Tierras raras vuelven a instalarse en la agenda minera chilena con el proyecto Módulo Penco, en la Región del Biobío, donde Aclara plantea que un cambio de ciclo político podría traducirse en una tramitación más expedita de autorizaciones. La compañía sostiene que existe espacio para acelerar el desarrollo si se reducen los tiempos de “permisología”, en un contexto en que el país se prepara para el cambio de mando del 11 de marzo de 2026.
Lo que Aclara está poniendo sobre la mesa
La lectura de la empresa es directa: menos incertidumbre regulatoria y menos fricción administrativa podría destrabar plazos y facilitar tanto permisos como financiamiento. En un reporte publicado por Mining.com, el CEO Ramón Barúa señaló que ve apoyo potencial del próximo gobierno para “expeditar” lo que están haciendo y que una agenda proinversión podría ayudar a asegurar permisos y financiamiento para una mina estimada en un rango de US$150 millones a US$175 millones.
En la misma línea, la firma indicó que busca levantar del orden de US$1.000 millones para desarrollar minas en América Latina y capacidades de procesamiento en Estados Unidos, y que su objetivo es iniciar producción a mediados de 2028, supeditado a acuerdos comerciales (offtake) y financiamiento.
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Qué dicen los documentos oficiales del proyecto Módulo Penco
El diseño base del proyecto y varias de sus cifras quedan descritas en el extracto del Estudio de Impacto Ambiental publicado en el Diario Oficial. Allí se establece que Módulo Penco considera:
Una faena minera y una planta de procesamiento de material tipo regolito con presencia de arcillas, donde se alojan lantánidos adsorbidos en minerales de arcilla.
Capacidad de procesar hasta 320 toneladas por hora.
Producción estimada de aproximadamente 1.700 toneladas anuales de concentrado de tierras raras.
Habilitación de seis zonas de extracción y dos zonas de disposición para estériles y arcillas procesadas, además de infraestructura de apoyo, caminos y suministro eléctrico.
Localización en las comunas de Penco y Concepción, Provincia de Concepción, Región del Biobío.
Inversión estimada de US$130 millones y vida útil de 17 años.
El mismo documento identifica impactos significativos asociados a componentes como flora y vegetación, fauna terrestre vertebrada e invertebrada y suelos, junto con medidas propuestas para mitigación, compensación y reparación en distintas fases del proyecto.
El factor permisos y el cambio de escenario político
La expectativa de “tramitación más ágil” se cruza con el debate público sobre tiempos de evaluación y judicialización de proyectos. En ese contexto, Aclara vincula el potencial de aceleración a señales de menor carga regulatoria y menor incertidumbre.
En paralelo, el calendario político ya está fijado: el presidente electo José Antonio Kast asumirá el 11 de marzo de 2026, según informó El País. Para una iniciativa que depende de permisos sectoriales y ambientales, ese hito marca un punto de referencia temporal para el tono y velocidad que tome la agenda regulatoria durante 2026.
Por qué las tierras raras importan y dónde está la tensión global
Aunque el término “tierras raras” suele asociarse a escasez geológica, la verdadera tensión suele concentrarse en capacidad industrial y cadena de valor: refinación, separación, metalización y fabricación de imanes permanentes.
En ese marco, vale seguir dos referencias que muestran cómo el control de suministro y procesamiento se convirtió en variable estratégica:
China procesa más del 90% de las tierras raras y la discusión ya se extendió a nuevos territorios y apuestas de abastecimiento.
En Europa, la conversación se activó con el mayor yacimiento de tierras raras de Europa hallado en Suecia, reflejando la presión por diversificar orígenes y reducir dependencia.
Y en el norte del continente, también se miran desarrollos como la reserva de tierras raras descubierta en Noruega, que reordena el mapa de exploración y expectativas de oferta regional.
Hitos que hoy condicionan el avance del proyecto en Biobío
Con la información disponible en fuentes oficiales y reportes internacionales, el avance del Módulo Penco queda atado a una secuencia concreta:
Continuidad de la tramitación ambiental y obtención de autorizaciones asociadas.
Cierre de acuerdos comerciales de venta (offtake) para viabilizar financiamiento.
Estructuración financiera para inversiones dentro del rango reportado y, en paralelo, eventuales ampliaciones de cadena de valor en el exterior.
Definición del cronograma que permita apuntar a la meta corporativa de producción a mediados de 2028, en función de permisos y capital.







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