La autorización comprende seis propiedades del prospecto La Rosada, equivalentes a cerca del 25% del proyecto Laguna Salada, y habilita nuevos trabajos de exploración de uranio y vanadio en la provincia de Chubut.
Jaguar Uranium obtuvo la aprobación de la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) correspondiente al prospecto La Rosada, dentro de su proyecto de exploración de uranio y vanadio Laguna Salada, en la provincia argentina de Chubut. El permiso comprende 59.895,3 hectáreas distribuidas en seis propiedades y permite avanzar con actividades de prospección en uno de los mayores bloques que integran el activo.
La autorización amplía de manera relevante la superficie del proyecto disponible para trabajos de terreno. Laguna Salada reúne aproximadamente 230.000 hectáreas, por lo que las concesiones incluidas en La Rosada representan cerca de una cuarta parte de toda la propiedad.
El prospecto se encuentra aproximadamente 45 kilómetros al noreste de Guanaco, otro bloque de Laguna Salada que obtuvo su aprobación ambiental en marzo de 2026 y donde Jaguar ya comenzó actividades de campo durante este año.
La nueva autorización permite a la compañía extender la exploración hacia una zona distinta de Guanaco y comenzar a evaluar sistemáticamente el potencial geológico de La Rosada mediante geoquímica, cartografía, radiometría y métodos geofísicos.
Casi 60.000 hectáreas quedan habilitadas para exploración
La aprobación ambiental comprende seis propiedades: La Rosada, Horqueta 1, Horqueta 2, Horqueta 3, Horqueta 4 y Horqueta 5.
La distribución de superficie autorizada es la siguiente:
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Propiedad |
Superficie |
|---|---|
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La Rosada |
10.003,5 ha |
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Horqueta 1 |
10.000,0 ha |
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Horqueta 2 |
9.992,7 ha |
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Horqueta 3 |
10.000,1 ha |
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Horqueta 4 |
10.000,0 ha |
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Horqueta 5 |
9.899,0 ha |
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Total |
59.895,3 ha |
Por escala, La Rosada pasa a convertirse en un componente relevante del programa de exploración de Laguna Salada. La superficie autorizada supera incluso la proporción correspondiente al bloque Guanaco, cuyas concesiones representan aproximadamente un 13% de la propiedad total.
El avance regulatorio es especialmente significativo porque no corresponde todavía a una autorización de explotación minera ni supone la definición de nuevas reservas o recursos minerales. Su efecto inmediato es habilitar una nueva etapa de trabajos destinados a caracterizar el sistema mineralizado y generar blancos para fases posteriores de exploración.
Geoquímica, radiometría y geofísica marcarán la siguiente etapa
Con el permiso ambiental aprobado, Jaguar Uranium proyecta comenzar los trabajos de prospección una vez finalizada la temporada invernal en la zona.
El programa contempla muestreo geoquímico sistemático y cartografía geológica detallada, además de levantamientos radiométricos mediante grillas. Esta última herramienta tiene particular relevancia en exploración de uranio debido a su capacidad para identificar anomalías de radioactividad que posteriormente pueden ser verificadas mediante trabajos geológicos de mayor detalle.
La compañía también incorporará tomografía de resistividad eléctrica, técnica geofísica que utilizará para investigar paleocanales fluviales profundos.
La identificación de estos antiguos sistemas de drenaje forma parte de la estrategia exploratoria en Laguna Salada. El objetivo será determinar la geometría de las unidades bajo cobertura y establecer cuáles presentan condiciones que justifiquen trabajos posteriores.
Esta etapa, por tanto, estará orientada principalmente a generar y jerarquizar blancos. Los resultados deberán definir dónde concentrar futuras campañas de exploración más intensivas.
Laguna Salada amplía su frente de trabajo en Chubut
La aprobación de La Rosada se suma al avance conseguido durante 2026 en Guanaco.
