industria Minera

Lundin Mining Candelaria mantiene certificación ISO 50001 para su sistema de gestión energética en Atacama

Lundin Mining Candelaria mantiene la certificación ISO 50001:2018 de su Sistema de Gestión de Energía tras una auditoría externa, asegurando la continuidad y eficiencia en sus operaciones en la Región de Atacama.

Lundin Mining Candelaria mantiene certificación ISO 50001 para su sistema de gestión energética en Atacama
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La auditoría externa confirmó la continuidad del Sistema de Gestión de Energía de la operación, implementado desde 2021 y alineado con la Ley de Eficiencia Energética.

Lundin Mining Candelaria mantuvo la certificación ISO 50001:2018 de su Sistema de Gestión de Energía, tras finalizar una auditoría externa orientada a verificar la conformidad y efectividad del modelo aplicado en sus operaciones de la Región de Atacama.

El proceso se desarrolló en el marco de la Ley N°21.305 sobre Eficiencia Energética, normativa que introdujo exigencias para grandes consumidores de energía en Chile, incluyendo la implementación de sistemas de gestión, responsables internos y mecanismos de seguimiento del desempeño energético.

Qué implica la certificación

La norma ISO 50001:2018 establece requisitos para implementar, mantener y mejorar sistemas de gestión energética. En minería, su aplicación apunta a controlar consumos, identificar usos significativos de energía, medir desempeño y sostener procesos de mejora continua.

En el caso de Candelaria, el sistema está implementado desde 2021. Lundin Mining informa en su estrategia ambiental corporativa que cuenta con sistemas de gestión energética certificados ISO 50001 en Candelaria y Caserones, además del uso de electricidad renovable en ambas operaciones en Chile, según su sección de gestión ambiental.

Relevancia para la operación minera

El complejo Candelaria es una de las principales operaciones de Lundin Mining en Chile. Está ubicado en la Región de Atacama, cerca de Copiapó, e incluye las operaciones Candelaria y Ojos del Salado. La compañía mantiene una participación de 80%, mientras que el 20% restante corresponde a Sumitomo, de acuerdo con la ficha oficial del Complejo Minero Candelaria.

La gestión energética es un factor crítico para operaciones cupríferas de gran escala, especialmente por el peso que tienen la molienda, el transporte de mineral, el bombeo, la ventilación subterránea y otros procesos intensivos en electricidad dentro de los costos operacionales.

En 2025, Candelaria produjo, sobre base 100%, 145.471 toneladas de cobre, 80.528 onzas de oro y 1,8 millones de onzas de plata, según los resultados anuales reportados por Lundin Mining.

Energía, costos y continuidad operacional

La mantención de la certificación ocurre en un escenario donde la minería chilena enfrenta presiones simultáneas: mayores exigencias ambientales, necesidad de reducir emisiones, altos consumos eléctricos y una demanda creciente por trazabilidad en la producción de cobre.

Para una operación como Candelaria, la certificación no reemplaza las metas productivas ni los permisos ambientales, pero ordena la gestión interna del consumo energético y permite respaldar con auditorías externas los avances en eficiencia.

Esto cobra relevancia porque Lundin Mining busca extender la vida operacional del distrito. La compañía informó anteriormente la aprobación ambiental del proyecto Candelaria 2040, considerado un paso clave para la continuidad operacional y el desarrollo de nuevas fases mineras, según su comunicado corporativo sobre la aprobación ambiental de Candelaria 2040.

Datos clave

  • Empresa: Lundin Mining.

  • Operación: Distrito Candelaria.

  • Región: Atacama.

  • Norma: ISO 50001:2018.

  • Sistema: Gestión de Energía.

  • Implementación: desde 2021.

  • Producción 2025 de Candelaria: 145.471 toneladas de cobre, 80.528 onzas de oro y 1,8 millones de onzas de plata, sobre base 100%.

  • Marco regulatorio: Ley N°21.305 sobre Eficiencia Energética.

Qué observará la industria

La continuidad de la certificación ISO 50001 refuerza una tendencia que ya es transversal en la gran minería: la eficiencia energética dejó de ser un indicador ambiental secundario y pasó a formar parte de la competitividad operacional.

El próximo foco estará en cómo estos sistemas se traducen en reducción efectiva de consumos, menores emisiones y control de costos en operaciones maduras, especialmente en distritos cupríferos que buscan extender su vida útil en un contexto de mayor presión regulatoria y demanda global por cobre de menor huella ambiental.