
Un objeto de casi un metro ingresó a la atmósfera sobre Nueva Inglaterra, generó un doble estruendo y fue detectado por testigos, sensores sísmicos y el satélite GOES-19 de NOAA.
Un meteoro explotó el sábado 30 de mayo sobre el noreste de Estados Unidos y liberó una energía estimada en unas 300 toneladas de TNT, según informó la NASA en antecedentes recogidos por Reuters y Associated Press.
El evento ocurrió cerca de las 14:06 horas EDT, sobre el noreste de Massachusetts y el sureste de New Hampshire, donde habitantes reportaron un fuerte estruendo, vibraciones en viviendas y la sensación inicial de un posible sismo.
Qué informó la NASA
De acuerdo con la información entregada por la agencia espacial estadounidense, el meteoro se fragmentó a una altitud aproximada de 40 millas, equivalentes a unos 64 kilómetros, mientras viajaba a cerca de 75.000 millas por hora, unos 120.700 kilómetros por hora.
La NASA descartó que se tratara de basura espacial, un satélite o la reentrada de un objeto artificial. El fenómeno fue atribuido a material natural que ingresó a la atmósfera y se desintegró antes de llegar a la superficie.
El evento fue detectado por testigos y por el satélite meteorológico GOES-19 de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, NOAA.
Las cifras detrás del evento
Fecha: sábado 30 de mayo de 2026.
Hora aproximada: 14:06 EDT.
Zona: noreste de Massachusetts y sureste de New Hampshire.
Altitud de fragmentación: cerca de 40 millas, unos 64 kilómetros.
Velocidad estimada: 75.000 millas por hora, unos 120.700 kilómetros por hora.
Energía liberada: alrededor de 300 toneladas de TNT.
Tamaño estimado: cerca de 3 pies de ancho, casi 1 metro.
Reportes ciudadanos: la American Meteor Society registró 71 informes de avistamiento en Estados Unidos y Canadá.
Por qué se sintió como un sismo
El estruendo se produjo porque los meteoros viajan a velocidades superiores a la del sonido. Al quemarse y fragmentarse en la atmósfera, generan ondas de presión que pueden escucharse en tierra como un boom sónico.
En este caso, residentes de distintos puntos de Nueva Inglaterra reportaron vibraciones en edificios y ruidos fuertes. Según AP, el Servicio Geológico de Estados Unidos recibió reportes ciudadanos a través de su sistema “Did you feel it?”, pero no registró un evento sísmico asociado en sus sismógrafos.
La diferencia clave es que la energía no se originó bajo la superficie terrestre, sino en la atmósfera, a decenas de kilómetros de altura.
Alcance del fenómeno
La American Meteor Society informó reportes desde Delaware, Massachusetts, Maryland, Maine, New Hampshire, Nueva Jersey, Nueva York, Rhode Island, Vermont y también desde Ontario y Quebec, en Canadá.
El organismo indicó que recibió 71 reportes sobre una bola de fuego observada el 30 de mayo alrededor de las 18:07 UTC. Esa amplitud de registros muestra que, aunque el objeto se fragmentó sobre una zona específica de Nueva Inglaterra, el fenómeno fue perceptible a gran distancia.
Qué se sabe sobre posibles fragmentos
Hasta ahora no hay confirmación pública de que el meteoro haya impactado tierra firme. Expertos citados por AP señalaron que, si algún fragmento no se desintegró por completo, probablemente habría caído al océano.
La mayor parte de estos objetos se consume en la atmósfera antes de alcanzar la superficie, especialmente cuando se trata de cuerpos pequeños, aunque la energía liberada puede ser suficiente para producir ruido, vibraciones y registros instrumentales.
Por qué importa para el monitoreo espacial
El evento vuelve a poner en evidencia la relevancia de los sistemas de observación atmosférica y espacial. Satélites meteorológicos, sensores sísmicos, reportes ciudadanos y redes de observación permiten reconstruir la trayectoria, estimar energía liberada y diferenciar un fenómeno natural de un accidente aéreo, explosión industrial, sismo o reentrada de basura espacial.
En este caso, la combinación de reportes ciudadanos, NOAA, NASA y la American Meteor Society permitió establecer rápidamente que se trató de un meteoro natural. El próximo dato que observarán los especialistas será si existen registros adicionales de trayectoria o señales de caída de fragmentos, aunque por ahora no hay confirmación de recuperación de material.












