
El metal moderó su avance tras cuatro sesiones al alza. China registró sus menores importaciones de cobre sin elaborar y productos de cobre para un agosto en seis años, mientras Estados Unidos acumula volúmenes récord.
El precio del cobre hizo una pausa este miércoles 9 de septiembre, aunque permaneció cerca de sus máximos históricos. El contrato a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) cotizaba alrededor de US$14.645,50 por tonelada, mientras el futuro de diciembre en Comex se ubicaba en US$6,8545 la libra.
La moderación llegó después de cuatro jornadas consecutivas de avances. El martes, el metal alcanzó un máximo intradía de US$14.779 por tonelada en Londres y cerró en US$14.708, impulsado por la estrechez del suministro disponible fuera de Estados Unidos y las expectativas de nuevos aranceles estadounidenses al cobre refinado.
China registra sus menores compras para un agosto en seis años
China importó 381.900 toneladas de cobre sin elaborar y productos de cobre durante agosto, frente a las 425.000 toneladas del mes anterior. La caída mensual fue de 10,1% y dejó el volumen en su menor nivel para un agosto desde 2020, según cifras de la Administración General de Aduanas del país asiático.
Entre enero y agosto, las compras chinas alcanzaron 3,297 millones de toneladas, con una disminución de 6,7% frente al mismo periodo de 2025. La categoría incluye ánodos, cobre refinado, aleaciones y productos semielaborados, por lo que no corresponde únicamente a cátodos.
El comportamiento fue distinto en los insumos para fundiciones. China recibió 2,508 millones de toneladas de mineral y concentrado de cobre en agosto, un aumento de 5,4% frente a julio. Sin embargo, el acumulado de los primeros ocho meses bajó 2,8% interanual, hasta 19,492 millones de toneladas.
Producción minera mundial cae durante el primer semestre
La debilidad de las compras chinas coincide con un escenario más ajustado en la producción minera. El Grupo Internacional de Estudio sobre el Cobre (ICSG) informó que la producción mundial de mina disminuyó 1,1% durante el primer semestre de 2026, mientras la producción de concentrados retrocedió 2,6%.
Las bajas registradas en Chile, Indonesia y la República Democrática del Congo contrarrestaron los aumentos provenientes de operaciones en expansión en Perú y Mongolia. Morgan Stanley estima que la producción minera mundial podría cerrar 2026 sin crecimiento o con una leve disminución, lo que marcaría la primera caída anual desde 2017.
El retroceso de la producción minera todavía no se traduce en un déficit global de cobre refinado. Según el ICSG, la producción refinada aumentó 2,4% en el primer semestre y el consumo aparente avanzó 2,3%, dejando un superávit preliminar de 131.000 toneladas, que baja a 98.000 toneladas al considerar los cambios estimados en los inventarios aduaneros de China.
Estados Unidos concentra una parte creciente del cobre disponible
La distribución de los inventarios explica parte de la presión observada en los precios. Estados Unidos importó 225.094 toneladas de cobre refinado y aleaciones durante julio, el mayor volumen mensual en registros que se remontan a 1990. La cifra aumentó 78% frente a junio y 8% en comparación con julio de 2025; cerca de 46% de esos embarques provino de Chile.
Los inventarios de Comex alcanzaron 695.624 toneladas métricas a comienzos de septiembre, un récord para el mercado estadounidense. El volumen supera ampliamente las existencias combinadas en los almacenes de la LME y la Bolsa de Futuros de Shanghái, que bordeaban las 300.000 toneladas.
Estados Unidos todavía debe definir si aplicará un arancel universal de 15% al cobre refinado desde enero de 2027, con un aumento a 30% en 2028. La posibilidad quedó establecida en la proclamación emitida por la Casa Blanca en 2025, pero hasta ahora no se ha comunicado una decisión definitiva, manteniendo la incertidumbre sobre los flujos internacionales del metal.