Ese bloque recibió su autorización ambiental el 2 de marzo de 2026 y posteriormente entró en actividad de campo. Jaguar estructuró allí una primera fase destinada a verificar y modernizar antecedentes históricos de exploración y generar información técnica que eventualmente pueda respaldar una estimación de recursos minerales.
Guanaco cuenta con antecedentes provenientes de más de 2.100 trincheras históricas, además de información geoquímica, metalúrgica y geotécnica. Sin embargo, parte de esos datos históricos todavía requiere verificación antes de poder utilizarse en una estimación formal de recursos.
La estrategia seguida en Guanaco entrega una referencia sobre la secuencia técnica que podría adoptar el desarrollo de otros sectores de Laguna Salada: primero permisos y prospección, posteriormente validación de blancos y, dependiendo de los resultados, trabajos de mayor detalle.
La Rosada se incorpora ahora a esa cartera con una superficie considerablemente mayor disponible para evaluación inicial.
Un proyecto de escala distrital para uranio y vanadio
Laguna Salada es un proyecto de exploración de uranio-vanadio que Jaguar Uranium considera su principal activo en Argentina. Su extensión cercana a 230.000 hectáreas le entrega una escala distrital, aunque buena parte del terreno permanece en fases tempranas de evaluación.
Además de Guanaco y La Rosada, dentro del área más amplia existen otros blancos que han sido identificados para seguimiento exploratorio.
El interés técnico se concentra en mineralización de uranio cercana a superficie y en la posibilidad de identificar continuidad en sectores todavía poco explorados. La compañía ha planteado además trabajos metalúrgicos destinados a evaluar recuperaciones, un aspecto que deberá adquirir mayor peso si la exploración logra delimitar mineralización con continuidad y dimensiones suficientes.
Por ahora, el proyecto debe entenderse principalmente como un activo de exploración. La aprobación ambiental de La Rosada aumenta la superficie sobre la cual Jaguar puede recopilar información, pero no modifica por sí sola el estado de los recursos minerales ni determina la viabilidad económica de una futura operación.
Argentina vuelve a ganar espacio en la exploración de uranio
El avance de Laguna Salada ocurre mientras distintas compañías vuelven a evaluar oportunidades de uranio en Argentina, país con una extensa trayectoria vinculada al ciclo nuclear y antecedentes históricos de extracción del mineral.
Jaguar mantiene además el proyecto Huemul, en Mendoza, un distrito asociado a la primera mina productora de uranio de Argentina. Su cartera sudamericana también incluye el proyecto polimetálico Berlin, en Colombia.
Para Laguna Salada, la prioridad inmediata estará en transformar la escala territorial del proyecto en información geológica verificable. En mayo, Jaguar inició actividades de campo en Guanaco con apoyo técnico independiente y comenzó a trabajar sobre antecedentes históricos con miras a evaluar si existe información suficiente para sustentar una futura estimación de recursos.
La Rosada abre ahora un segundo frente de exploración de gran extensión.
La diferencia será la escala: las 59.895,3 hectáreas recién autorizadas equivalen aproximadamente al 25% de Laguna Salada, por lo que cualquier anomalía consistente identificada durante los levantamientos iniciales podría generar nuevos blancos dentro de una superficie considerable.
El siguiente indicador para la industria será el resultado de los programas geoquímicos, radiométricos y geofísicos. Esos trabajos deberán determinar qué sectores de La Rosada justifican avanzar hacia etapas de exploración más intensivas y si el proyecto puede ampliar su base técnica más allá de las zonas que concentran los antecedentes históricos conocidos.
Con Guanaco ya en trabajos de campo y La Rosada ambientalmente habilitada, Jaguar Uranium entra así en una etapa de exploración simultánea sobre dos áreas relevantes de Laguna Salada, mientras busca establecer la continuidad y escala del potencial de uranio y vanadio dentro de su extensa posición territorial en Chubut.









