El precio del oro volvió a marcar un máximo histórico este lunes 26 de enero de 2026, al superar los US$5.100 por onza en operaciones intradía, en un movimiento asociado a mayor demanda por activos refugio frente al aumento de la tensión geopolítica y las preocupaciones por deuda soberana. En paralelo, la plata también escaló con fuerza y registró nuevos picos en el mercado internacional.
Según MINING.COM, el oro al contado llegó cerca de US$5.111/oz (alza intradía de hasta 2,5%), mientras la plata alcanzó alrededor de US$113,60/oz tras un salto de dos dígitos. En esa misma cobertura se apunta a que el repunte se sostiene en el retorno del “trade de debasement” (búsqueda de cobertura ante depreciación monetaria) y en un incremento de flujos hacia metales preciosos en un contexto global más incierto.
Qué está empujando el rally: deuda, moneda y protección patrimonial
El catalizador no está siendo un único dato, sino la combinación de riesgos. En el frente macro, la narrativa dominante es la preocupación por la trayectoria de deuda en economías avanzadas y el temor a que la respuesta política termine privilegiando inflación o depreciación de moneda como válvula de escape, lo que refuerza el atractivo del oro como reserva de valor.
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En ese marco, tomó fuerza la lectura de que parte de la demanda está viniendo desde inversores de largo plazo y patrimonios familiares. En el mismo reporte se cita al estratega John Reade, del World Gold Council, respecto del aumento de la inquietud por deuda y del interés de “family offices” por proteger riqueza intergeneracional; su rol en la organización puede verificarse en su perfil de autor en el World Gold Council.
Riesgo geopolítico: el componente que aceleró el movimiento
El impulso reciente también se explica por el aumento del riesgo geopolítico, que tiende a elevar la prima por refugio. El mercado incorporó nuevos focos de incertidumbre y, con ello, una mayor preferencia por activos líquidos percibidos como defensivos, con el oro como principal beneficiado.
En este punto, el movimiento del metal se está leyendo como termómetro de incertidumbre más que como un cambio puntual de fundamentos de oferta y demanda física, aunque la dinámica de flujos (financieros y oficiales) sigue siendo clave para sostener precios en niveles tan elevados.
Metas de bancos y escenarios: $5.400, $5.700 y $6.000 en el radar
Con el oro acumulando avances relevantes en lo que va de 2026, varias mesas de análisis ajustaron objetivos. Un despacho de Reuters consignó que Goldman Sachs elevó su proyección para diciembre de 2026 a US$5.400/oz (desde US$4.900), en un contexto donde se mantiene el interés de inversión y las compras de bancos centrales; el mismo reporte recoge escenarios más agresivos que se mueven en torno a los US$6.000/oz, y un “bull case” en torno a US$5.700/oz .
Implicancias para Chile: precios récord y foco en proyectos auríferos
Para la minería, precios sobre US$5.000/oz tienden a reordenar decisiones de inversión, evaluación de leyes, planes de mina y cronogramas, especialmente en distritos donde la economía del proyecto es sensible al precio del metal. En Chile, el momento coincide con un mayor interés por proyectos auríferos y por la reactivación del debate sobre el posicionamiento del país en producción de oro.
En esa línea, la entrada de operaciones de gran escala y el avance de nuevos desarrollos han sido presentados como hitos para el mapa aurífero local, incluyendo el caso de Salares Norte y su impacto en la producción de oro en Chile y el análisis sobre el resurgimiento aurífero impulsado por precios récord y nuevos proyectos.
En el mercado de metales preciosos, además, la magnitud del movimiento en plata está elevando la atención sobre su volatilidad y sobre el efecto arrastre que puede generar en productos vinculados a metales, con antecedentes de ciclos alcistas previos y cambios de apetito por riesgo, como se ha revisado en el comportamiento histórico del precio de la plata y sus implicancias para inversores.








