Mantos de la Luna tiene previsto iniciar el 28 de septiembre trabajos con maquinaria pesada para recuperar caminos dañados por los aluviones. ENAMI evalúa anticipos financieros y supervisará las condiciones de seguridad de los piques antes de retomar las faenas.
Los pequeños mineros de Tocopilla preparan la recuperación gradual de sus operaciones después de que recientes aluviones destruyeran caminos troncales y dificultaran el acceso a distintos piques de la zona, una emergencia que mantiene interrumpidas o restringidas las labores de varios productores.
El plan inmediato contempla que Mantos de la Luna inicie el 28 de septiembre trabajos con maquinaria pesada para rehabilitar las vías de acceso, mientras la Empresa Nacional de Minería (ENAMI) analiza mecanismos de apoyo financiero para productores afectados y prepara un programa de supervisión de las faenas antes de su reanudación.
Las medidas fueron abordadas entre representantes de la pequeña minería de Tocopilla, organismos públicos y consejeros regionales de Antofagasta, en momentos en que el sector busca recuperar las condiciones mínimas para volver a extraer y comercializar mineral.
La reparación de caminos, sin embargo, constituye solo una primera etapa. La recuperación del acceso no significa que todas las faenas puedan retomar inmediatamente sus operaciones, ya que previamente deberán revisarse las condiciones de seguridad de los piques y cumplirse los requisitos aplicables a cada explotación.
Maquinaria pesada comenzaría a trabajar el 28 de septiembre
Uno de los principales problemas identificados por los productores es la destrucción de caminos troncales utilizados para llegar a las faenas.
Los aluviones de barro y agua dañaron rutas que conectan con distintos sectores mineros, impidiendo el traslado habitual de trabajadores, equipos, insumos y mineral.
Para abordar esa situación, Mantos de la Luna tiene previsto desplegar maquinaria pesada desde el 28 de septiembre, con el objetivo de rehabilitar caminos y restablecer progresivamente el acceso hacia los piques afectados.
La intervención es relevante para una actividad en la que las condiciones de conectividad tienen un impacto directo sobre la posibilidad de operar. Incluso faenas que no hayan sufrido daños severos dentro de sus instalaciones pueden quedar temporalmente paralizadas si no existe una vía segura para llegar hasta ellas o transportar la producción.
La recuperación de los caminos permitirá iniciar una nueva fase de evaluación de las condiciones de cada faena.
ENAMI analiza anticipos para aliviar la falta de ingresos
Junto con las dificultades físicas de acceso, los pequeños productores enfrentan un problema financiero derivado de la interrupción de las ventas de mineral.
ENAMI analiza la posibilidad de entregar anticipos financieros calculados sobre el promedio de las ventas registradas durante los tres meses anteriores, mecanismo destinado a entregar liquidez mientras las faenas recuperan sus condiciones de operación.
El apoyo resulta especialmente relevante para productores de pequeña escala, cuyo flujo de caja depende directamente de mantener continuidad en la extracción y entrega de mineral.
Una paralización prolongada puede afectar la capacidad para financiar combustible, remuneraciones, reparaciones, transporte y otros costos necesarios para volver a producir.
Los anticipos corresponden por ahora a una alternativa de apoyo bajo evaluación para los afectados y no implican que todos los productores recibirán automáticamente un monto idéntico. El cálculo dependerá del historial de ventas utilizado como referencia y de las condiciones que establezca ENAMI.
Piques serán revisados antes de reanudar operaciones
La estatal comprometió además un programa de supervisión de los piques antes de que las operaciones sean retomadas.
Esta etapa busca verificar que las instalaciones mantengan condiciones adecuadas después de los eventos climáticos y que no existan riesgos derivados de ingreso de agua, barro, material desplazado o daños en accesos e infraestructura.
La medida es especialmente relevante en minería subterránea, donde un evento meteorológico puede alterar las condiciones de ingreso, ventilación, estabilidad de caminos interiores o seguridad de sectores utilizados habitualmente por trabajadores.
Por esta razón, la reapertura de los caminos exteriores y la recuperación operacional de una faena son procesos distintos.
El trabajo de maquinaria permitirá restablecer conectividad, mientras la inspección posterior deberá determinar las condiciones particulares en que se encuentra cada pique.
CORE busca acelerar programa por $3.721 millones
En paralelo a las medidas de emergencia, el Consejo Regional de Antofagasta busca acelerar la ejecución del Programa de Apoyo a la Sostenibilidad de la Pequeña Minería, iniciativa aprobada por $3.721 millones y orientada a beneficiar directamente a 371 productores de la región.
El programa apunta a fortalecer las capacidades productivas de faenas de menor escala mediante apoyo técnico y financiero.
La emergencia en Tocopilla ha aumentado la presión para acelerar su implementación, debido a que los daños generados por los aluviones se suman a dificultades estructurales que enfrenta el segmento para mantener continuidad operacional, financiar inversiones y regularizar sus actividades.
Los productores beneficiados por el programa se encuentran distribuidos en distintos puntos de la Región de Antofagasta, por lo que los recursos no están destinados exclusivamente a Tocopilla.
Sin embargo, los consejeros regionales plantearon la necesidad de utilizar los instrumentos disponibles para apoyar la normalización de las faenas afectadas por la emergencia.
Recuperación será gradual
El plan que comienza a tomar forma combina tres líneas de acción: rehabilitación de caminos, apoyo financiero y revisión de seguridad de las faenas.
La primera permitirá recuperar accesos físicos. La segunda busca entregar liquidez a productores que han visto interrumpidas sus ventas. La tercera determinará si las condiciones de los piques permiten retomar actividades sin incorporar riesgos adicionales después de los aluviones.
El proceso, por tanto, no supone una reapertura simultánea de todas las operaciones.
Cada faena deberá avanzar según el estado de sus accesos, infraestructura y condiciones de seguridad, además de mantener las autorizaciones que correspondan para su funcionamiento.
La situación también abrió una discusión sobre la necesidad de contar con medidas de mediano plazo frente a nuevos eventos climáticos que puedan volver a afectar caminos y operaciones mineras en la provincia.
Por ahora, el hito inmediato será el 28 de septiembre, cuando está previsto que comience el trabajo de maquinaria pesada para recuperar los caminos troncales.
A partir de esa intervención, los pequeños mineros de Tocopilla podrán avanzar hacia una normalización progresiva de sus actividades, condicionada a las revisiones de seguridad, la recuperación de los accesos y la capacidad de cada productor para reiniciar sus operaciones.









